Para 8
1.2€/pers.
470kcal/100g
Ingredientes
- Para la masa:
- 500 g de harina de trigo
- 250 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar blanco
- 50 g de azúcar moreno
- 1 huevo tamaño M
- 7 g de levadura seca de panadería
- 60 ml de leche entera
- 1 pizca de sal
- Para el relleno de caramelo:
- 250 g de azúcar moreno
- 150 g de mantequilla sin sal
- 200 ml de nata líquida para montar
- 2 cucharadas de sirope de azúcar o melaza
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
Los stroopwafels son unas galletas rellenas de caramelo típicas de Holanda, formadas por dos obleas finas unidas por un relleno especiado y pegajoso. Su textura combina crujiente y tierno, y su sabor gira en torno a mantequilla, azúcar tostado y un toque suave de canela.
Preparar stroopwafels caseros lleva algo más de tiempo que hacer unas galletas normales, pero el proceso es sencillo si se siguen bien los pasos. El resultado se acerca mucho al sabor original y permite disfrutarlos recién hechos, que es cuando están en su mejor punto.
Los stroopwafels nacieron en la ciudad holandesa de Gouda a finales del siglo XVIII como un dulce económico elaborado con restos de masa y sirope. Con el tiempo se refinaron y pasaron a ser uno de los productos más representativos de la repostería neerlandesa.
Una costumbre muy extendida es colocarlos unos segundos sobre una taza de café o té caliente para que el relleno se ablande y la galleta quede templada.
Si de galletas hablamos, no dejes pasar la oportunidad de hacer las galletas de leche condensada, una de esas recetas que se han hecho virales por algo: fáciles, rápidas y muy resultonas. Si te apetece viajar un poco más lejos sin salir de la cocina, las kourabiedes son unas galletas griegas de mantequilla y almendra, cubiertas con azúcar glas. Y si lo tuyo son los sabores intensos y especiados, no puedes perderte las galletas lebkuchen, un clásico alemán con miel, frutos secos y una mezcla de especias como canela, clavo o nuez moscada.
Receta casera de stroopwafels

Preparación de la masa
- Calentamos ligeramente la leche hasta que esté templada, sin llegar a caliente. Disolvemos en ella la levadura seca junto con una cucharadita del azúcar blanco y dejamos reposar unos 10 minutos, hasta que empiece a espumar. Este paso indica que la levadura está activa y lista para fermentar la masa.
- En un bol grande mezclamos la harina, el resto del azúcar blanco, el azúcar moreno y la sal. Removemos bien para repartir los ingredientes secos y evitar zonas con exceso de azúcar o sal en la masa final.
- Añadimos la mantequilla blanda en dados pequeños. La trabajamos con los dedos hasta obtener una textura arenosa, parecida a unas migas húmedas. Este paso ayuda a repartir la grasa de forma uniforme y da como resultado una masa más tierna.
- Incorporamos el huevo y la mezcla de leche con levadura. Empezamos a mezclar con una cuchara de madera o espátula hasta que todos los ingredientes se integren y se forme una masa algo pegajosa.
- Pasamos la masa a la encimera ligeramente enharinada y amasamos durante unos 8–10 minutos. Al principio estará irregular y algo blanda, pero poco a poco se volverá más lisa, elástica y manejable. Sabremos que está lista cuando al estirarla no se rompa y vuelva lentamente a su forma.
- Formamos una bola con la masa, la colocamos en un bol ligeramente engrasado, tapamos con film o un paño y dejamos fermentar unos 45 minutos en un lugar templado. No hace falta que doble exactamente su volumen, pero sí que aumente claramente de tamaño.
- Mientras la masa fermenta, preparamos el relleno. En un cazo ponemos la mantequilla, el azúcar moreno, la nata, el sirope, la canela, la vainilla y la sal. Cocinamos a fuego medio, removiendo constantemente con una espátula o varillas.
- Seguimos cocinando la mezcla durante unos 10–15 minutos, hasta que espese y tenga una textura de caramelo fluido. No conviene subir demasiado el fuego para evitar que se queme o cristalice. Retiramos del fuego y dejamos templar; al enfriarse se espesará un poco más.













