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Los madrileños sabemos que "aquí no hay playa" mucho antes de que Los Refrescos se lo cantaran a Leguina y convirtieran esta abrumadora realidad en un himno conmemorativo de la llegada del verano a la capital. Por esta razón, cuando llegan las altas temperaturas, buscamos nuestro particular Mediterráneo en los ríos y embalses de la región, bien en las pozas rebosantes de agua fría y cristalina procedente de las cumbres de la sierra de Guadarrama, bien en las sorprendentes playas fluviales de alguno de los pantanos que salpican nuestro territorio. Lo que muchos desconocen es que no todas estas magníficas piscinas naturales son aptas para el baño.
De hecho, algunas de las más frecuentadas se encuentran en espacios preservadas donde meterse en el agua está prohibido y sancionado con multas de hasta 3.000 euros. Es el caso de la famosa Charca Verde de La Pedriza, una de las zonas protegidas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama donde la Comunidad de Madrid ha comenzado este verano una campaña de vigilancia especial para asegurar que se cumpla la normativa medioambiental. Así que antes de extender la toalla conviene conocer cuáles son los lugares habilitados para disfrutar de una jornada playera de interior en toda regla.
En la Comunidad de Madrid solamente hay cinco zonas habilitadas para el baño: las playas de El Muro y de la Virgen de la Nueva en el embalse de San Juan, la playa del Alberche en Aldea del Fresno, la de Las Presillas en Rascafría y la de los Villares en Estremera. Todas disponen de servicios de socorrismo y áreas recreativas. Las visitamos y aprovechamos para proponer una aventura cercana en cada una de ellas, porque pocas recompensas sientan mejor que un chapuzón después de una caminata o una ruta en bicicleta descubriendo su entorno natural.

Paisaje acuático en la sierra madrileña.
Empezamos por el Pantano de San Juan, el único de la comunidad donde está permitido el baño en sus 14 km. de costa. Situado en la Sierra Oeste, entre los términos municipales de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, este embalse artificial construido en 1955 para recoger el agua de los ríos Alberche y Cofio es uno de los principales humedales de la región y uno de los mejores spots para practicar deportes acuáticos (también es el único donde están permitidas las actividades náuticas a motor).
La ruta prechapuzón es la Senda del Yelmo, que por pistas forestales y caminos tradicionales bordea el embalse para ascender a la imponente mole granítica del Cerro del Yelmo, donde hay una panorámica excepcional del pantano y la vecina sierra de Gredos en el horizonte. Luego nos podemos refrescar en la playa de la Virgen de la Nueva, en San Martín de Valdeiglesias (la primera playa interior de España en conseguir Bandera Azul), o en El Muro, donde se encuentra la desembocadura del río Cofio, una reserva natural a la que sólo se puede llegar navegando, en kayak o paddle surf, salpicada de coquetas calas escondidas.
La playa del Alberche también se encuentra en la sierra oeste de Madrid, concretamente en Aldea del Fresno, en la confluencia de los ríos Alberche y Perales, en un entorno natural de gran valor ecológico: es Zona de Protección Especial para las Aves, vital para el hábitat de especies como el águila imperial ibérica, el buitre o la cigüeña negra. El plan previo es recorrer en bici un tramo de la Vía Verde del Alberche entre el embalse de Picadas y el de San Juan. Pedaleando por puentes y túneles horadados en la roca, seguiremos el trazado del ferrocarril de vía estrecha Madrid- Almorox que nunca llegó a funcionar.

Ruta en bici previa al chapuzón.
Cambiamos de zona -y de río- y nos vamos a Rascafría para disfrutar de Las Presillas, tres piscinas naturales que forma el cauce del Lozoya y que gozan de unas espectaculares vistas del macizo de Peñalara. Se puede hacer una ruta de 4 km. que combina historia y naturaleza, y que saliendo de Rascafría discurre entre fresnos y chopos centenarios paralela al Lozoya, pasando por el Monasterio de El Paular, el Bosque Finlandés, el Puente de la Reina y el del Perdón y por último la finca de los Batanes antes de alcanzar el oasis de Las Presillas.
Y, por último, visitamos la playa más desconocida: la de Los Villares, situada a orillas del Tajo, en el municipio de Estremera, en el sureste de la región. Una de las etapas del Camino Natural del Tajo, la que discurre entre Estremera y Villamanrique de Tajo, nos permite descubrir esta playa fluvial y los pequeños vergeles que va modelando el río más largo de la Península Ibérica a su paso por la comarca de Las Vegas.
Después de este chapuzón por la costa madrileña, seguiremos cantando a Los Refrescos cuando llegue el verano, pero con un pequeño matiz: aquí sí que hay playas. Puede que sean de agua dulce, pero resultan igual de refrescantes.
· Senda del Yelmo. Distancia: 11 km. Desnivel positivo: 278 m. Más información: turismo@sierraoeste.com
Playa de Alberche, Aldea del Fresno.
· Vía Verde del Alberche. Distancia: 14 km desde Pelayos de la Presa. Más información: turismo@sierraoeste.com
Piscinas naturales de Las Presillas, Rascafría.
· Ruta: De Rascafría al Monasterio de El Paular y a Las Presillas. Distancia: 4 km. Más información: rascafria.org
Playa Los Villares, Estremera.
· Camino Natural del Tajo Etapa 17 Estremera - Villamanrique de Tajo. Distancia: 19 km. Más información: estremera.es
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