






















A.S/TRESB
Actualizado
Cuando un chef como Dabiz Mu�oz deja caer una recomendaci�n, la pista suele acabar en la lista de futuras visitas de quienes siguen la actualidad gastron�mica.
En Barcelona, esa direcci�n apunta a una barra asi�tica en pleno Raval, con cocina vista, varios men�s degustaci�n y una opci�n de terraza por 99 euros que permite acercarse a uno de los locales m�s comentados de la Ciudad Condal.
El restaurante es Dos Palillos, situado en el carrer d'Elisabets, 9, en pleno Raval de Barcelona, muy cerca del MACBA. El dato lo ha dado a conocer el creador de contenido gastron�mico Cenando con Pablo, que lo presenta como el restaurante favorito de Dabiz Mu�oz en la capital catalana y lo vincula con una de las mesas asi�ticas m�s buscadas de la ciudad.
Dos Palillos abri� en abril de 2008 y est� ligado a la trayectoria de Albert Raurich, cocinero formado en elBulli, donde trabaj� junto a Ferran Adri� y lleg� a ser jefe de cocina. El proyecto lo dirige junto a Tamae Imachi, sumiller japonesa, y parte de una idea muy definida: trasladar la l�gica de la tapa a una cocina de inspiraci�n asi�tica, con bocados breves, adem�s de una t�cnica y productos muy cuidados.
Esa conexi�n con elBulli explica parte del inter�s que ha mantenido el local desde su apertura. Dos Palillos cuenta con una estrella Michelin y dos Soles de la Gu�a Repsol, reconocimientos que refuerzan su posici�n dentro de la escena gastron�mica de Barcelona. Aun as�, su atractivo no est� solo en los premios, sino en una manera de comer muy marcada por la barra, el contacto directo con la cocina y un formato cercano que se aleja del restaurante de renombre tradicional.
La cocina de Dos Palillos mira sobre todo a Jap�n, China y el sudeste asi�tico, aunque el restaurante no funciona como una reproducci�n literal de esas tradiciones. Su propuesta parte de Asia, pero se cruza con el producto local y con una forma de comer muy cercana a la tapa espa�ola. De ah� sale un men� degustaci�n construido por pases peque�os, pensados para probar muchas elaboraciones en una misma comida.
El nombre del restaurante resume bien esa mezcla. En Asia, los palillos sirven para coger peque�as porciones; en Espa�a, el palillo est� ligado a la tapa de bar. A partir de esa coincidencia, Dos Palillos construye un puente entre dos culturas gastron�micas, con platos que se comen en pocos bocados y que permiten pasar de una elaboraci�n de pescado a una carne a la robata o a unos noodles en un mismo men�.
El espacio tambi�n ayuda a entender el concepto. La barra asi�tica, de estilo japon�s, tiene 20 plazas y se sit�a frente a la cocina, casi dentro de ella, con servicio a cargo de los propios cocineros. El restaurante dispone tambi�n de un sal�n privado con capacidad para entre ocho y 10 personas, adem�s de una terraza exterior acondicionada en invierno. En el Sake Bar se puede comer a la carta, mientras que el restaurante funciona principalmente con men�s degustaci�n.
Entre las opciones actuales figuran el Men� Dos Palillos, por 140 euros; el Men� Tokusen, por 175 euros; y el Men� Terraza, por 99 euros. Tambi�n se ofrece un maridaje de sakes y vinos por 90 euros. Entre los platos asociados al restaurante aparecen elaboraciones como las croquetas mochi de jam�n ib�rico, la merluza de pincho al pil pil japon�s, la papada de cerdo duroc a la cantonesa o la japo burger del 2008, una de las referencias hist�ricas de la casa.
El men� Terraza cuesta 99 euros por persona, con IVA incluido. Es una opci�n m�s breve que los men�s degustaci�n principales, pero mantiene una estructura por pases que recorre varias t�cnicas y formatos de la cocina japonesa y asi�tica: sashimi, sushi, fritura, robata, noodles y wagashi.
El recorrido empieza con el bloque de sashimi, formado por el sashimi del templo y el tataki de ventresca 'toro' de at�n salvaje. Despu�s llega el apartado de sushi, con nigiri de akami curado en koji y hako sushi de berenjena asada a la menta. La parte de ageru, vinculada a las frituras, incluye cocotxas de merluza en panko y tempura de boquer�n con umeboshi.
La robata, una t�cnica japonesa de parrilla, aparece en dos bloques. En pescado, el men� propone canap� de anguila y shiso e hijada de bacalao misozuke. En carne, figuran la japo burger del 2008 y la papada a la cantonesa. El pase de noodles se concreta en un dam dam mien con filete de cerdo ib�rico, antes de llegar al apartado dulce.
El postre es uno de los puntos m�s llamativos de la carta: mochi de maracuy� y regaliz. La combinaci�n encaja con el lenguaje del restaurante, que suele moverse entre sabores conocidos para el comensal occidental y t�cnicas o formatos de ra�z japonesa. La carta recuerda tambi�n que los men�s pueden sufrir peque�as modificaciones por disponibilidad de producto fresco y pide informar de cualquier intolerancia antes del servicio.
Contar con la bendici�n de uno de los chefs espa�oles m�s influyentes no es un detalle menor para ning�n restaurante. En una ciudad con tanta competencia gastron�mica como Barcelona, la buena cocina, una propuesta diferente y un trabajo bien elaborado acaban encontrando su sitio entre quienes buscan una mesa con algo m�s que una carta correcta.
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