Formado de las galletas y finalización
- Una vez fermentada la masa, la desgasificamos suavemente presionando con la mano. La dividimos en bolas de unos 60 g cada una. Conviene pesarlas para que todas las obleas salgan del mismo tamaño y se cocinen de forma uniforme.
- Calentamos una plancha, gofrera o sartén pesada a temperatura media. Engrasamos muy ligeramente con un poco de mantequilla o aceite usando papel de cocina para no engrasar en exceso.
- Colocamos una bola de masa en la plancha caliente y la aplastamos con una prensa, una tapa pesada o una espátula hasta formar un disco fino de unos 10 cm de diámetro. La masa debe quedar uniforme y sin zonas demasiado gruesas.
- Cocinamos cada oblea unos 2–3 minutos por cada lado, hasta que esté dorada pero todavía flexible. Si se tuesta demasiado, luego se romperá al cortarla. Ajustamos el fuego si vemos que se dora muy rápido.
- Sacamos la oblea caliente y, sin esperar a que se enfríe, la cortamos horizontalmente por la mitad con un cuchillo largo de sierra. Este paso requiere algo de cuidado y rapidez, ya que en frío se endurece y se parte con facilidad.
- Untamos una capa generosa del relleno de caramelo en la parte inferior, llegando casi hasta el borde. No conviene poner demasiado para que no se salga al cerrarla, pero sí lo suficiente para que quede bien repartido.
- Colocamos la parte superior encima y presionamos ligeramente para que el caramelo se extienda de forma uniforme entre ambas capas.
- Repetimos el proceso con el resto de bolas de masa, manteniendo las obleas ya rellenas sobre una rejilla para que se enfríen sin condensación.
- Dejamos reposar los stroopwafels ya montados unos minutos para que el relleno se asiente y coja la textura adecuada antes de servirlos.
Hacer stroopwafels en casa requiere algo de tiempo, pero el proceso es bastante más sencillo de lo que parece al principio. La masa se trabaja bien, el relleno se prepara sin complicaciones y el montaje es rápido una vez coges el truco.








Consejos para unos stroopwafels de rechupete
- Trabajar la masa cuando aún está templada facilita que se extienda sin romperse y quede más uniforme al aplastarla.
- Cortar las obleas en caliente es clave para no partirlas; en frío se vuelven frágiles y se quiebran con facilidad.
- No espesar demasiado el caramelo, porque luego cuesta repartirlo y no se integra bien entre las dos capas.
- Guardar los stroopwafels en una caja hermética ayuda a que mantengan su textura ideal durante varios días.
Curiosidades de rechupete
En mercados holandeses es habitual ver puestos que los preparan al momento y los sirven aún templados. También se usan troceados como topping de helados o yogures, donde aportan un contraste crujiente muy agradable.
Algunas versiones aromatizan el relleno con jengibre o cardamomo, aunque la canela sigue siendo el sabor más tradicional.

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Al hacerlos por primera vez suele aparecer la duda de si se pueden preparar sin levadura. Es posible, pero la textura cambia bastante y quedan más tipo galleta dura, perdiendo esa ligera flexibilidad característica de los stroopwafels tradicionales.
En cocinas donde no hay gofrera se plantea si se pueden hacer en sartén normal. Se pueden sin problema, siempre que sea una sartén gruesa y se presione bien la masa para que quede fina y uniforme.
Al trabajar con caramelo caliente surge la cuestión de cómo evitar que el relleno se cristalice. Remover de forma constante y no subir demasiado el fuego ayuda a que quede liso y estable durante todo el proceso.
Cuando se preparan para regalar aparece la pregunta de cuánto tiempo duran en buen estado. Guardados en una caja hermética, aguantan perfectamente entre 5 y 7 días sin perder calidad.
En versiones más ligeras se consulta si se puede reducir el azúcar del relleno. Se puede bajar un poco, pero no conviene recortar demasiado porque entonces no espesa igual y queda más líquido.
Al servirlos templados suele preguntarse cómo calentarlos sin estropearlos. Basta con colocarlos unos segundos encima de una taza caliente o darles 10 segundos en el microondas a potencia baja.
Última revisión: 13 abril 2026
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