

























Ya el calendario de julio estaba listo. Los senderistas, ruteros y aventureros que conforman el grupo de whatsApp habían manifestado y comentado los destinos que visitarían, consultado las dificultades de las rutas, pedido los consejos y recomendaciones a los guías. Un solo deseo movía a todos, trepar la mágica montaña del Waraira Repano, sí, la misma que protege a Caracas. También había en la agenda visitas a otros cerros cercanos a la capital, y un viaje a las hermosas playas de Falcón, pero la naturaleza quiso que el camino fuese otro, el del rescate y la solidaridad.
Minutos después de que a las 6:04 de la tarde del 24 de junio de 2026, la tierra se moviera con fuerza y generara una de las peores tragedias humana que Venezuela ha sufrido en los últimos 200 años, el grupo oficial de whatsApp de la agencia de viaje EcoRutasVzla, tuvo un solo norte: El del rescate, la solidaridad, el de apoyar a miles de familias víctimas del doble temblor.
Lo primero fue saber si los integrantes del grupo, que hasta este miércoles 1 de julio suma unos 368 miembros, estaban bien. En medio del shock por el impacto de los movimientos telúricos, el primero de magnitud 7.2 y el segundo ocurrido, apenas 39 segundos después de 7.5, hombres y mujeres que conforman esta comunidad de amantes de la montaña comenzaba a reportar que se encontraba a salvo. Eso sí, muy asustados y preocupados.
Pasaban los minutos y la angustia se reflejaba entre los integrantes de tan valiosa comunidad de senderistas. Algunos reportaban zonas de Caracas sin luz. Otros preguntaban información sobre sectores de la capital venezolana donde aún no había noticia. Varios manifestaban su deseo de conocer sobre la situación en La Guaira. Las recomendaciones, medidas de seguridad y previsiones no faltaron. Números telefónicos de Protección Civil fueron compartidos.
No había transcurrido ni una hora cuando comenzaron a enviar las imágenes de los edificios que se derrumbaron en Altamira, Miranda. Una de las personas que estaba en La Guaira comentó que lo sucedido en esa entidad era horrible. Otros no lograban comunicación con familiares y amigos en el litoral central y comenzaron a preguntar qué se sabía.
A medida en que se conocía la información oficial de parte de los daños causados por el terremoto, en el grupo seguía las oraciones, y las recomendaciones, entre ellas preparar un bolso de emergencia por si volvía a ocurrir una réplica.
La mala señal y la falta de comunicación impidió a los creadores y administradores del grupo comunicarse, fue pasadas las 10:00 de la noche que lograron informar que ellos y sus familias estaban bien. Cuando lo hicieron, llamaron a mantener la calma, apoyarse con familiares y amigos y tomar previsiones logísticas, entre ellas el bolso de emergencia, dormir con zapatos y monos. Los mensajes de abrazo y de solidaridad de su parte no faltaron.
Integrantes del grupo, al igual que hicieron miles de venezolanos, aquellas primeras horas de angustia decidieron quedarse fuera de sus viviendas.
También llegaban reportes de una de las integrantes del grupo desaparecida, Yara, gracias a Dios apareció al día siguiente. Ella se encontraba en la montaña cuando ocurrió el terremoto, fue la razón que le impidió por varias horas llegar a su casa junto con sus hijas.
Entre los llamados de fortaleza y de calma de los guías seguían los reportes de réplicas que mantenían a todos en vilo.
Las App que avisan sobre sismos comenzaron a ser parte de la sugerencia, ya varios habían comentado que la alerta de temblor que enviaron los teléfonos, les permitió activarse a tiempo y ponerse a resguardo con sus seres queridos.
Las imágenes de desaparecidos circulaban en el grupo. La situación en el litoral central preocupaba. Integrantes del grupo preguntaban por Daniel Licón, creador del grupo Cargando Vibras, residente de La Guaira y a quien todos y todas manifestaban admiración y respeto, lo conocieran o no. Lamentablemente, a los días se supo la fatídica noticia, fue una de las víctimas mortales. En los grupos de senderismo, su muerte aún se llora.
Esa noche del 24 de junio y la madrugada del 25 los mensajes iban y venían. El chat de EcosRutasVzla se convirtió en una especie de canal informativo y de ayuda.
A primeras horas de la mañana de ese día, Michel Quintana, fundador del grupo ya se encontraba brindando apoyo en San Bernardino, Caracas, colaborando a sacar escombros, solidario con los que salvaban vidas. Instaba a quien pudiera a llevar agua, comida para los que hacían tan enorme esfuerzos. Fanny Ruiz, otra de las guías, se encontraba en Los Palos Grandes, al este de la capital venezolana, brindando su contribución. Vale destacar que estos dos guías además de estar certificados han hecho cursos y talleres con equipos de Protección Civil y Bomberos. Además tienen formación en primeros auxilios, medicina de montaña, incendios forestales y manejo de cuerdas.
Otros integrantes se ofrecían a llevar comida y agua a los lugares que se estaban habilitando como refugios, a los hospitales. La lista de desaparecidos y desaparecidas seguía compartiéndose al igual que las medidas psicológicas para enfrentar el peor desastre natural que ha sufrido la tierra de Simón Bolívar este siglo.
Algunos manifestaban su intención de bajar a La Guaira para apoyar, pero los guías alertaron en el primer momento de no hacerlo para no entorpecer las labores de rescate y salvamento.
Las horas pasaban y la información en el grupo no se detenía; daban a conocer los centros de acopio donde se podía llevar donaciones. Se mandaba información sobre lo que se necesitaba. Se compartían páginas donde poder buscar a los desaparecidos. Se informaba de insumos médicos requeridos en algunos centros.
