Entenderá Calama que, a esa rata de cloaca, que es la misma cloaca sanchista, queramos verla, cuanto antes, en la cárcel

El juez José Luis Calama, a su salida de la Audiencia Nacional.EFE
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No creo que el juez Calama le haya hecho un favor a Zapatero, aunque lo parezca, perdonándole las medidas cautelares que mantiene a sus socios. Me sorprendió que no le hiciera entregar el pasaporte y presentarse cada dos semanas ante el juez para acreditar que vive y puede ser juzgado. Pero más sorprendente es que, a la vez, dijera que los datos sobre sus presuntos delitos siguen intactos, por la trazabilidad del dinero trincado en el caso Plus Ultra, vamos, que va a la cárcel. Pero añadió que no cree que se fugue porque es famoso y adónde iba a ir. La presunción de indulgencia con el aún poderoso -porque ser presidente, aún en el pasado, significa poder- rebasa la presunción de inocencia. Entiendo que la prudencia debe imperar en el ámbito de lo penal para que las medidas cautelares no sean una condena previa al juicio propiamente dicho, pero eso choca con que el juez lo considere, sin lugar a dudas, jefe de una banda criminal con 28 sociedades interpuestas que actúa en siete países.
Cualquier cabecilla mafioso con esa infraestructura y la posibilidad de refugiarse en alguna de las dictaduras comunistas, de Pekín a Caracas, a cuya sombra perpetra sus fechorías, pensaría en huir. ¿No lo intentará ZP porque tratarlo bien es una forma de chantaje moral? Tal vez, pero es un riesgo innecesario y pilla a la opinión pública muy baqueteada. Piense el juez y los que deben instruir y juzgar la docena de casos de corrupción de Sánchez, su familia, su partido y su Gobierno, que sabemos, por las notas de Leire, a qué nivel de chantaje, soborno y violencia moral ha llegado la cloaca -léase Moncloaca-, y que la defensa de ZP es la misma que la de P.S.
Es distinto el caso del hermano sonado de Sánchez, que, a mi juicio, no debió ser juzgado, porque no está en condiciones de defenderse y los delitos cometidos son obra de la Diputación de Badajoz, cortijo del PSOE. En cambio, ZP le soltó al juez el rollo del buenismo universal cuando le han pillado trincando millones en Caracas. Y como ha denunciado Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional venezolana antes de que se la cargaran los narcocomunistas, este es el problema de fondo del imputado: se llevaba comisiones millonarias y joyones sin estuches para evitar el Fisco y saltarse aduanas, mientras llamaba a las familias de detenidos y torturados para que se callaran a cambio de mediar para salvar sus vidas. Y cuando Maduro mataba de un tiro en la cabeza a miles de jóvenes en las aceras, defendía a los asesinos. Entenderá Calama que a esa rata de cloaca, que es la misma cloaca sanchista, queramos verla, cuanto antes, en la cárcel.























