


























IVÁN BOLAÑO DOFORNO
Lisboa
En otoño de 1980 BMW Motorrad presentaba la R 80 G/S, una motocicleta que combinaba por primera vez dos áreas de conducción -el asfalto y la tierra- considerándose la precursora del concepto GS («Gelände/Straße», traducido como «campo/carretera»), una nueva categoría de motos enduro de turismo en la que la firma alemana se convertiría con los años en uno de los grandes referentes.
En estos 46 años han aparecido infinidad de ramificaciones del linaje GS, con diversas configuraciones técnicas, cilindradas o equipamiento, pero todas han compartido esa genética de compañera perfecta adaptada a las grandes aventuras sobre dos ruedas. La familia GS se ha vuelto legendaria, creando una comunidad de fieles por todo el mundo y despachando hasta la fecha cerca de 1,5 millones de unidades.
Tras décadas centrándose en la fabricación de GS de media/alta cilindrada, y ante el crecimiento de la demanda de motocicletas aptas para la licencia A2, BMW Motorrad lanzaba en 2016 un nuevo modelo de acceso a esta gama, la G 310 GS (con un monocilíndrico de 34 CV), pero no llegó a alcanzar la acogida ni los resultados que, seguramente, estaban esperando en Munich.
Ahora, BMW vuelve a intentarlo, pero en esta ocasión replanteando por completo el enfoque y el pliego de condiciones. Desaparecida la 310, la nueva F 450 GS aparece como la nueva puerta de entrada a la aventurera familia, y, además se convierte en la moto más económica de todo el catálogo alemán, con un precio de partida de 7.390 €.
Vuelve a dirigirse a jóvenes motoristas con el carné limitado que busquen una moto accesible y ligera con la que ganar experiencia, pero, también, tal y como explican los responsables de la marca, a usuarios que lleven tiempo sin ponerse al manillar y prefieran reengancharse con un modelo que no les genere compromisos; o a un posible tercer cliente, aquellos dueños de BMW grandes, pesadas y costosas que se planteen disponer de una segunda moto más económica y ligera para divertirse en alguna ruta por pistas o para trayectos cotidianos.
Y es que, aunque BMW le atribuye a su nueva F 450 GS un papel de moto de iniciación multiuso válida para excursiones camperas, en realidad esta polivalente todoterreno puede cumplir diversas funciones pues combina facilidad de uso diario con una adaptación a recorridos de toda índole.
Lenguaje de diseño GS
Además, se nota que el principal leitmotiv de BMW en esta ocasión era que su nuevo modelo de acceso no generara dudas sobre su pedigrí GS, es decir, que cumpliera las expectativas que se le presuponen a una moto que lleva en su carrocería semejante logo. BMW Motorrad ha confiado una vez más la fabricación íntegra de su nuevo modelo al gigante indio TVS, una decisión que puede levantar suspicacias acerca de su nivel cualitativo, pero estas dudas desaparecen en cuanto observas de cerca la moto.
A mi entender, esta versión más «pequeña» de la saga ofrece una imagen a la altura, empezando por una calidad premium de acabados y componentes. Tanto la botonería como la pantalla TFT de 6,5 pulgadas a color son reconocibles pues son las mismas que equipan otros modelos de mayor cilindrada de la casa.
Por otro lado, el diseño es inconfundible, a simple vista se reconoce ese estilo GS, con una estética a imagen y semejanza de la de la cabeza de familia, la R 1300 GS, con su firma lumínica en forma de «X» y su característico pico de pato frontal (tecnología full led en toda la iluminación). A través de sus líneas, la moto transmite ligereza y sensación de libertad.
Sobre la báscula tan sólo marca 178 kg de peso (en vacío), una cifra que la sitúa como una de las más ligeras de su categoría. BMW ha buscado contener los kilos acompañando a su chasis multitubular de acero de nueva factura con otros elementos de aluminio, como el basculante trasero hueco, estriberas, pata de cabra, la tija, etc. El subchasis es desmontable.
El resto de la parte ciclo confirma las intenciones de BMW de dotar a su nuevo modelo de un tacto deportivo, cualitativo y casado con la aventura, recurriendo a proveedores de primer nivel. Se apoya en el tren delantero de una horquilla invertida KYB con un tubo interior de 43 mm de diámetro que, en las variantes Sport y GS Trophy, es regulable en compresión y extensión, y un amortiguador de muelle central también KYB conectado directamente (precarga de muelle y amortiguación de rebote ajustables) con amortiguación dependiente del recorrido, una característica inusual en el segmento que derivada de la competición.
Brembo firma los frenos, con un monodisco flotante con una pinza fija de 4 pistones y un disco de 310 mm delante y un freno de disco único con pinza flotante de 1 pistón y 240 mm detrás.
Las llantas son de aluminio fundido calzadas con neumáticos sin cámara de 100/90-19 delante y 130/80-17 detrás. A finales de año se incluirá en la gama de accesorios unas llantas de radios por valor de unos 1.100 euros para quien quiera incrementar sus dotes off-road. En todas las versiones de F 450 GS, tanto la horquilla como el manillar lucen una acabado dorado que aporta un toque sport y distintivo a la moto.
