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Partidos
Emergen partidos que, aunque nominalmente de izquierdas, dejan de hablar en nombre de un sujeto universal para hacerlo en nombre de un "nosotros" delimitado

La diputada y el diputado de EH Bildu Mertxe Aizpurua y Oskar Matute.EFE
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La encuesta preelectoral que public� el CIS el viernes sobre las elecciones andaluzas deja un �nico cambio claro de tendencia: el despegue de Adelante Andaluc�a. No parece un fen�meno aislado. Encaja en una din�mica que ya se observa en otros territorios, con formaciones como el BNG, Bildu o la Chunta, a la que todav�a no hemos puesto nombre. Sugiero uno: la izquierda identitaria.
Las encuestadoras privadas no hab�an captado a�n esa tendencia. Al trabajar con muestras peque�as, tienen m�s dificultades para detectar los movimientos de las fuerzas minoritarias. Las dos macroencuestas andaluzas del CIS, en cambio, s� apuntan con m�s solidez en esa direcci�n: como ya ha ocurrido en otras comunidades, esta nueva izquierda se sit�a por delante del antiguo espacio de Sumar y Podemos.
El motivo es estructural. Con el PSOE ocupando casi por completo el terreno de la izquierda igualitarista —la que promete redistribuci�n y servicios p�blicos—, la izquierda alternativa pierde su espacio tradicional y se desplaza. No desaparece, se reconfigura. Los votos no se crean ni se destruyen: se transforman. Esa transformaci�n pasa por la emergencia de partidos que, aunque nominalmente de izquierdas, dejan de hablar en nombre de un sujeto universal para hacerlo en nombre de un "nosotros" delimitado.
Frente a la izquierda del actual Gobierno, cada vez m�s definida por marcos universalistas —tambi�n en �mbitos como la inmigraci�n—, estas formaciones priorizan la comunidad concreta: territorio, identidad y tradiciones. No renuncian a la agenda social, pero la articulan sobre esa base. Es una combinaci�n que ya ha demostrado ser electoralmente competitiva.
Adelante Andaluc�a apunta en esa direcci�n. Su evoluci�n previsible es la de una izquierda m�s popular y territorializada, menos centrada en el eje ideol�gico cl�sico y m�s en la construcci�n de una identidad pol�tica propia. No es una excepci�n, sino la adaptaci�n andaluza de una tendencia m�s amplia.
Con todo el foco puesto en las disputas de la derecha, pasa casi desapercibida esta transformaci�n en la izquierda: a medida que el PSOE engulle a la izquierda de la izquierda, emerge esta izquierda identitaria como complemento real al voto socialista. Si estas fuerzas logran articularse de cara a pr�ximas elecciones, pueden activar una movilizaci�n capaz de redefinir las mayor�as pol�ticas en Espa�a.





















