






















El mi�rcoles 8 de abril arranca la campa�a de la Renta, en la que alrededor de 24 millones de contribuyentes presentar�n su declaraci�n a la Agencia Tributaria a fin de regular las aportaciones que fueron haciendo a trav�s de sus empresas durante 2025. Los lectores a los que el resultado del borrador les salga con signo positivo (+), que no se pongan contentos: es positivo, pero para el erario p�blico, ya que a ellos les tocar� pagar.
La campa�a de este a�o es m�s corta de lo habitual, ya que se ha pospuesto siete d�as el arranque para no coincidir con la Semana Santa, y los contribuyentes tendr�n hasta el 30 de junio para confirmar su borrador.

Seg�n los datos de recaudaci�n a cierre de 2025, presentados este martes, el Impuesto de la Renta de las Personas F�sicas (IRPF) aport� el a�o pasado unos ingresos tributarios al pa�s de 142.466 millones de euros, r�cord hist�rico, y lo que supone un 44% del total de recaudaci�n de Hacienda. Los trabajadores se han consolidado como los grandes sostenedores del Estado de Bienestar y el gravamen sobre las rentas del trabajo est� alcanzando niveles nunca vistos en Espa�a.
La declaraci�n de la Renta servir� para ajustar esos ingresos, normalmente en favor de los contribuyentes. En la campa�a de 2024, por ejemplo, seis de cada diez declaraciones salieron adevolver, con lo que la Agencia Tributaria reingres� m�s de 13.000 millones de euros a 15,6 millones de trabajadores.
El crecimiento de la recaudaci�n por IRFP se explica por distintos factores. El primero de ellos es el propio dinamismo de la econom�a, ya que los impuestos son c�clicos y la recaudaci�n crece cuando la econom�a va bien. El segundo de ellos es el empleo: a mayor n�mero de trabajadores en el pa�s, mayor ser� la contribuci�n total del factor trabajo v�a IRPF. Hay que tener en cuenta que en los �ltimos a�os el n�mero de ocupados ha crecido hasta la cota r�cord de 22,46 millones de empleados en el pa�s, lo que sin duda contribuye a aumentar la recaudaci�n.

El afloramiento de la econom�a sumergida que se ha acelerado desde la pandemia es un tercer factor, ya que los empleos en B se caracterizan por no pagar cotizaciones a la Seguridad Social ni tampoco impuestos.
La evoluci�n de los salarios emerge como cuarto gran determinante, ya que la tarifa es progresiva, si bien hay que tener en cuenta que ese incremento se ha producido m�s en t�rminos nominales que reales. Esto supone que si aplicamos el impacto de la inflaci�n, la ganancia verdera de poder adquisitivo de los asalariados ha sido mucho m�s reducida.
Relacionado con lo anterior, la decisi�n del Gobierno de no deflactar el impuesto ha sido crucial para garantizar un aumento r�cord de la recaudaci�n. La oposici�n lleva a�os pidiendo al Ejecutivo que lleve a cabo esa actualizaci�n, pero el Gobierno ha decidido deliberadamente no hacerlo ya que supone un incremento de impuestos encubierto. �En qu� consistir�a? Se trata de ajustar los tramos y deducciones de este impuesto seg�n la inflaci�n para evitar que a aquellos contribuyentes a los que les han subido el sueldo para preservar su poder adquisitivo en funci�n de la subida de sueldos tengan que pagar m�s impuestos.

En la pr�ctica, se tratar�a de ampliar los tramos de renta en la escala del IRPF. Por ejemplo, si el primer tramo, al que se aplica un tipo del 9,5%, termina en 12.450 euros, habr�a que eliminar ese l�mite superior en un porcentaje equivalente a la inflaci�n, para que sea necesario ganar m�s que el incremento m�nimo para acomodar a la inflaci�n para tributar al tipo superior.
Funcas ha calculado que desde 2021 y hasta 2024, el efecto recaudatorio resultante de no indexar las principales desgravaciones que operan en la base del IRPF, m�nimos personales y familiares y reducci�n por tributaci�n conjunta asciende a unos 9.700 millones de euros. As�, el aumento de la factura fiscal por este concepto es de 311 euros en las rentas medias bajas, 458 en las rentas medias y 622 en las rentas medias altas.
"La ausencia de indexaci�n en el IRPF es equivalente a una reforma fiscal impl�cita que no exige aprobaci�n parlamentaria. En este escenario, la inflaci�n act�a como un impuesto silencioso cuyo efecto es heterog�neo y no completamente observable por los contribuyentes. Tal vez por ello, la subida de impuestos no est� entre las principales preocupaciones de los hogares espa�oles (CIS, 2025). Consecuentemente, sus costes pol�ticos son, en general, menores a los de una genuina reforma fiscal que conlleve un aumento expl�cito de impuestos. En general, este menor lastre pol�tico se produce tambi�n con el llamado parcheo fiscal, donde los gobiernos acometen cambios tributarios de menor profundidad. La no indexaci�n tiene efectos positivos en la recaudaci�n. De hecho, a falta de una reforma fiscal que lo respalde, la convergencia de Espa�a al promedio de Ingresos P�blicos sobre PIB de la Uni�n Europea (UE) durante el periodo pospandemia ha estado ayudada por el fuerte impulso de la inflaci�n. Lo que a su vez ha posibilitado escalar en la ratio Gasto P�blico sobre PIB que se ha situado por encima de la media de la UE-27", explica Funcas.
El problema es que los efectos de la progresividad en fr�o van m�s all� de las cuestiones recaudatorias, con impactos "perniciosos" en los incentivos a trabajar o sobre la distribuci�n de la renta, "que ocupan mucha menos atenci�n en el debate p�blico", alertan.