Equilibrio ON - Off Road
La medida de la rueda delantera es de 19 pulgadas y los recorridos de las suspensiones de 180 mm. Cifras que quizás puedan hacer dudar a los más endureros, que prefieren motos camperas con 21 pulgadas al frente y recorridos de 200 mm. En este caso, BMW ha configurado una moto menos especialista fuera del asfalto, pero capaz de aportar en mejor grado ese punto de equilibrio entre conducción on y off-road.
El resultado, como pudimos comprobar en su presentación nacional en Lisboa mediante una doble jornada con rutas que combinaban todo tipo de superficies, es que la nueva F 450 GS permite rodar buenas kilometradas en carretera con suficiente confort, estabilidad y una notable eficacia sobre asfalto revirado, y, al mismo tiempo, afrontar senderos con pistas duras o arena suelta con una destacada competencia.
La altura libre al suelo es de 220 mm, de las más elevadas de su segmento, suficientemente holgada para permitir esas excursiones off-road y aportar confianza a conductores que quieren elevar el nivel de conducción en terrenos más complejos.
El carné A2 no acepta más potencia
Este bastidor integra como elemento portante el nuevo motor de dos cilindros en línea y 420 cc desarrollado desde cero por BMW que nuevamente ha trabajado para contener el peso del conjunto. El peso de este bloque es de tan sólo 46 kg. Utiliza elementos como perfil de magnesio en las capas y tiene una configuración especial de calado de motor: si los bicilíndricos en línea van calados a 270 grados o 120 grados, este motor tiene un calado de 135 grados, que le aporta un carácter específico, logrando una gran suavidad de funcionamiento al estilo de sus hermanas mayores y un sonido característico. Y para evitar la vibración típica de estos motores, está apoyado con un eje controlador.
La cifra de potencia máxima es la más alta que permite el carné A2, que tiene limitada la relación potencia/peso a un máximo de 0,2 kW/kg, el valor que exactamente alcanza la F 450 GS. Con 48 CV, la F 450 GS es la moto de su categoría que marca el techo en este aspecto. También ofrece una buena cifra de par motor: 43 Nm a 6.750 rpm.
Además, cumple los requisitos EU5+ consumiendo 3,8 litros a los 100 km. En combinación con el depósito de 14 litros, puede alcanzarse una autonomía de más de 350 km. El sistema de escape es de acero inoxidable.
Además de un equipamiento de primer nivel como acabamos de ver, la electrónica es otro de los puntos fuertes de esta F 450 GS, pues cuenta con un completo paquete de servicios de ayuda a la conducción. Además de los tres modos de conducción, la trail alemana incluye de serie ABS en curva, controles dinámicos de la frenada (ofrece una mayor seguridad al evitar la aplicación involuntaria del acelerador) y de tracción, y control del par de arrastre del motor. Unas tecnologías que aportan un plus de seguridad y la posicionan como una de las motos más premium en este sentido de su segmento.
Probamos en Lisboa la versión Trophy
Los responsables de BMW España nos invitaron a pasar dos días en Lisboa para conocer y probar su nueva F 450 GS como parte de un enorme evento de un mes de duración y por el que pasarían también empleados de concesionarios oficiales de BMW de todo el mundo. Semejante despliegue deja constancia de la importancia de este nuevo modelo, su única novedad 2026, para la marca alemana.
En realidad, analizando el mercado, se observa que BMW no tenía ninguna relevancia en el segmento de las trails de 250 a 500 cc. Entre Honda con su NX500 y la tremenda irrupción de marchas chinas como Zonte, Voge, Kove o CF Moto, los bávaros no estaban participando de uno de los banquetes más jugosos del panorama de las dos ruedas actual, pues se matriculan en España unas 12.000 unidades anuales. El remedio comenzó a cocinarse en 2022 y, cuatro años de desarrollo después, irrumpe esta nueva GS para el A2 para disputarse un hueco en un segmento de alta competencia. Veremos cómo le va a la alemana…
Argumentos tiene a su favor, porque la moto tiene carácter, cuenta con una parte ciclo de lo más solvente y equilibrada, y su equipamiento y electrónica casi no tiene parangón en su categoría. En su contra, obviamente el precio, superior al resto de principales rivales. Los clientes hablarán.
Billetes aparte, la moto transmite de primeras ese feeling que tanto gusta a los «bemeuvistas»: es cualitativa, por encima de la media entre las trail A2, y luce un diseño moderno y atractivo inspirado en la mayor GS. Las piñas del manillar, la pantalla TFT de inmejorable visibilidad, repleta de menús y con conectividad (todo controlable desde la clásica ruleta en la piña izquierda de BMW). No falta de serie una toma USB-C, puños calefactables, como las BMW de alta gama, un asiento de buena textura o unos acabados generales en perfecto estado.
