La compañía usará los datos de movimiento de ratón y teclado para entrenar agentes de inteligencia artificial capaces de realizar tareas ofimáticas de forma autónoma

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Meta ha comunicado a sus empleados en Estados Unidos que instalará un software en los ordenadores de trabajo para registrar los movimientos del ratón, los clics y las pulsaciones de teclado durante la jornada laboral. Los datos recopilados servirán para entrenar los modelos de inteligencia artificial de la compañía.
El plan forma parte de una iniciativa más amplia para desarrollar agentes de IA capaces de ejecutar tareas por sí mismos en un ordenador. Estos asistentes, al estilo de los que ya tienen OpenAI, Anthropic o Google, pueden realizar tareas rutinaria delante de una pantalla, desde rellenar formularios hasta navegar por aplicaciones corporativas.
El software se activará sólo en una lista determinada de aplicaciones y páginas web relacionadas con el trabajo y tomará capturas ocasionales del contenido de la pantalla para dar contexto a los datos. El comunicado anunciando a los empleados la medida fue publicado el martes por un investigador de Meta SuperIntelligence Labs (el equipo responsable de los modelos de lenguaje de la compañía) en un canal interno dedicado al proyecto.
La idea es enseñar al modelo cómo se mueve un humano dentro de un ordenador cuando realiza tareas que, sobre el papel, parecen sencillas pero que una IA aún resuelve mal, como elegir opciones en un menú desplegable, usar atajos de teclado o saltar entre ventanas. "Aquí es donde todos los empleados de Meta pueden ayudar a que nuestros modelos mejoren simplemente haciendo su trabajo diario", explican los ingenieros en el texto interno.
Andy Stone, portavoz de Meta, aseguró que los datos recopilados no se utilizarán para evaluar el rendimiento de los trabajadores ni para ningún otro fin más allá del entrenamiento de los modelos. Según la compañía, el sistema cuenta con mecanismos para proteger el contenido sensible.
"Si estamos construyendo agentes para ayudar a la gente a completar tareas cotidianas con un ordenador, nuestros modelos necesitan ejemplos reales de cómo las personas los usan", explica Stone. El portavoz enmarcó el proyecto dentro de una herramienta interna específica y acotada a ciertas aplicaciones corporativas.
El movimiento responde a un problema que comparte toda la industria. Los grandes modelos de lenguaje son capaces de redactar un correo, resumir un informe o programar una aplicación, pero siguen tropezando cuando tienen que operar una interfaz gráfica.
OpenAI ha lanzado en los últimos meses versiones de ChatGPT con capacidad para controlar un navegador, y Anthropic permite a su modelo Claude manejar directamente el ordenador del usuario, pero todavía con limitaciones. Para entrenar estos sistemas hacen falta enormes cantidades de datos sobre el comportamiento humano frente a una pantalla, un recurso escaso y difícil de obtener sin involucrar a personas reales.
Meta resolverá ese cuello de botella con la plantilla que ya tiene en nómina. La compañía emplea a decenas de miles de personas en Estados Unidos. La decisión llega, sin embargo, en un momento particularmente delicado en la relación entre la compañía y sus trabajadores porque Meta encadena varias rondas de despidos desde 2022 y ha endurecido los criterios de productividad y asistencia presencial para todos los equipos.


























