Médico, nadador paralímpico, fundador de una ONG, pionera en operar con un exoesqueleto... ahora tiene un canal de Instagram y TikTok para divulgar conocimiento médico

Doctor Faus, médico, deportista paralímpico y ahora influencer
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Médico, nadador paralímpico, fundador de una ONG, divulgador en redes... encuadrar en algo concreto a Faustino Alonso (Tenerife, 1991) es algo así como un imposible. Lo que se puede decir es que pasa consulta en un centro de salud de La Laguna, que fue campeón de España de natación, que fue pionera en operar gracias a exoesqueleto que le mantenía erguido durante horas y que ahora tiene un canal de Instagram y TikTok donde transmite conocimiento médico donde nadie parece querer escucharlo. Bienvenidos a la consulta de Doctor Faus
- Médico, deportista, divulgador en redes... No sé ni cómo presentarle de tanto que hace.
- Hay una palabra muy bonita para definir cuando uno hace muchas cosas que es polímata, esa podría ser una buena definición. Quizás es algo que me viene de mi padre, siempre he sido muy curioso y la discapacidad te hace serlo más. Conoce a este médico, valora esta terapia, este deporte, esta alimentación... lleva a ser creativo, a la hora de buscar soluciones.
- ¿Cómo acabó siendo médico un niño que pasó su infancia de quirófano en quirófano?
- Yo siempre entraba al quirófano temblando de miedo y eso nunca se supera. Yo empatizo mucho con los pacientes por eso. Al principio los médicos me daban tanto miedo como el quirófano, pero se fue generando en mí una ilusión. La ilusión de mejorar fue lo que me generó admiración por los médicos porque fueron los que consiguieron que yo pudiera andar. Desde pequeño tuve claro que quería ser médico porque ellos fueron los que me ayudaron a ponerme en pie.
- Es probable que alguien tenga ese sentimiento contigo
- Yo trato muy pocos niños, solo en las guardias, pero muchos mayores también tienen miedo. Aunque son diferentes. Los niños temen tu figura y los mayores lo que les vayas a decir.
- En la decisión de ser médico, ¿hay algo de devolverle a la sociedad lo que a usted le dio la medicina?
- De médico no siento eso, pero con el deporte sí y por eso creé la ONG Atletas sin Fronteras. Y siempre he usado esa frase de devolverle al deporte lo que él me dio. Me salvó la vida, si no seguramente yo no estaría aquí. Por eso creamos la ONG para que el deporte y llegue de forma natural a las personas con discapacidad. Es curioso, pero durante muchísimos años tuve la sensación de que estaba en un sitio donde no me correspondía estar. Cómo iba a ser campeón de España de natación alguien que no puede estar hora y media de pie.
- Me gusta mucho de su perfil en redes que ha llegado al punto de hacer chistes con su discapacidad.
- Yo siempre he creído en que reírte de ti mismo es una forma de superar tus temores. Si eres capaz de verlo como algo gracioso, es que lo tienes superado. Mi discapacidad en la asociación es la menos visible y si te cuento las bromas que nos hacemos. Muchos amigos me vacilan diciéndome que me van a echar una carrera y yo sé cuando no se hace con mala intención. Y aquí hay una palabra clave: discapacidad.
- ¿Por qué?
- Yo soy un gran activista de hablar de discapacidad y desterrar minusválido o discapacitado. Persona con diversidad funcional o capacidad diferente me parecen igual de malos y de dañinos. Porque la condescendencia es tan terrible como la crueldad. Yo entiendo que una persona mayor me llame minusválido, no le voy a echar la chapa ni regañarle. A mí el deporte me enseñó a endurecerme y no ver en todo una ofensa.
- ¿Qué hace un médico como usted en unas redes sociales como estas con su negacionismo disparado?
- Para mí las redes son una de las mejores cosas que nos ha pasado como sociedad, pero voy a sacar mi frikismo con la frase que le dice su tío a Spiderman: 'Un gran poder conlleva una gran responsabilidad'. Nunca habíamos tenido tanto acceso a contenido, información y conocimiento, todo el conocimiento está en la palma de tu mano, y, sin embargo, ha triunfado la desinformación, los bulos, la dopamina para atraparte en un bucle sin salida.
- Vayamos a casos recientes. Marcos Llorente y su método con el sol.
