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El papa León XIV ha protagonizado una intervención de gran calado político y social ante el Congreso de los Diputados, donde ha defendido la protección de la vida, el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, una política migratoria basada en la dignidad humana y la búsqueda de la paz frente al rearme.
Durante su discurso, el Pontífice pidió rebajar la polarización política y apeló a la responsabilidad de los dirigentes públicos. "La discrepancia no conlleva humillación", afirmó, reclamando un debate basado en el respeto y el diálogo.
León XIV también lanzó un mensaje contundente sobre la defensa de la vida humana, que debe ser protegida "desde la concepción hasta su ocaso natural", y reivindicó el papel de la familia como núcleo fundamental de la sociedad. Además, defendió el "derecho primario e inalienable" de los padres a decidir la formación de sus hijos.
En materia migratoria, el Papa reclamó vías legales y seguras para quienes se ven obligados a abandonar sus países, así como políticas de integración que respeten la dignidad de todas las personas.
Por último, advirtió sobre los riesgos del rearme internacional y aseguró que "las armas pueden imponer un silencio temporal, pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera", apostando por la diplomacia y el respeto al derecho internacional.



























