La Unión Tepito es una red criminal compuesta por células que operan en la Ciudad de México. Su nombre proviene de Tepito, uno de los barrios más conocidos de la capital mexicana. Actualmente, es una de las estructuras criminales dominantes en la ciudad, con actividades que incluyen narcomenudeo, trata de personas, tráfico de personas, contrabando y extorsión.
Últimas noticias de la Unión Tepito
19 de mayo de 2026 – Cae nuevamente alias “El Daza”, presunto líder criminal ligado a la Unión Tepito
La Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México detuvo por cuarta vez a Renat Dassae alias “El Daza” en el estado de Tlaxcala, presunto líder de UJ40, una poderosa célula vinculada a La Unión Tepito. A El Daza, se le acusa de estar vinculado con delitos de extorsión a comerciantes en el Centro Histórico de la Ciudad de México y el barrio de Tepito.
En este perfil:
- ¿Cuál es la historia de la Unión Tepito?
- ¿Quiénes son los líderes de la Unión Tepito?
- ¿Dónde opera la Unión Tepito?
- ¿Quiénes son los aliados y enemigos de la Unión Tepito?
- ¿Cuál es el panorama para la Unión Tepito?
¿Cuál es la historia de la Unión Tepito?
Desde 1990 hasta comienzos de 2010, el Cartel de Tepito fue la organización criminal dominante de la Ciudad de México. Se consolidó en el poder usando sus nexos con la Organización Beltrán Leyva (OBL) y su principal operador Édgar Valdés Villarreal, alias “La Barbie”. Pero después de la caída de la OBL a finales de los años 2000, el Cartel Tepito perdió su estatus y este debilitamiento propició la llegada de grupos rivales, como la Unión Tepito.
La Unión Tepito se formó entre 2009 y 2012 por desertores de la OBL y la Familia Michoacana, posiblemente por iniciativa de Valdés Villarreal. La organización pronto desafió al Cartel Tepito para hacerse del control de la colonia Tepito y de extensas áreas de la Ciudad de México, usando actos de violencia selectivos con el fin de reafirmar su dominio y expulsar a otros grupos, incluidas las células de grandes organizaciones de carácter nacional, como Los Zetas y el Cartel de Sinaloa.
En octubre de 2012, seis distribuidores locales de drogas que se creía trabajaban para el Cartel de Sinaloa fueron ejecutados en la calle. En mayo de 2013, 12 personas fueron secuestradas en un bar en la Zona Rosa de la Ciudad de México, entre quienes se encontraban parientes de los líderes del Cartel de Tepito. En ambos casos, se vinculó a la Unión Tepito como autores de los hechos. Para cuando finalizó la guerra de pandillas que desató ese episodio, la Unión Tepito se había convertido en la fuerza criminal dominante de la Ciudad de México.
Además de apoderarse de los puntos de venta de drogas en la Ciudad de México, incluido el mismo barrio de Tepito, la Unión comenzó a extorsionar a los negocios locales. Esto se realizaba, frecuentemente, a través del “gota a gota”, un sistema por el que se ofrecían préstamos con altas tasas de interés a dueños de pequeños negocios y vendedores callejeros, ejerciendo amenazas de violencia física en caso de que no pudieran pagar.
Apoderarse del centro de la capital implicaba tener acceso no solo a negocios y vendedores callejeros, sino también a bares y clubes nocturnos. La extorsión a esos negocios era particularmente rentable, y permitía a los vendedores de drogas operar dentro de ellos y reclutar por la fuerza a los empleados como distribuidores y vigilantes. La Unión Tepito también desarrolló nexos con la policía local, lo que le dio al grupo cierta impunidad y alertas sobre operativos de las autoridades.
Para 2017, sin embargo, surgió un grupo criminal rival llamado la Fuerza Anti-Unión, que disputó el dominio de la Unión. Existen dos teorías sobre el surgimiento de la Fuerza Anti-Unión: la primera es que emergieron como grupo de justicieros ya que fue creado por dueños de negocios para combatir la extorsión de la Unión. La segunda es que surgieron como disidencia de la Unión Tepito.