- El peligro de los vídeos de Marcos Llorente es que está generando en los jóvenes la carencia de espíritu crítico. Yo no creo que haya que censurarlo, tenemos que rebatirlo. Por eso estamos una cantidad de médicos como nunca se había visto. No nos podemos cansar de decir que es una irresponsabilidad lo que hizo en El Hormiguero. Estará muy fuerte, muy guapo y muy moreno, pero solo es un futbolista. Si muchos médicos dicen los contrario... Pero tampoco podemos caer en el elitismo intelectual, hay que fiarse de gente que sabe. Yo me fío mucho de Marcos Vázquez o Patry Jordan, que no son médicos pero se han formado y han estudiado.
- Sobre todo, el problema parece que los argumentos científicos tienen menos peso o se expanden menos que los que hace cualquiera de estos perfiles
- Por eso tenemos que aprender a vivir en este nuevo mundo que nos ha tocado vivir, tenemos que ganar terreno en las redes porque buscamos un bien en la sociedad. Nos va a tocar currárnoslo, pero no podemos desistir. Y creo que lo estamos consiguiendo. Pablo Motos, que le estuvo intentando rebatirle, gracias a la presión, acabó llevando expertos médicos tras lo de Marcos Llorente. Te pongo el mismo ejemplo con el terraplanismo y con cómo Javier Santaolalla debatió con un terraplanista. Un montón de chavales jóvenes conocieron a un divulgador tremendo en física y desvirtuar sus argumentos.
- Segundo caso, el consumo de Ozempic sin control y la obsesión con la delgadez y los cuerpos perfectos.
- Lo mismo digo con esto, hemos descubierto una buena herramienta para bajar peso porque la obesidad es un predictor de mortalidad. Es un avance que no haya que hacer una cirugía a corazón abierto, pero no podemos permitir que haya tres anuncios de Ozempic sin una sola persona obesa en el descanso de la Super Bowl. Que se lo pincha Serena Williams, algo tenemos que hacer para que no sea una obsesión tener un cuerpo perfecto. ¿Qué estamos generando con esto?
- ¿Transtornos alimenticios y dependencia de un fármaco?
- Las farmacéuticas hacen cosas muy buenas en el mundo, curan enfermedades, pero lo que quieren es que compres su producto. Si pueden tener al máximo número de personas enganchadas, eso es lo que van a buscar. Yo se lo pongo a pacientes que tienen obesidad, pero solo a los que me lo demuestran que va a servir para un cambio de hábitos, de vida y de alimentación. Hay que formentar que la gente sea responsable con esto.
- La obsesión con la delgadez, el culto al cuerpo, la eterna juventud... va todo junto
- Otra cosa malísima de las redes es que siempre te salen en el scroll los que tienen cuerpos perfectos y musculados. Hoy lo perfecto es que todos seamos iguales. Este es uno de los problemas más gordos a nivel social y médico que tenemos. Yo voy al gimnasio, tengo ojo clínico y no paro de ver chicos de 18 años hipotecando su salud inyectándose testosterona para estar perfectos. Hemos convertido el filtro de Instragram en la perfección, la gente ya no lleva fotos de famosos para una cirugía plástica, ahora llevan una foto pasada por un filtro de TikTok. Debemos abordar esto desde la educación pública desde ya.
- Como canario el hantavirus también le ha tocado de cerca.
- Otro apocalipsis, otra crisis de consumo rápido. Este mundo está lleno de crisis McDonalds, que se monetizan y desaparecen. Se ha dicho cada burrada, todo hoy se utiliza como arma ideológica. Ahí tenemos que dar un paso atrás. No todo es ideología como parece en este mundo. Si eres una persona que vive todo el día en Twitter y TikTok, te da miedo salir al mundo. Por suerte, nuestro mundo no es así, pero hay que tener cuidado. Mira Estados Unidos, tenemos que intentar no llegar a ese nivel.
- Después de todo esto, doctor, denos un antídoto para este mundo.
- Como buen médico, lo primero es la prevención e intervenir de forma aséptica, apolítica y responsable. Lo más importante es inculcar desde niños el espíritu crítico, la información por encima del relato. Pero el antídoto... El antídoto es salir más a tomar el sol y apagar un poco más el móvil. Es hora de cambiar el chip, que no sintamos que todo ataca nuestra identidad. Dejemos a un lado los extremismos.


























