Los libros
Narrativa
En su segunda novela, ahora traducida al castellano, la escritora catalana parte del realismo para adentrarse en el g�tico y juega a la ambig�edad en el difuso l�mite entre la realidad y lo sobrenatural

La escritora Roser Cabr�-Verdiell.
Aloma Rodr�guez
Actualizado
Que se mueran los hijos de los dem�s es la segunda novela de Roser Cabr�-Verdiell (Barcelona, 1982), y primera que se traduce al castellano -AIOUA, publicada tambi�n en Males herbes en 2022, est� por traducir a�n-. La versi�n en espa�ol est� a cargo de Rita da Costa, que hace un trabajo complicado, pues Cabr�-Verdiell se recrea con la prosa, juega con el lenguaje, con las repeticiones y las rimas, los ecos y la sonoridad, de manera muy consciente y controlada.

Que se mueran los hijos de los dem�s
Roser Cabr�-Verdiell
Traducci�n de Rita da Costa. Alpha Decay. 256 p�ginas. 21,90 �
La novela opera a dos niveles desde el inicio mismo de la misma. Por un lado, tenemos la historia de una familia que llega a Ocata, que aunque suena a ciudad ex�tica, est� en el Maresme, cerca de Barcelona, buscando calma, sobre todo para la madre, Rebeca, presa del miedo de que les pase algo malo a sus hijos, Nit y Bru. Flavi, el padre, es arquitecto y aparentemente el compa�ero ideal: cuida, protege, apoya.
En el pueblo conocen a una familia, padre, madre y ni�a de tres a�os, que no habla y que resulta inquietante. Rebeca trabaja de noche, sus clientes est�n en Estados Unidos, y se ocupa de traducir textos de lectura de manos de Madame Palma. No es el �nico cruce que se da entre los dos niveles de los que hablaba, el otro es la magia, lo sobrenatural, lo que tiene que ver con cosas que no pueden explicarse: ah� est�n el Meridiano, las l�neas de la mano, una ni�a que no habla, las fiestas populares en las que se piden deseos y, claro, el fuego y el agua como elementos que dominamos o nos dominan.
Que se mueran los hijos de los dem�s es una exploraci�n del miedo y el deseo de Rebeca, que resultan f�cilmente elevables a categor�a universal. Para librarse del miedo pide tres deseos, el tercero es el t�tulo de la novela, pero ya se sabe lo que se dice: hay que tener cuidado con lo que se desea.
La novela juega a la ambig�edad y se desenvuelve en el difuso l�mite entre la realidad y lo sobrenatural: al superar sus miedos Rebeca se convierte en bruja aunque para los dem�s sea un episodio de histeria que responde a un trauma. Cabr�-Verdiell parte del realismo, familia que deja la ciudad de Barcelona buscando otro ritmo y calma, y se adentra poco a poco en el terreno de lo g�tico y brujeril. Exprime la relaci�n entre esos dos niveles, nunca cae en lo moralizante y disfruta jugando con el lenguaje casi tanto como Rebeca al empoderarse como bruja.


