Las rentas medias -de entre 17.700 y 47.200 euros anuales- concentran el 59,7% de las declaraciones presentadas, el 57,8% de la recaudaci�n del impuesto y han soportado el 61,3% del aumento de la recaudaci�n del impuesto debido a la inflaci�n. "Puede afirmarse, por tanto, que las rentas medias han sido las grandes perjudicadas por la ausencia de indexaci�n. Este problema se agrava cuando a�adimos, adem�s, el efecto del IVA". Si se tiene en cuenta el el aumento acumulado de la factura fiscal de IVA junto a la falta de indexaci�n de IRPF para un hogar de renta media, la factura se sit�a en unos 1.100 euros en el periodo analizado. De hecho, en ausencia de cambios fiscales, y bajo el supuesto de una inflaci�n pr�xima al 2,5% (en 2025 fue en promedio del 2,7%), la factura fiscal de un hogar de renta media aumenta cada a�o a un ritmo de 200 euros, aproximadamente.
En la Campa�a de la Renta de este a�o no solo el calendario es diferente, hay nuevas deducciones para distintos tipos de contribuyentes.
Los ahorradores que tengan ganancias patrimoniales superiores a los 300.000 euros anuales, estar�n sometidos a un tipo impositivo aplicable al tramo m�s alto de la base del ahorro del 30%, frente al 28% del a�o pasado. De esta forma, a los primeros 6.000 euros de ganancia se les aplicar� un tipo del 19%; de 6.000 a 50.000 euros, el 21%; de 50.000 a 200.000 euros, el 23%; de 200.000 a 300.000 euros, el 27%; y se aplicar� un tramo nuevo para las ganancias que superen los 300.000 euros, con un tipo del 30%.
En cuanto a los trabajadores, aquellos que cobran el Salario M�nimo Interprofesional (16.576 euros anuales) disfrutar�n de una nueva deducci�n de hasta 340 euros en el IRPF que est� espec�ficamente dise�ada para compensar la subida del SMI. De esta forma, los trabajadores que en 2025 tuvieron rendimientos de trabajo iguales o inferiores a 16.576� (el SMI) podr�n deducirse 340 euros completos; si ganaron entre 16.576 y 18.276 euros, la deducci�n se reduce proporcionalmente seg�n sus ingresos; mientras que si superaron los 18.276 euros ya no tienen derecho a esa deducci�n.

Otra novedad que incluye esta campa�a para los empleados es una exenci�n en el IRPF para aquellos que han sido v�ctimas de la Dana o de los incendios forestales. "Todas las ayudas p�blicas que hayan recibido para cubrir da�os personales y materiales derivados de estas cat�strofes quedan completamente exentas del IRPF. Cualquier ayuda destinada a reparar los da�os causados por estos desastres naturales no computar� como ingreso a efectos fiscales. �Qu� ayudas est�n exentas espec�ficamente? Ayudas urgentes para aut�nomos y empresas, destinadas al mantenimiento del empleo y la reactivaci�n econ�mica en las zonas afectadas por la Dana; y ayudas para reparaci�n de viviendas, enseres y veh�culos afectados por la Dana o los incendios", explican desde TaxDown.
Finalmente, para los desempleados se elimina la obligaci�n de presentar la declaraci�n si no superan los l�mites econ�micos generales establecidos para los contribuyentes. "Hasta ahora, los desempleados que cobraban prestaci�n por desempleo estaban obligados a presentar la declaraci�n de la Renta pr�cticamente de forma autom�tica, aunque sus ingresos fueran bajos. Gracias a la aprobaci�n del �ltimo Real Decreto �mnibus, los desempleados ya no est�n obligados a presentar la declaraci�n" si no superan los 22.000 euros de ingresos en caso de tengan un �nico pagador, o los 15.876 euros si tienen dos o m�s pagadores (siempre que la suma del segundo y restantes pagadores no supere 1.500 euros).
M�s all� de la situaci�n laboral, quienes hayan hecho obras en casa destinadas a mejorar la eficiencia energ�tica se beneficiar�n de una deducci�n por obras de mejora de la eficiencia energ�tica en viviendas, aplicable a la casa o edificio en el que se encuentra. "�Qu� obras cuentan? Mejora del aislamiento t�rmico, instalaci�n de ventanas de alta eficiencia, sustituci�n de calderas por sistemas m�s eficientes, instalaci�n de placas solares y otras actuaciones que mejoren la calificaci�n energ�tica del inmueble",apunta TaxDown.
Adem�s, en el terreno verde, quienes hayan comprado en 2025 un veh�culo el�ctrico enchufable y de pila de combustible o hayan instalado un punto de recarga tambi�n podr�n deduc�rselo en esta campa�a, una ventaja que desaparecer� en la renta de 2026.
Junto con las novedades nacionales, que aplican a todo el pa�s, Asturias, Canarias y Catalu�a han cambiado los tipos de las escalas auton�micas, lo que supone que los porcentajes que se aplican a cada tramo de ingresos son diferentes a los del a�o pasado. A esto se suman algunas deducciones novedosas que han aprobado las siguientes autonom�as. Asturias, por ejemplo, ha aprobado una deducci�n de 100 euros para cel�acos y cambios en los tramos; Andaluc�a ha aprobado tambi�n una para cel�acos, otra para gastos veterinarios, y otra por ejercicio f�sico y deporte; Catalu�a ha incrementado su deducci�n por alquiler de vivienda habitual un 66%, de los 300 a los 500 euros para tributaci�n individual (y de 600 a 1.000 euros para la conjunta); Galicia ha introducido medidas para los colectivos en situaciones muy dif�ciles y deducciones para enfermos;mientras Extremadura incorpora 7 deducciones, entre ellas para comprar veh�culos el�ctricos, hacer ejercicio f�sico o gafas y lentes de contacto.
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