Nuestra unidad de pruebas fue la versión tope de gama, la Trophy. BMW ha creado cuatro variantes: un modelo de serie, la Exclusive (que añade po 326 € más estriberas off-road, protectores de manos, un protector de bajos de plástico, Riding Modes Pro, Shift Assistant Pro y un parabrisas transparente), la Sport (que suma por 488 € la «suspensión deportiva» con horquilla KYB ajustable en rebote y compresión) y la Trophy, la más completa pues también aporta po 836 € más un parabrisas tintado, un protector de motor de aluminio y la nueva versión mejorada del embrague Easy Ride Clutch (ERC).
Esta es una de las características técnicas más destacadas de la nueva F 450 GS y está disponible como accesorio opcional para todas las demás variantes del modelo. No es un cambio automatizado, pues su núcleo es un mecanismo centrífugo integrado en el paquete de discos, que lo conecta en función del régimen del motor.
El ERC, en combinación con el Shift Assistant Pro (se ofrece en todas las variantes de equipamiento excepto en la variante de serie), permite utilizar la moto sin necesidad de actuar sobre la maneta de embrague, cambiando de marchas tan solo con el pedal. Es un embrague que funciona de forma mecánica, en comparación con otros sistemas que se basan principalmente en electrónica. En la práctica, la moto nunca se cala: puedes detenerla con una marcha puesta sin problemas. Pero si lo prefieres, puedes usar el cambio al estilo tradicional, pues la maneta izquierda permanece montada y permite al piloto intervenir manualmente en cualquier momento si es necesario.
En mi caso, me adapté enseguida a este sistema, que resulta cómodo e intuitivo. El quickshift a bajas revoluciones, como es habitual, está algo duro de accionar y la maneta de embrague se excedía ligeramente de tensión, aunque casi no la llegué a usar durante toda la prueba. Por lo demás, el ERC me pareció un buen invento para motoristas que no sean expertos en off-road, pues simplifica bastante la conducción en la tierra, pues solo tienes que estar pendiente del pedal de cambio y cuando circulas a baja velocidad no necesitas jugar con el embrague, la moto no se cala y gestionas mejor las zonas más lentas. Hubo un aspecto que no me acabo de convencer, y es que el embrague no actúa hasta las 2.700 rpm, y esto en ocasiones genera un breve vacío de gas cuando queremos salir desde parado, por ejemplo.
La F 450 GS se convierte en la motocicleta más compacta y liviana del catálogo BMW. Son dos de sus principales cualidades. Y tenemos una distancia entre ejes de 1465 milímetros, es decir, es una moto corta. En carretera se siente estable y aplomada cuando afrontamos alguna zona revirada, aunque el feeling de la dirección no me aportó tanta precisión como esperaba de una rueda de 19'', como si a veces le faltara algo de carga a una horquilla delantera que, aún así, se siente firme y progresiva. Los frenos también sacan buena nota, con un tacto delantero que incluso aporta mordiente demás en determinadas situaciones. El ABS, predecible y eficaz.
En tierra es una moto fácil de usar, aunque el piloto no tengas «las manos» expertas de un endurero. Sobre todo por esa combinación de ligereza, motor potente pero dócil y unas suspensiones bien ajustadas para el terreno irregular.
A bordo, el arco de pierna es estrechísimo, facilitando la confianza para apoyar pies en el suelo, maniobrarla en parado y, además, poder «abrazarla» bien con las piernas cuando nos enfrascamos en una conducción off road y no podemos de pie sobre las estriberas. La postura sentado es natural y relajada, y de pie es confortable también. Para los conductores más altos, quizás el manillar queda algo bajo (existen en los accesorios unas torretas para elevarlo) y la protección de la pantalla se queda escasa. La carrocería y el depósito ofrecen un apoyo óptimo y un buen contacto con las rodillas.
La nueva trail alemana incorpora de serie un asiento de dos piezas (845 mm), manetas ajustables y un sistema de reposapiés con empuñaduras de goma extraíbles, cuyo perfil dentado lo hace adecuado para el uso off-road. Tanto la palanca de freno como la de cambio son ajustables en posición. Si la altura del asiento de serie no se adapta al conductor, opcionalmente BMW ofrece un asiento más bajo (a 830 mm) o uno más alto (a 865 mm).
El motor, uno de los más compactos y potentes del segmento A2 de dos cilindros, se siente muy enérgico desde bajos y medios regímenes, y destaca por su gran elasticidad, que te permite viajar usando pocas marchas pues, aunque bajes la velocidad y sigas en una marcha larga, responde con finura y una correcta inmediatez, gracias a la buena calibración del acelerador electrónico, subiendo vueltas de forma progresiva. Apenas se sienten vibraciones ni traqueteos. En la zona alta no se siente tan competente como otros bicilíndricos.
En definitiva, una GS de acceso que, ahora sí, cumple las expectativas de tan ilustre apellido. La nueva F 450 GS no es una especialista en ningún área, pero se siente una moto equilibrada y amable para afrontar con garantías cualquier clase de situación o travesía. Es una moto que eleva el listón de la categoría con su aportación tecnológica, y con una excelente relación del peso y la potencia. Lo tendrá difícil en un segmento en el que han aparecido últimamente numerosas rivales chinas de precios ultra competitivos. La baza de esta alemana, a nuestro juicio, se centra en el prestigio de la marca, en un dinamismo altamente polivalente y el nivel tecnológico más premium de la categoría.
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