Actualizado
Cabizbajo, esposado y rodeado de una enorme expectación mediática. Así ha sido la imagen de Jonathan Andic durante su entrada y posterior salida de los juzgados de Martorell, donde ha comparecido tras ser acusado del presunto homicidio de su padre, el fundador de Mango y durante años considerado el hombre más rico de Catalunya. La investigación policial, que se ha prolongado durante varios meses, concluyó con la imputación del empresario, un hecho que ha causado una gran conmoción tanto en el entorno empresarial como en la opinión pública catalana.
Durante la comparecencia judicial, la Fiscalía solicitó una fianza de un millón de euros para permitir que Andic pudiera eludir la prisión provisional mientras continúa el proceso judicial. La defensa, por su parte, insistió en la falta de pruebas concluyentes y en la plena colaboración del acusado con las autoridades desde el inicio de la investigación.
La familia Andic ha mostrado públicamente su apoyo a Jonathan y ha asegurado estar "absolutamente" convencida de su inocencia. Finalmente, la jueza decidió decretar prisión provisional eludible bajo fianza para el empresario mientras avanzan las diligencias del caso.





















