



























Europa Press | Efe San Sebastián
Actualizado
Varias ex alumnas del profesor juzgado en San Sebastián por presuntamente ofrecer dinero o regalos a tres menores de edad a cambio de recibir favores de naturaleza sexual se han concentrado este martes a las puertas de la Audiencia de Guipúzcoa, coincidiendo con la primera sesión del juicio, para denunciar que cuando tenían 11 y 12 años les ponía "pornografía en clase" y les hacía comentarios "lascivos".
Las jóvenes, que fueron alumnas del acusado en un centro de Oiartzun, se han concentrado junto a integrantes de la Asamblea Feminista de Oiartzun con una pancarta en la que se podía leer en euskara 'Os creemos, estamos con vosotras. Los agresores al fuego'.
En declaraciones a los medios, una de ellas ha explicado que cuando, con once o doce años eran alumnas del procesado en un centro de Oiartzun, les hacía "comentarios lascivos", del tipo "tú de mayor vas a ser un bollito" o preguntándoles "qué talla de sujetador usaba".
Además, ha destacado que, aunque fuera como dice él, que está "totalmente alejado de la realidad" y las menores se le acercaran, "él se tendría que apartar". En todo caso, ha asegurado que era el profesor el que "se acercaba" a las niñas y les hacía "comentarios fuera de lugar" y les ofrecía "acompañarlas a casa".
"También veíamos porno en clase, porque nos ponía vídeos porno, o nos hacía comentarios del estilo vamos a jugar al 'teto', bajad debajo de la mesa", cosas "totalmente fuera de lugar", más teniendo en cuenta que tenían "entre 11 y 12 años", ha denunciado. "Hablo desde mi experiencia y hemos escuchado todo este tipo de comentarios y digamos que es un impresentable y un sinvergüenza", ha finalizado.
El profesor se enfrenta a una petición de penas que suman 22 años de cárcel por parte de la Fiscalía que le acusa de solicitar favores sexuales a tres estudiantes adolescentes a cambio de pago, dos de ellas de 15 años y la tercera de 13, si bien esta última no era alumna suya. El Ministerio Público imputa a este docente, que estaba al cargo del aula de diversificación curricular, dos delitos de acercamiento sexual a través de internet, un delito de exhibicionismo y un delito de amenazas condicionales atenuadas.
Los hechos habrían ocurrido en el curso 2023-24, durante el que, según la versión de la Fiscalía, el profesor habría "buscando la compañía y cercanía" de las tres víctimas, para lo que habría abierto una cuenta bajo un pseudónimo en una red social a través de la que se habría comunicado con ellas.
En la primera jornada de este juicio, que tiene lugar en la Sección Primera de la Audiencia de Guipúzcoa, este martes han declarado dos profesoras, un educador y la directora del centro, así como un inspector de Educación, quienes han relatado cómo fueron varios alumnos quienes dieron a conocer el caso, tras revelar a las dos docentes en diciembre de 2023 que el acusado había contactado con las víctimas a través de una red social.
Según han detallado estos profesionales, el inculpado, que ya había sido expedientado en 2018 en otro centro educativo por "conducta inadecuada" con los alumnos, mantuvo "conversaciones subidas de tono" con las víctimas en esta red social. En estos mensajes incluían el término 'sugar daddy', esto es un hombre mayor que ofrece regalos o dinero a cambio de favores de naturaleza sexual.
En concreto, una de las profesoras ha detallado que en una de estas conversaciones, que ella vio en una captura de pantalla, el acusado dijo a una de las víctimas que iba a ser su 'sugar daddy', a lo que la chica le contestó: "Pero qué dices, esto es un poco raro. ¡Eres mi profesor!".
Otra docente ha concretado que los citados mensajes también se hablaba de pagos de 10 euros a cambio de besos y ha recordado cómo una de las alumnas del centro le dijo que en una oportunidad en la que acompañó al acusado a su coche se sintió incómoda por el contenido de los comentarios que le hizo.
Por su parte, la directora del centro ha desvelado que, tras conocerse estos hechos en el instituto, desde el correo profesional del acusado se envió un mensaje a algunos alumnos en el que se les instaba a no difundir información alguna sobre lo que estaba sucediendo porque se había consultado con un abogado y podría tener posibles repercusiones legales.
En la vista también ha testificado un ertzaina que participó en la investigación de lo sucedido, quien ha confirmado que el inculpado habría abierto un perfil falso en la citada red social y que éste explicó a las víctimas que lo hacía porque en el verdadero tenía muchos seguidores y prefería disponer de otro para tratar con poca gente.
Este policía ha confirmado también la existencia de conversaciones de contenido sexual con las perjudicadas, a las que les indicaba además que tenían que borrar los mensajes, les advertía de que no debían contar nada a nadie y les preguntaba si sus padres les revisaban el móvil.
En la sesión del juicio celebrada este martes, una víctima y dos testigos han declarado a puerta cerrada, en dos de los casos a través de declaraciones preconstituidas en la fase de instrucción por tratarse de menores. Está previsto que mañana miércoles lo hagan las otras dos damnificadas y el acusado, quien ha pedido testificar en último lugar.
No obstante, momentos antes del inicio del juicio, este hombre ha negado todos los hechos en declaraciones a los periodistas, ante los que se ha presentado como "víctima de un acoso salvaje" en cada colegio en el que ha trabajado.
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