Juan Antonio Sánchez Corchero exige apoyo para mejorar la competitividad y denuncia que se sigan "añadiendo obstáculos". Lanza un mensaje de respaldo a las pymes del Territorio.

El lehendakari Imanol Pradales junto al presidente de SEA Juan Antonio Sánchez Corchero en Vitoria.EFE
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El presidente de SEA Empresarios Alaveses Juan Antonio Sánchez Corchero ha advertido que ya la mitad de las empresas alavesas sufren el incremento de los costes económicos provocados por la guerra en Irán. El conflicto bélico se ha convertido en el último obstáculo para el tejido industrial alavés que, como ha señalado Sánchez Corchero, necesita mejorar su "competitividad" para seguir siendo competitivo en un mercado internacional supeditado a las decisiones que se adopte en Estados Unidos y China. "Necesitamos entender que la competitividad se juega en cada detalle", ha advertido Sánchez Corchero que, ante el lehendakari Imanol Pradales, ha reclamado a las instituciones rebajar la presión fiscal y que se deje de "añadir obstáculos" a las empresas pero, especialmente, a las pymes.
Sánchez Corchero ha destacado ante una nutrida representación política y económica vasca la importancia de la empresa para garantizar el bienestar colectivo. "Las empresas somos quienes generamos riqueza para poder repartirla después; somos quienes invertimos, quienes arriesgamos, abrimos mercados, formamos personas y mantenemos vivo nuestro tejido industrial", ha destacado en su intervención.
Sánchez ha destacado, además, la importancia de la primera Cumbre Empresarial organizada en 2025 por SEA en la que participaron los líderes de todos los sectores económicos de España encabezados por el presidente de la CEOE Antonio Garamendi. El presidente de los empresarios alaveses ha señalado la "complementariedad" del tejido industrial alavés conformado por grandes empresas como Mercedes y Michelin junto a un conglomerado de pymes que no sólo son proveedores de las marcas tractoras sino que cuentan con clientes en mercados internacionales como Francia, Alemania y Estados Unidos.
"El arraigo empresarial no significa únicamente evitar que las empresas se marchen; el verdadero arraigo consiste también en conseguir que empresas de fuera quieran venir", ha destacado Sánchez Corchero que ha subrayado la importacia de la adquisición de Talgo; empresa de la que es consejero.
El empresario alavés ha reclamado "estabilidad, seguridad jurídica, una fiscalidad atractiva, agilidad administrativa, infraestructuras y talento" para garantizar la "competitividad" de la industria vasca pero ha querido enfatizar la importancia de la "confianza en la empresa" en un entorno social que aún cuestiona la importancia de los emprendedores. Además, como en ediciones anteriores de la Asamblea General de SEA, Sánchez Corchero ha advertido de la necesidad de incorporar "talento" de fuera con una reflexión sobre la conexión entre la formación y las necesidades de la empresa. También ha insistido en el coste del absentismo que ya supone 25 días de ausencia por trabajador al año en Álava. "Es un problema complejo y multifactorial y por eso exige responsabilidad compartida", ha destacado.
Sánchez Corchero ha utilizado la compleja situación de Tubos Reunidos para trasladar algunas "lecciones" sin realizar mención alguna a la investigación judicial que vincula a esta empresa con la trama de corrupción encabezada por Santos Cerdán y Leire Díez. El presidente de SEA ha destacado al importancia del diálogo, rechazado la "conflictividad permanente" y ha reclamado un "sindicalismos comprometido con la viabilidad de las empresas".



























