Para 10
1.5€/pers.
390kcal/100g
Ingredientes
- Para la base de galletas:
- 25 galletas dipo desayuno o galletas María
- 100 g de mantequilla
- Para el relleno de chocolate y Nutella:
- 5 huevos grandes
- 400 ml de nata líquida para montar
- 200 g de Nutella o crema de cacao y avellanas
- 100 g de chocolate negro 70% cacao
- 75 g de azúcar
- 30 g de almendra picada
- Para terminar la tarta:
- Cacao puro en polvo para espolvorear por encima (al gusto, a mi me gusta el chocolate Valor 70%, algo similar)
Meter el cuchillo en una tarta y que salga una porción firme, cremosa y con ese interior oscuro que huele a chocolate de verdad tiene bastante peligro. De los buenos. Esta tarta de chocolate y Nutella entra en esa familia de postres que no necesitan pisos imposibles, ni mangas pasteleras, ni decoraciones de escaparate para dejar la mesa en silencio durante unos segundos.
La receta tiene una base muy sencilla: galleta triturada con mantequilla, una crema horneada de chocolate negro, nata, huevos y crema de cacao y avellanas, y un acabado limpio con cacao y almendra tostada. No buscamos una tarta ligera, porque sería mentirnos a la cara. Buscamos una tarta intensa, golosa, fácil de cortar y con una textura entre flan denso, ganache horneada y pastel cremoso de chocolate.
En el blog ya sabéis que el chocolate tiene casa propia, desde la tarta de galletas y chocolate de toda la vida hasta un buen brownie de chocolate o una mousse de chocolate a la naranja para cuando apetece algo más suave. Esta va por otro camino: más compacta, más de nevera, más de sacar en porciones pequeñas y acompañar con café, nata montada o una bola de helado.
La clave está en no pasarnos con el horno. Si esperamos a que quede totalmente seca, la estropeamos. Tiene que cuajar, sí, pero conservar un punto jugoso en el centro. Luego el frío hará el resto y la tarta ganará cuerpo sin perder esa parte cremosa que la hace tan agradecida.

Preparación de la masa
- Precalentamos el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo. Mientras tanto, preparamos un molde desmontable de unos 22-24 cm. Si queremos desmoldar la tarta con más comodidad, cubrimos la base con papel de horno y cerramos el aro encima.
- Trituramos las galletas hasta dejarlas como una arena fina. Si no tenemos picadora, las metemos en una bolsa o en un paño limpio y las machacamos con un rodillo o con algo pesado. No pasa nada si queda algún trocito más grande, pero cuanto más fina quede la galleta, más compacta saldrá la base.
- Derretimos la mantequilla en el microondas, a baja potencia y en tandas cortas, o en un cazo pequeño. La mezclamos con la galleta triturada hasta que toda la miga quede bien humedecida.
- Repartimos la mezcla de galleta y mantequilla por el fondo del molde. Presionamos bien con el dorso de una cuchara o con la base de un vaso, insistiendo en los bordes para que no se desmorone al cortar.
- Horneamos la base durante 5 minutos a 180 ºC. La sacamos del horno y la dejamos templar mientras preparamos el relleno. Este paso ayuda a que la base quede más firme y no se empape en exceso con la crema.

Preparamos el relleno
- Ponemos la nata en un cazo a fuego medio. Tiene que calentarse, pero no hervir a borbotones. En cuanto esté caliente, añadimos la Nutella y el chocolate negro troceado.
- Bajamos el fuego y removemos con una cuchara o una espátula hasta que el chocolate se funda por completo y tengamos una crema lisa, brillante y sin grumos. Apartamos el cazo del fuego y dejamos que pierda un poco de temperatura.
- En un bol grande batimos los huevos con el azúcar. No hace falta montar la mezcla ni meterle mucho aire. Solo buscamos que quede homogénea, cremosa y bien ligada.
- Añadimos poco a poco la crema de chocolate y Nutella al bol de los huevos, removiendo sin parar. Conviene hacerlo despacio para que el calor del chocolate no cuaje el huevo de golpe.
- Incorporamos 30 g de almendra picada y mezclamos de nuevo. La almendra no debe dominar, solo dar un pequeño punto crujiente y reforzar el sabor a fruto seco de la crema de cacao.
- Vertemos el relleno sobre la base de galleta. Golpeamos suavemente el molde contra la encimera para que salgan posibles burbujas de aire y la superficie quede más uniforme.








