Sucesos
El sospechoso perdi� el arma de CO2 mientras trataba de darse a la fuga a la carrera

El arma intervenida al detenido.
Actualizado
La escena arranca en plena calle de Goya, a �ltima hora de la tarde, con un hombre saliendo de una tienda con una mochila a la espalda mientras el vigilante le da el alto. No se detiene. Empuja, atraviesa los arcos de seguridad y echa a correr. Dentro, seg�n reconocer�a despu�s, llevaba unas gafas de sol, una botella de whisky y un perfume que no hab�a pagado.
Los hechos ocurrieron el pasado 4 de abril, sobre las 19.45 horas, en el distrito de Salamanca. El sospechoso -un espa�ol nacido en 1982- ignor� tanto al personal de seguridad como a los agentes del la Polic�a Munciapal de Madrid que ya estaban en la zona y que se sumaron a la persecuci�n. En la huida, cruz� la calzada con el sem�foro en rojo, obligando a frenar a varios veh�culos.
Fue en ese momento, en mitad del paso de peatones, cuando se le cay� al suelo el objeto que hab�a convertido un hurto en algo m�s: una pistola de perdigones con la que seg�n la versi�n policial enca�on� a a los empleados de la tienda. Apenas unos metros despu�s, los agentes lograron interceptarle, detenerle y acusarle de un delito de robo con violencia.
Seg�n explican fuentes jur�dicas consultadas por GRAN MADRID, por el delito de robo con violencia o intimidaci�n, el detenido podria enfretarse a penas de entre dos y cinco a�os de prisi�n.
Ya con el hombre retenido, el registro de la mochila a�adi� un detalle menos vistoso pero habitual en este tipo de episodios: el interior estaba forrado con papel de aluminio, un m�todo empleado para dificultar que los sistemas antihurto detecten los productos. Junto a los art�culos sustra�dos —valorados en algo m�s de 570 euros— llevaba tambi�n destornilladores y herramientas multiusos.
La pistola intervenida era un arma de aire comprimido similar a las comercializadas bajo la marca Beretta. Se trata de un modelo econ�mico de unos 120 euros alimentada por cartuchos de CO2 y que pispara balines met�licos. No se trata de un arma de fuego, aunque una sin una inspecci�n detallada puede confundirse un arma real.


