De cualquier manera, la Fuerza Anti-Unión no actuó de manera muy diferente a su supuesto enemigo, pues presuntamente estableció estrechas relaciones con miembros de alto rango de la policía de la Ciudad de México, mientras competía violentamente por el control de las economías de narcomenudeo y extorsión de la ciudad, en particular en las alcaldías de Álvaro Obregón, Tlalpan y Cuauhtémoc.
En junio de 2018, se hallaron dos cuerpos desmembrados y una “narcomanta” en la transitada Avenida Insurgentes, de la Ciudad de México, con un mensaje de la Unión Tepito donde se amenazaba al jefe de la Fuerza Anti-Unión. Esa fue la manifestación más visible de una escalada de violencia, confirmada por el entonces jefe de Gobierno de Ciudad de México, José Ramón Amieva, como una consecuencia de los enfrentamientos entre los dos grupos.
Sin embargo, la Unión Tepito siguió siendo más fuerte que sus rivales, con la expansión de sus operaciones extorsivas a sectores más acomodados de la ciudad, donde podía exigir cantidades más altas, en ocasiones hasta de 50.000 pesos semanales (alrededor de US$2.400). En abril de 2019, cientos de pequeños comerciantes locales firmaron una carta en la que pedían a las autoridades de la Ciudad de México que tomaran acciones contra la Unión, y el líder de la asociación advertía que los comerciantes se verían obligados a formar un grupo de autodefensa si no se hacía nada. Una semana después, murió acribillado con siete tiros por hombres armados.
En octubre de 2019, en una redada policial fueron capturados 31 miembros de la Unión y se descubrieron dos laboratorios de drogas sintéticas. El operativo se desplegó por denuncias de corrupción entre miembros del grupo criminal y autoridades de la ciudad. El entonces secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, afirmó que tenía una lista de cerca de 120 agentes de policía que podían haber colaborado con la Unión. Aunque 27 de los capturados fueron luego liberados, esto marcó un punto de quiebre en la suerte de la Unión.
Desde entonces, ha tenido que competir en la Ciudad de México con la presencia creciente de los dos grupos criminales más grandes del país, el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cartel de Sinaloa, quienes operan a través de bandas locales aliadas.
Además, se han enfrentado a mayores acciones por parte del Estado. Desde la década de 2020, las autoridades locales han desplegado una firme estrategia en contra del grupo, que les ha permitido congelar cerca de US$5,2 millones en 1.500 cuentas bancarias vinculadas a la Unión Tepito y detener a cientos de integrantes del grupo.
Como resultado, en febrero de 2022, Omar García Harfuch declaró que la Unión Tepito había quedado fragmentada de manera irreparable, y afirmó que la persecución del grupo y la captura de su líder a comienzos de 2020 había llevado a que las células que quedaban del grupo se encontraran operando aisladas, sin un mando central.
¿Quiénes son los líderes de la Unión Tepito?
La estructura de la Unión Tepito se ha caracterizado por una constante renovación de mandos forzada por golpes policiales y disputas internas.
Francisco Javier Hernández Gómez alías “Pancho Cayagua” es considerado el primer líder de la Unión Tepito. Sin embargo, su liderazgo concluyó en 2017 cuando fue asesinado tras una persecución en la alcaldía Gustavo A. Madero. Lo sucedió Roberto Moyado Esparza, alias “el Betito” quien consolidó el liderazgo de la Unión hasta su arresto en 2018.
Posteriormente, Óscar Andrés Flores Ramírez, alias “El Lunares”, se convirtió en el jefe de La Unión hasta su aprehensión en enero de 2020. Su sucesor inmediato fue su hermano “El Junior”, quien estuvo brevemente a cargo hasta su captura en mayo de 2020.
En noviembre de 2020 se creía que la dirección de la organización había sido asumida por Raúl Rojas Molina, alias “Mi Jefe”, quien había sido arrestado en 2010 por robo a mano armada y delitos contra la salud, pero tras salir en libertad comenzó a ascender en la jerarquía del grupo criminal, gracias a su importancia como lugarteniente de El Betito. En mayo de 2022, fue capturado por elementos de la Policía de Investigación (PDI). Eduardo Ramírez Tiburcio, fue uno de los delincuentes más buscados de la Ciudad de México y principal operador de la Unión Tepito, tras la aprehensión de “Mi Jefe”. La Fiscalía ofreció una recompensa de cinco millones de pesos por su captura. Además, las autoridades lo vinculaban con delitos como reclutamiento de jóvenes, secuestro, homicidio y feminicidio. Lo capturaron tras un operativo en marzo de 2024.
