Para 8
2.8€/pers.
320kcal/100g
Ingredientes
- Para el bizcocho genovés:
- 4 huevos
- 120 g de azúcar
- 120 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal
- Para la crema pastelera:
- 500 ml de leche
- 4 yemas de huevo
- 120 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- La piel de medio limón
- Para la nata montada:
- 400 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
- 40 g de azúcar glas
- Para el almíbar:
- 100 ml de agua
- 5 g de azúcar
- 30 ml de licor (opcional, normalmente ron o limoncello)
Hay postres que entran primero por los ojos. No necesitan decoraciones complicadas ni ingredientes raros, solo una idea sencilla bien ejecutada para que todo el mundo quiera probar un trozo.
Eso es lo que ocurre con la famosa tarta Mimosa, un pastel italiano que combina bizcocho genovés, crema suave y nata montada. Su aspecto granulado recuerda a las flores de mimosa, pequeñas y amarillas, que le dan nombre a esta receta tan popular.
La tarta Mimosa se popularizó en los años 50 en la ciudad italiana de Rieti. Un pastelero llamado Adelmo Renzi la presentó a un concurso de repostería y ganó el primer premio. A partir de ahí el pastel empezó a aparecer en muchas pastelerías italianas, sobre todo en marzo, cuando se celebra el Día de la Mujer y las flores de mimosa llenan las calles.
Lo curioso es que, aunque parece un pastel elaborado, en realidad se basa en ingredientes muy sencillos: bizcocho, nata montada y fruta en almíbar. La clave está en el montaje final.
Y si te gustan los postres clásicos con bizcocho y rellenos suaves, en nuestro blog también puedes encontrar la tarta San Marcos, un clásico de las pastelerías españolas con nata, yema tostada y bizcocho muy jugoso, la tarta de piña fría, muy fácil de preparar y perfecta para cuando apetece algo fresco o la tarta de fresas y crema pastelera, sencilla, vistosa y siempre resultona en cualquier celebración. Pero ahora toca ponerse el delantal, porque vamos a preparar paso a paso nuestra tarta Mimosa.



Preparación del bizcocho genovés
- Empezamos preparando el bizcocho genovés, que será la base de nuestra tarta. En un bol grande batimos los huevos junto con el azúcar usando varillas eléctricas durante varios minutos hasta obtener una mezcla muy espumosa y clara.
- Continuamos batiendo hasta que la mezcla triplique su volumen. Este paso es importante porque el bizcocho genovés no lleva levadura y todo el aire se incorpora durante el batido de los huevos.
- Tamizamos la harina junto con la pizca de sal y la añadimos poco a poco a la mezcla de huevos. Integramos con movimientos suaves y envolventes utilizando una espátula para no perder el aire que hemos conseguido.
- Vertemos la masa en un molde redondo de unos 20 o 22 centímetros previamente engrasado o forrado con papel de horno. Alisamos ligeramente la superficie.
- Horneamos en horno precalentado a 180 °C durante unos 30 minutos. Cuando el bizcocho esté dorado y firme lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.






Preparación de la crema pastelera
- Mientras el bizcocho se enfría preparamos la crema pastelera. Calentamos la leche en un cazo junto con la piel de limón y la vainilla hasta que esté a punto de hervir.
- En otro bol mezclamos las yemas con el azúcar y la maicena hasta obtener una crema lisa. Cuando la leche esté caliente retiramos la piel de limón y vertemos poco a poco sobre las yemas sin dejar de remover.
- Llevamos la mezcla de nuevo al cazo y cocinamos a fuego medio sin parar de remover hasta que espese. Cuando tenga textura cremosa retiramos del fuego, cubrimos con film en contacto y dejamos enfriar.







Preparación del almíbar y montaje de la tarta
- Para el almíbar ponemos el agua y el azúcar en un pequeño cazo. Calentamos unos minutos hasta que el azúcar se disuelva completamente. Cuando se enfríe añadimos el licor si queremos darle ese toque aromático.
- Montamos la nata muy fría con el azúcar glas hasta que quede firme. Guardamos en la nevera hasta el momento de utilizarla.
- Cuando todos los elementos estén listos comenzamos a montar la tarta. Cortamos el bizcocho horizontalmente en tres capas.
- De una de las capas retiramos la corteza y la cortamos en pequeños cubitos. Estos trocitos serán los que formarán el acabado característico de la tarta Mimosa. Colocamos la primera base de bizcocho sobre el plato de presentación y la mojamos ligeramente con el almíbar para que quede más jugosa.
- Mezclamos la crema pastelera con parte de la nata montada para obtener una crema más ligera, lo que en pastelería se conoce como crema diplomática.
- Extendemos una capa generosa de esta crema sobre el primer disco de bizcocho. Colocamos encima el segundo disco y repetimos la operación: un poco de almíbar y otra capa de crema. Cubrimos toda la tarta con el resto de la crema y alisamos con una espátula tanto la superficie como los laterales.
- Para terminar, repartimos los cubitos de bizcocho por toda la tarta, presionando suavemente para que se adhieran a la crema. Poco a poco veremos cómo se forma ese aspecto granulado tan característico.
- Guardamos la tarta en la nevera al menos dos horas antes de servir para que se asiente bien y los sabores se integren.
Cuando la saquemos a la mesa verás que siempre provoca el mismo efecto: primero miradas curiosas y después silencio mientras todo el mundo prueba el primer bocado. Luego ya empiezan las preguntas de “¿y esto cómo se hace?”.















Consejos para una tarta Mimosa de rechupete
- La clave de esta tarta está en el bizcocho y en la nata. Si queremos un resultado ligero, conviene montar bien las claras y mezclar siempre con movimientos suaves para no perder aire en la masa.
- También es importante que la nata esté muy fría antes de montarla. Incluso puedes meter el bol y las varillas unos minutos en el congelador para que monte mejor y más rápido.
- Otra variante bastante popular utiliza licor para mojar el bizcocho, normalmente limoncello o algún licor suave. No hace falta mucho, solo lo justo para aportar aroma.
- En ciertas regiones también se añade ralladura de limón al bizcocho o a la nata, algo que encaja muy bien con la fruta y aporta un punto fresco al conjunto.

Algunas dudas que te pueden surgir. Contestando vuestros mails
Muchas personas preguntan si la tarta Mimosa puede prepararse el día anterior. La respuesta es sí, y de hecho es recomendable. Al pasar unas horas en la nevera el bizcocho absorbe mejor el almíbar y el conjunto queda más jugoso.
Otra duda bastante habitual es sobre su conservación, ¿cuánto dura en la nevera y si se puede congelar? No es lo más recomendable porque la nata montada pierde textura al descongelarse. Lo ideal es conservarla en la nevera y consumirla en uno o dos días.
También suele surgir la pregunta de si el bizcocho puede comprarse hecho. Se puede, sobre todo si vamos con prisa. Un bizcocho tipo genovés de pastelería funciona bien, aunque hacerlo en casa siempre mejora el resultado final.
Última revisión: 24 abril 2026
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Etiquetas: cocina italiana harina de trigo huevos leche licor limón nata yema de huevo






















