Se espera que el beneficio se vea en el verano y la segunda mitad del año cuando los turistas lleguen al país

Varios turistas en el Parc de la Mar de Palma de Mallorca.
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El turismo español ya se prepara para el que promete ser un nuevo verano de récord y su estreno como destino refugio frente a la escalada de la guerra en Oriente Medio. Al menos 181 millones de turistas visitaron en 2025 la zona de conflicto y su área de influencia del Mediterráneo Oriental, y ahora se espera que una parte de estos viajes se redirija a otros destinos líderes, sobre todo en el segmento vacacional y de turismo familiar, donde España aparece entre los preferidos. Eso sí, la temporada empieza con unas tarifas hoteleras más caras que hace un año. En los primeros cuatro meses del 2026, los precios subieron un 3,8% frente al mismo periodo del año anterior, según el Barómetro de la rentabilidad de los destinos turísticos españoles de Exceltur.
Estas subidas -provocadas por el impulso de productos de mayor valor añadido y de la necesidad de repercutir el incremento de los costes producido por los efectos sobre la energía- explican en su mayoría la mejora de ingresos hoteleros en España, que crecieron un 4% interanual en el primer cuatrimestre del año (aunque moderó el ritmo respecto al cierre de 2025); mientras que la ocupación tuvo «una contribución marginal» al aumentar apenas un 0,2%, lo que explica que el beneficio de ser un refugio aún no se está viendo por completo... pero no tardará en llegar. «El beneficio se va a producir con más intensidad en los próximos meses», explican fuentes de la patronal, específicamente en el verano y el último trimestre del año. «Dichas reservas se trasladarán a las estadísticas de flujos y gasto». El efecto refugio derivado de los posibles turistas que elijan el país supondría una aportación de dos puntos del PIB turístico en 2026, alrededor de 4.239 millones de euros.
En la misma línea, Santiago Vallejo, vicepresidente y responsable de Relaciones Institucionales de la Mesa del Turismo de España, anticipa que si el volumen de reservas continúa como se han visto estos primeros cuatro meses del año, prevé que se lleguen a los 100 millones de turistas. Sin embargo, recalca que ser un refugio genera algo de incomodidad en el sector al que el récord en turistas dependa de «que otros países lo estén pasando mal». A pesar de esto, España está preparada. El año pasado, la demanda se concentró en su mayoría en seis comunidades (Cataluña, Valencia, Baleares, Andalucía, Canarias y Madrid), por lo tanto «hay más cabida para turistas y más territorio que vender y explorar», apunta; sobre todo a través de iniciativas como el Tour España que promociona nuevas regiones del norte, como Cantabria, Asturias y Galicia. «No estamos todavía llegando al tope de nuestra capacidad. Estamos consiguiendo la desestacionalización y la deslocalización para que no vayan solo a esas seis comunidades, sino se vayan repartiendo por las 17 que España tiene», señala Vallejo.
Aún así, «España ya se está beneficiando de sus rentas de seguridad», aseguran desde Exceltur. Según sus datos, la demanda en hoteles creció un 2,6% en el conjunto de enero a abril y un 2,9% a partir de marzo. Además, las plazas también crecieron un 3,2% en los destinos vacacionales y un 1,8% en los urbanos. En general, pasar de 911.416 plazas en enero a casi 1.517.000 en abril. Es este aumento en las plazas el que explica que la ocupación de los hoteles no crezca al mismo ritmo que el de los precios. De hecho, en los hoteles de mayor categoría aumentaron las plazas un 4,5% y los de cuatro estrellas un 2,8%, lo que supone más de 18,8 millones más respecto al arranque del años pasado.
A pocas semanas de empezar oficialmente la temporada alta, Exceltur mantiene el optimismo con el escenario de crecimiento de PIB turístico del 2,5% que había anticipado con las previsiones de Semana Santa, hasta los 227.157 millones de euros y una contribución a la economía española del 12,8%.






















