El ministro del Interior, la consejera de Justicia y el lehendakari posan junto a familiares de los tres funcionarios de prisiones asesinados por ETA. El Gobierno de España ha destinado 81 millones para la prisión que sustituye al centro de Martutene

San José (de blanco), el lehendakari Pradales, el ministro Marlaska y el director de Zubieta Alfredo Gómez junto a familiares de los tres funcionarios de prisiones asesinados por ETA.ARABA PRESS
Josean Izarra Zubieta (Guipúzcoa)
Actualizado
El ministro del Interior Fernando Grande Marlaska ha avalado la consolidación del denominado "modelo penitenciario vasco" en el acto oficial de inauguración de la nueva cárcel de Zubieta para la que el Gobierno de España ha destinado 81 millones de euros. La puesta por un "modelo de proximidad", en palabras de Marlaska o de un "modelo penitenciario propio", según expresión de su compañera socialista y y consejera de Justicia María Jesús San José ha acelerado la salida de prisión de los miembros de la banda terrorista ETA. Marlaska, San José, el lehendakari Imanol Pradales y el director de Martutene y ahora de Zubieta Alfonso Gómez se han fotografiado con familiares de Ángel Jesús Mota Iglesias, José Ramón Domínguez Burillo y Francisco Gómez Elósegui asesinados por la organización terrorista.
El acto inaugural de la prisión de Zubieta ha unido a altos mandos de la Guardia Civil, de la Ertzaintza y de la Policía Nacional con miembros del Gobierno de Pradales, representantes de la Judicatura, autoridades locales, el obispo Fernando Segura, el rector Joxerramon Bengoetxea y parlamentarios vascos incluidas Eraitz Sáez de Egilaz y Eva Blanco de EH Bildu. Una amplia y variada representación institucional a la que se ha dirigido Marlaska desde el escenario del salón de actos de la prisión presidida únicamente por la ikurriña.
El ministro del Interior ha sido una pieza clave en el doble proceso de acercamiento de presos de ETA a Euskadi y Navarra impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez desde 2018 y en la cesión de la gestión de las prisiones al Ejecutivo vasco acordada por el presidente socialista con EH Bildu. Casi cinco años después de la transferencia, Marlaska ha intentado justificar los 81 millones de euros invertidos por el Gobierno de España porque la sustitución de Martutene era "imprescindible" para el sistema penitenciario español y para que San Sebastián cuente con terrenos urbanos una vez que se derribe la prisión construida en 1948.
Marlaska, San José y el lehendakari han hecho referencia a los tres funcionarios de prisiones asesinados por ETA que han estado representados por sus familiares y que también han estado presentes tanto en la placa situada en la entrada principal del centro como con fotografías y claveles en el escenario del salón de actos. Los ex dirigentes de ETA junto al resto de los presos encarcelados hasta hoy en Martutene serán trasladados en las próximas horas a la nueva cárcel en la que ha sorprendido el ir y venir de hormigoneras junto a la entrada principal cuando las primeras autoridades esperaban la llegada de Marlaska y del lehendakari Pradales. Fuentes penitenciarias han advertido que aún quedan obras pendientes en la zona de aislamiento de esta prisión de seis módulos y que cuenta con la posibilidad de que los presos estén acompañados por sus mascotas.
El centro, además, dispone de un edificio anexo para el cumplimiento de los terceros grados y los artículos 100.2; las dos vías que el Gobierno vasco ha utilizado para acelerar la concesión de la semilibertad a los miembros de la banda terrorista ETA. Una treintena de ex terroristas -varios de ellos miembros de la dirección de la banda en diferentes épocas- cumplen teóricamente sus penas en la cárcel de Martutene. Sin embargo, la mayoría de ellos disfrutan de polémicos regímenes de semilibertad concedidos, según tres autos judiciales, retorciendo los principios y la normativa penitenciaria.



























