Tres personas quedaron confinadas y otras tres fueron atendidas por los servicios de emergencias

Bomberos trabajan junto a la torre Moeve.
Actualizado
Estaban acostumbrados a escuchar la alarma, abandonar sus puestos y bajar ordenadamente por las escaleras. Los trabajadores de la Torre Moeve habían participado tantas veces en simulacros que, cuando el aviso volvió a sonar ayer por la tarde, algunos pensaron que se trataba de otro ensayo. La aparición del humo y las llamas en una de las plantas intermedias del rascacielos les sacó rápidamente de dudas. «De repente, nos pidieron que corriéramos y bajáramos 26 plantas a pie», relató uno de los empleados desalojados.
El incendio de origen eléctrico obligó a evacuar el edificio de 248 metros que se levanta al norte del paseo de la Castellana y que durante años fue conocido como la Torre Cepsa, la torre de la gasolina. El inmueble, actual sede de la compañía energética Moeve y propiedad de Amancio Ortega, alberga también oficinas de Amazon y del despacho de abogados Pérez-Llorca.
Juan, empleado de la división Amazon Web Services, se encontraba en la planta 7 cuando comenzó la emergencia. Desde su oficina no vio el fuego, pero recibió enseguida noticias de los compañeros que trabajaban varios pisos por encima. «Tengo compañeros en la 19 que simplemente han olido un humo muy fuerte y, dos minutos después de que haya empezado a oler, ha saltado la alarma». Pese a la confusión inicial, Juan aseguró que los ocupantes del edificio mantuvieron la calma y completaron el desalojo en unos 20 minutos. «La gente ha bajado tranquilamente por las escaleras, escalonadamente. No ha habido incidentes ni heridos bajando», afirmó. Una reacción que atribuyó a los numerosos ensayos realizados por las empresas instaladas en la torre: «Estamos muy acostumbrados porque hemos hecho muchos simulacros para evitar situaciones como estas».
El humo comenzó a propagarse desde la zona media del rascacielos. «Sobre la planta 23, por lo que han dicho, es donde ha empezado. Por fuera se veían un poco las llamas al inicio y luego se ha vuelto a extender el humo», señaló Juan. Las imágenes grabadas desde diferentes barrios de Madrid mostraron una densa columna que salía de una de las plantas técnicas y que podía apreciarse desde distintos puntos de la capital. Enrique Rodríguez vivió la evacuación desde la planta 31. A diferencia de algunos vecinos de la zona, que aseguraron haber escuchado una fuerte explosión, el trabajador afirmó no haber percibido ninguna deflagración desde el interior. «No he oído nada de explosión. Estaba en la planta 31 y hemos bajado hasta abajo», explicó tras abandonar el inmueble.

Rodríguez situó el origen del incendio en una zona de equipamiento técnico localizada entre las plantas 23 y 24, donde se encontraban «aparatos eléctricos» y maquinaria necesaria para el funcionamiento de la torre. Fuentes de Emergencias confirmaron a GRAN MADRID que el fuego tuvo un origen eléctrico.
Los sistemas de seguridad del rascacielos bloquearon los ascensores ordinarios durante la evacuación. Únicamente quedaron operativos los reservados para personas con movilidad reducida y para los equipos de emergencia. «Han funcionado todos los protocolos bien y en 18 minutos hemos bajado», afirmó Rodríguez, después de recorrer a pie las más de 30 plantas que separaban su oficina de la calle.
Tres personas permanecieron confinadas durante la intervención en una zona de refugio de la planta 27. Los bomberos mantuvieron contacto telefónico con ellas y vigilaron su situación mediante las cámaras de seguridad hasta que pudieron acceder al lugar y sacarlas del edificio. Las tres se encontraban fuera de peligro.
El Samur atendió a dos trabajadores por inhalación leve de humo y a una transeúnte que sufrió una crisis de ansiedad. Ninguno de ellos tuvo que ser trasladado a un hospital. El incendio quedó extinguido a las 18.35 horas, aunque los equipos de emergencia permanecieron en el interior para inspeccionar las instalaciones y comprobar que no quedaban focos activos.
Los trabajadores desalojados tuvieron que esperar durante horas en los alrededores sin saber si podrían entrar en el aparcamiento subterráneo para recoger sus vehículos. Moeve ordenó a sus empleados que se queden en casa hasta conocer el alcance de los daños. «De momento se ha pedido a todos los empleados que activen el teletrabajo y ya está», indicó Rodríguez. Diseñada por Norman Foster e inaugurada en mayo de 2009, la antigua Torre Cepsa es el segundo edificio más alto de España, con 248 metros, uno menos que la vecina Torre de Cristal. Amancio Ortega compró el rascacielos a Bankia en septiembre de 2016.





















