El rectorado reacciona contra las declaraciones de Ubarretxena y subraya que la prueba de acceso a la universidad la organiza una comisión con 5 miembros del Departamento de Educación.

Una docente explica a alumnos de la PAU la mecánica del examen.EHU
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La Universidad vasca ha decidido confrontar directamente contra el Gobierno de Pradales tan solo minutos después de que la portavoz María Ubarretxena desvelara la reunión "de urgencia" exigida al rector Joxerramon Bengoetxea y subrayara la responsabilidad exclusiva de la EHU en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). En un fulgurante y duro comunicado, la Universidad vasca hace corresponsable de esta prueba a la viceconsejería de Educación y, además, afea al Ejecutivo vasco que le exija "celeridad y transparencia" ante el tsunami académico y social provocado por los 'zeros' y suspensos en el examen de euskera realizado por decenas de alumnos que han estudiado en castellano.
La "reunión privada", según fuentes de Educación, que mantienen esta tarde los consejeros Begoña Pedrosa y Juan Ignacio Pérez Iglesias con el rector Joxerramon Bengoetxea se ha calentado un poquito más con la contudente declaración de la Universidad vasca. Después de permanecer cuatro días sin ofrecer explicaciones, la reacción de la institución académica ante las declaraciones medidas de Ubarretxena se basan en hacer corresponsable al Gobierno vasco de la PAU. "La organización, coordinación y supervisión de la prueba corresponde a una comisión mixta, órgano colegiado nombrado por la viceconsejera de Educación e integrado por cinco representantes del Gobierno Vasco y cinco representantes de la Universidad", asegura el equipo de Bengoetxea tras escuchar que la portavoz de Imanol Pradales había atribuido a la EHU todo el control académico de la prueba. La EHU advierte que en la corrección de los exámenes de la PAU participan tanto profesores universitarios como de enseñanzas medias que dependen del Departamento de Educación. La EHU omite que en la representación de Educación hay dos inspectores del Departamento (funcionarios de carrera) y un representante de Bachillerato por cada Territorio Histórico, también empleados públicos. Sin embargo, la EHU sí elige a cargos de confianza del rectorado para controlar un proceso que ya en esta edición ha sufrido cambios bajo las directrices impuestas por el rector Bengoetxea en todos los ámbitos.
Pero el reproche más hiriente desde la Universidad al Gobierno vasco incluye la acusación de haber puesto en peligro la "confianza" de los ciudadanos vascos en este proceso selectivo en el que miles de jóvenes vascos se juegan su futuro académico y profesional. "La confianza de la ciudadanía en este proceso exige reconocer la responsabilidad compartida de las instituciones que participan en él", le ha recordado el equipo de Bengoetxea al Ejecutivo vasco como 'aperitivo' de la cita "de urgencia" de esta tarde.
Además, la EHU exhibe su malestar por las reiteradas peticiones de "celeridad y transparencia" que han realizado en los últimos dos días la consejera de Educación Begoña Pedrosa y hoy el Gobierno vasco en su conjunto en la voz de Ubarretxena. "Carece de sentido reclamar una mayor celeridad en un procedimiento que ya cuenta con un calendario público reglado y que se está desarrollando conforme a la normativa vigente y a los cauces previstos", manifiesta la EHU en una notoria descalificación de las palabras de Ubarretxena que, como Pedrosa, ha manifestado su cercanía con los alumnos, madres y padres penalizados por estos inusuales resultados.
"Resulta incomprensible la solicitud de una mayor transparencia en los términos planteados mientras el procedimiento permanece abierto", ha advertido la Universidad vasca tan solo horas antes del anunciado encuentro entre consejeros y rector del que, en principio, no van a dar información a la sociedad vasca.



