Horneado y presentación de la receta
- Horneamos la tarta a 180 ºC durante 30-35 minutos. El borde debe verse cuajado y el centro ligeramente tembloroso. Si pinchamos con un palillo, no hace falta que salga seco como en un bizcocho; debe salir con alguna miga húmeda o una pequeña mancha cremosa. Apagamos el horno, abrimos un poco la puerta y dejamos la tarta dentro 10 minutos. Después la sacamos y la dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente.
- Tostamos los 20 g de almendra picada en una sartén sin aceite, a fuego medio-bajo, moviendo a menudo para que no se queme. En cuanto empiece a oler bien y coja un tono dorado, la retiramos a un plato. Guardamos la tarta en la nevera unas horas para que termine de asentarse. Lo ideal es prepararla de un día para otro, porque el corte mejora muchísimo.
- Antes de servir, espolvoreamos cacao puro por encima con ayuda de un colador y repartimos la almendra tostada. La servimos fría o la dejamos 10 minutos fuera de la nevera si queremos una textura algo más cremosa.

Consejos para una tarta de chocolate y Nutella de rechupete
- No dejéis hervir la nata. Si hierve fuerte, la crema puede perder finura y el chocolate fundirse peor. Calor suave, paciencia y cuchara.
- Usad chocolate negro 70% cacao. La Nutella ya aporta bastante dulzor, así que el chocolate negro ayuda a equilibrar la tarta y evita que quede empalagosa.
- La nata para montar da mejor textura que una nata muy ligera. La receta puede salir con nata para cocinar, pero queda menos cremosa y con menos cuerpo.
- No batáis los huevos como para un bizcocho. Aquí no interesa meter aire. Queremos una crema lisa, no una masa esponjosa.
- El punto de horno manda. Esta tarta no debe quedar seca por dentro. Si el centro tiembla un poco al mover el molde, vamos bien.
- La miel de la versión antigua no merece la pena en la cobertura. De sabor puede estar rica, pero hace una capa pegajosa que complica el corte y rompe la superficie.
- La almendra queda mejor tostada en seco. Así aporta aroma y crujiente sin sumar grasa innecesaria.
- Para cortar porciones limpias, usad un cuchillo grande y caliente. Lo pasamos por agua caliente, secamos, cortamos y repetimos.
- Es una tarta potente. Mejor servir porciones moderadas y acompañarla con nata montada sin azúcar, café solo, frutos rojos o helado de vainilla.
Curiosidades de rechupete
La mezcla de chocolate y avellanas tiene un punto italiano muy marcado. Mucho antes de que la crema de cacao y avellanas llenara despensas de medio mundo, en el Piamonte ya se trabajaba esa unión de cacao y frutos secos que dio lugar al gianduja, una preparación más suave y aromática que el chocolate puro.
La Nutella, tal como la conocemos hoy, nació en Italia en los años 60. Su éxito tiene bastante lógica: es dulce, untuosa, fácil de usar y combina con casi cualquier masa, desde crêpes hasta bizcochos, tartas frías o rellenos de bollería. En esta receta no actúa solo como “sabor Nutella”, también aporta grasa, azúcar y esa nota de avellana que redondea el chocolate negro.
La base de galleta es un clásico de la repostería casera porque funciona sin complicarse la vida. La mantequilla une la miga, el horno la compacta y luego aguanta bastante bien rellenos densos como este. No es una masa quebrada fina, pero tiene una ventaja enorme: se prepara en cinco minutos y siempre da un resultado agradecido.


Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
El punto que más despista llega al sacar el molde del horno, porque la tarta no debe quedar totalmente firme en caliente. Si esperamos a que parezca un bizcocho cocido, nos pasamos. Lo correcto es que los bordes estén cuajados y el centro conserve un ligero movimiento. Después, con el reposo y la nevera, la crema termina de asentarse.
Una base que se deshace al cortar casi siempre tiene el mismo origen: la galleta no estaba bien prensada o faltaba mantequilla. Hay que apretar con ganas contra el fondo del molde y hornear esos cinco minutos previos. Ese golpe de horno marca diferencia.
Puede surgir la tentación de añadir más Nutella, y poder se puede, pero si subimos mucho la cantidad de crema de cacao la tarta quedará más dulce, más grasa y menos equilibrada. Con 200 g se nota de sobra y el chocolate negro sigue teniendo presencia.
El cambio de chocolate también se nota. Con chocolate con leche la tarta sale más dulce y menos intensa; con chocolate negro del 70% queda más adulta, más sabrosa y con mejor contraste frente a la base de galleta.
Si la superficie se abre un poco, no hay drama. Normalmente pasa por exceso de horno o por un cambio brusco de temperatura. Para disimularlo, el cacao espolvoreado y la almendra tostada hacen su trabajo sin tener que cubrir la tarta con una capa pesada.
Última revisión: 5 mayo 2026
Hemos trabajado 2 horas y 55 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
65 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetas de postres con chocolate Recetas de postres y dulces Recetas de tartas
Etiquetas: chocolate cocina española Nutella


