La constante presión policial y las sucesivas capturas de sus cabecillas terminaron por fragmentar la Unión de Tepito. La organización se atomizó en distintas facciones y células que operan de manera semiautónoma con sus propios liderazgos.
¿Dónde opera la Unión de Tepito?
La Unión Tepito es un grupo criminal altamente localizado, que deriva su poder de los nexos sociales e incluso familiares que comparte con algunas comunidades de la Ciudad de México. Además de su centro en el barrio de Tepito, mantiene cierta presencia en las 16 alcaldías de la Ciudad de México, y mayor incidencia en las alcaldías de Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza.
Por fuera de la Ciudad de México, el grupo mantiene operaciones a menor escala de narcomenudeo y de extorsión en estados vecinos, como Morelos, Hidalgo, Querétaro, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y el Estado de México.
¿Quiénes son los aliados y enemigos de la Unión Tepito?
A pesar de haberse conformado con miembros de varias organizaciones en extinción, la Unión Tepito tiene muchos enemigos y pocos aliados. Por largo tiempo ha ahuyentado la competencia de las bandas más pequeñas de la Ciudad de México, como el Cartel Tláhuac, Los Rodolfos y Los Tanzanios, que buscan arrebatarle una porción mayor de las economías de narcomenudeo y extorsión, mientras mantiene una rivalidad con la Fuerza Anti-Unión.
Para 2020, diversos reportes señalaron que el CJNG estaba enviando hombres directamente a disputar el territorio de la Unión en la Ciudad de México. Según Óscar Balderas, periodista mexicano y experto en crimen organizado, “el CJNG tenía un plan de expansión agresiva que requería el control de los puntos que la Unión Tepito tenía, como el corredor peatonal detrás del Palacio Nacional, las zonas de La Merced, Mixcalco y Lagunilla”. Ese mismo año, se descubrieron varios narcotúneles debajo de la Central de Abastos, el mercado más grande de México, presuntamente operados por la Fuerza Anti-Unión con apoyo del CJNG. Se dice que la Fuerza Anti-Unión había instalado 50 miembros en el mercado para controlar los puntos de venta de drogas y las redes de extorsión, por lo que desafiaron el control de La Unión sobre este importante centro económico y criminal.
Además, reportes señalaban que el CJNG estaba armando no solo la Fuerza Anti-Unión, sino también algunas de las pandillas de la ciudad en su guerra contra la Unión Tepito, principalmente el Cartel Tláhuac. A esto se le sumaban indicios de un posible aumento de la presencia de larga data de células del Cartel de Sinaloa en Ciudad de México.
En enero de 2026 Omar García Harfuch aseguró que existían nexos entre la Unión Tepito y algunas personas vinculadas con el Tren de Aragua, una organización criminal de origen venezolano. Se considera que este vínculo está relacionado con un pacto sobre el control de la explotación sexual en las calles de Ciudad de México.
¿Cuál es el panorama de la Unión Tepito?
La Unión Tepito enfrenta un futuro incierto y es probable que continúe su patrón de fragmentación.
Por ahora continúa en una posición dominante en el hampa de la Ciudad de México, pero puede tener problemas para hacer frente a otros grupos que intenten asentarse en la capital, sobre todo si estos reciben apoyo de grandes organizaciones criminales como el CJNG. Si bien los miembros de la Unión tendrán amplias oportunidades de cambiar de bando o integrarse a otras estructuras criminales, esa coalición criminal representa una amenaza a la existencia de la Unión Tepito como grupo.
A esto se le suma el aumento de los esfuerzos de las autoridades contra la Unión Tepito, que ha llevado a cientos de arrestos de figuras clave y congelamiento de activos.




























