
























Actualizado
Fede Valverde es un tipo con car�cter. Caliente. Un futbolista que no reniega esfuerzos, que va al choque, que brega y que no da nada por perdido. Caracter�sticas que le definen y que le han llevado a ser el futbolista que es, el complemento perfecto a Casemiro, Modric y Kroos camino de la Copa de Europa de 2022 y parte vital del equipo durante la conquista de la Decimoquinta en 2024. Todo eso bajo el cari�o de la direcci�n del club, elevado a ser uno de los capitanes tras las salidas de Modric y Lucas V�zquez y recibido el dorsal '8' en manos de Kroos. "El 8 es para este chico. Eres el mejor", le dijo al uruguayo en la celebraci�n de la Champions en Cibeles.
Pero dos a�os despu�s, la mala temporada del Madrid ha encontrado a Valverde en una posici�n complicada. Protagonista en algunos buenos momentos, como el hat-trick contra el Manchester City en el playoff de Champions, y actor principal en otros peores, como la pol�mica con Xabi Alonso en Almaty o el doble enfrentamiento con Tchouam�ni en una semana de m�xima tensi�n en Valdebebas.
En mitad de las derrotas, el car�cter de Valverde, como el de muchos en el vestuario madridista, incluido el propio Tchouam�ni, ha saltado del c�sped al interior de las instalaciones. La rabia por perder ha sido una constante en la plantilla del Madrid durante todo el curso, acumulando derrotas y sensaciones negativas que han terminado por enfrentar al grupo. Y para dar una muestra del sentimiento del ahora capit�n, est� la final de la Supercopa de Espa�a.
Cuando lleg� al vestuario del Estadio King Abdullah de Yeda, Valverde, en una forma de exteriorizar esa rabia y en un ejemplo de ese car�cter pasional que tiene, golpe� y rompi� una cafetera. Dolido por la derrota por la m�nima (3-2) ante el Bar�a en la final, la tom� con el objeto, haci�ndose cargo m�s tarde. Un partido que los blancos, con Xabi Alonso en el precipicio, pelearon hasta el �ltimo minuto y que se escap� en una ocasi�n clar�sima errada por Carreras en el descuento. El t�cnico vasco trat� de calmar al uruguayo, pero no sirvi�. Era un nuevo t�tulo que se le escapaba al Madrid en mitad de un curso extremadamente dif�cil y el �ltimo duelo de Alonso al frente del Madrid.
Todo eso lleg� tras los m�ltiples rumores que pon�an a Valverde en contra de Alonso tras sus declaraciones en Almaty, donde asegur� que "no he nacido para ser lateral". Una frase que matiz� despu�s en un comunicado pero que cre� un runr�n a su alrededor. �l, durante meses, insisti� en que no ten�a nada contra el entrenador de Tolosa.
Este enfrentamiento con Tchouam�ni, repetido durante el mi�rcoles y el jueves, iniciado por la fuerza excesiva usada entre ambos en los choques durante un partidillo de entrenamiento y terminado con el uruguayo camino del hospital con un corte en la cabeza, ha llevado a muchos a recordar el pique de Valverde con Baena, otra muestra de lo caliente que es el futbolista charr�a.
Aquello reflej� tambi�n su car�cter, aunque no tuvo que ver con nada futbol�stico. Valverde acus� a Baena de mentar a su hijo no nacido durante el partido y se lo recrimin� en el interior del Bernab�u, propin�ndole, seg�n diversas fuentes, un pu�etazo, aunque el incidente termin� sin sanci�n por no estar "debidamente justificado el delito". Lo que est� confirmado que hubo fue un enfrentamiento entre ambos y una defensa, as� lo aseguran los que mejor le conocen, del uruguayo ante su familia.
Ahora, Valverde, como Tchouam�ni, se enfrenta a la apertura de un expediente disciplinario por parte del Madrid, a su ausencia en el cl�sico por prescripci�n m�dica y a un final confuso de una temporada todav�a m�s extra�a. Se ir� a capitanear a Uruguay en el Mundial, pero como capit�n del Madrid le quedan algunas cosas por resolver en Valdebebas.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。