Por momentos en el grupo pedían compartir información oficial, porque a varios no paraba de llegarles rumores, que si La Guaira se hundía, que llegaba un tsunami, lo que aumentaba la angustia. Estas noticias falsas eran desmentidas.
«No caigamos en desesperación, verifiquemos las noticias. Alerta a las informaciones», era parte de las continúas recomendaciones.
Ya faltando poco para finalizar el día, los guías, después de apoyar en zonas afectadas en Caracas, reportaron que se encontraban en casa y anunciaron que un grupo organizado iría al día siguiente a La Guaira a colaborar en las labores de rescate, lo haría de manera organizada. A la mañana siguiente solicitaban apoyo de seguetas, mandarria, linternas-cascos y otros equipos. Un grupo de 25 rescatistas de Cojedes también anunció que estaba yendo a apoyar. Iban uniformados. Con la confianza con la que se dirigían a los guías era evidente de que más de una ruta por las montañas y ríos de Venezuela habían compartido.
La lista de los que iban a tan noble misión fue compartida: Michel, Fanny, Alfredo, Jesús, Gonzalo, Brayan, Brandon, Jefri, Edui, Oscar, Luis, Ramsés, Reinaldo, Pavel. Las bendiciones para ellos, las oraciones para protegerlos, los agradecimientos por lo que hacían, no se hicieron esperar.
Mientras iban en camino reportaban que maquinaria pesada estaba bajando al lugar para ayudar en la zona de desastre.
Ellos apoyaban en La Guaira mientras que los demás integrantes del grupo conseguían ropa, comida, juguetes, medicinas, para donar en los centros de acopio. Como han repetido a lo largo de esta semana: «Cada granito cuenta».
Las horas y los días han seguido pasando, y no hay un solo momento en que, en tan valioso grupo, el deseo de ayudar, la solidaridad llegue a su fin. Donaciones van y vienen. Michel, Yenny, Fanny, Yohely y muchos más han sido parte vital en esta labor.
Los guías han estado en diversos destinos de La Guaira llevando donaciones. También en El Junquito, La Colonia Tovar y otras zonas afectadas.
Apoyo, con vehículos y motos, de los integrantes ha sido parte vital para mover a quienes han ido a tratar de salvar vidas en las zonas del desastre, llevar comida, ropa.
Miembros de esta comunidad también han ido a farmacias a comprar medicina, a ferreterías a comprar instrumentos para socorrer.
Más de uno en esta comunidad de aventureros tienen el corazón y el alma destrozados por los familiares, amigos y conocidos que perdieron, pero ese dolor no ha sido impedimento para apoyar a los que hoy sufren por causa de la naturaleza.
Debo destacar además que los guías de este grupo y las personas que han estado brindando su apoyo no van a los sitios con la intención de tomarse fotos y que los vean figurando, aquí no hay protagonismo sino verdaderas ganas de apoyar.
También debo puntualizar que a la inmensa mayoría de los miembros de este grupo de WhatsApp no los conozco, que estoy en él porque en dos (2) oportunidades hice actividades de senderismo con la agencia de viaje y pase a formar parte de la comunidad. Ah, otra cosa, EcoRutasVzla nunca me pidió hacer esta publicación, fue una iniciativa particular, ese gusanillo que siempre mueve a los periodistas cuando detectan una noticia o un hecho que merece ser compartido, y más cuando es positivo. Y la amplia solidaridad, el apoyo en medio de la crisis que ha brindado este grupo, vale la pena darlo a conocer.
El lunes 29 de junio este grupo de whatsApp se convirtió en un refugio para cientos de personas. Ese día, en horas de la noche, cayó sobre la región central una lluvia que hizo que el ambiente se sintiera más triste de lo que ha estado desde la tragedia que ocurrió en Venezuela cinco días antes. Los fuertes truenos despertaron el miedo vivido tras los movimientos telúricos. En esas horas de angustia, esta comunidad se convirtió en un refugio, donde sin ningún tipo de pena, hombres y mujeres por igual expresaron sus miedos, el dolor de imaginar a las familias en carpas o los que están a las intemperie. Esa noche con el corazón chiquito, arrugado, con el llanto a flor de piel, estoy segura de que para muchos fue una bendición pertenecer a esta comunidad de senderistas.
Sé que EcoRutasVzla no ha sido la única agencia de viajes que se ha sumado a estas labores de apoyo, rescate y salvamento; a todas las que lo han hecho mi admiración y respeto. De Escapada Turismo, sí, ese grupo que recorre Caracas, La Guaira y otros destinos en bicicleta, también ha mostrado su solidaridad.
También están sumados a estas labores de solidaridad el equipo de North Trekking, varios de sus miembros han trabajado engranados con EcoRutasVzla, entre ellos: Luis Goicochea y Fanny López. De igual forma en el grupo ha sido mencionado como rescatista: Loyo de Adrena Venezuela. A ninguno de ellos los conozco; pero resaltó la entregan que han tenido para ayudar en este momento de dolor que vive la nación.
En cuanto a la comunidad de EcoRutasVzla, sé que es injusto no mencionar a todos y todas los que han colaborado, pero no alcanzarían las líneas; lo que sí puedo decir es que estoy gratamente sorprendida por la solidaridad y la humanidad mostrada. A la mayoría de los miembros de este equipo no los conozco en persona, pero cuando el alma y el corazón se recuperen de tan dura tragedia, espero ver el rostro de cada uno de ellos y ellas, de estos senderistas y aventureros, que han demostrado ser una verdadera familia. Anhelo que ese encuentro sea en una ruta hacia esa mágica montaña que es nuestro Waraira Repano, y por supuesto con ese café recién colado que prepara Fanny Ruiz o el equipo cuando se llega a la cumbre pautada.
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