


























Y a Vox le lleg� un salvavidas, en forma de no absoluta, que le permite celebrar. Aunque el resultado no es para presumir y siembra dudas de cara a la cita que ya asoma en el horizonte, la decisiva: las generales. Aunque la marca obtenida en el territorio espa�ol m�s poblado se queda lejos del respaldo que Santiago Abascal ven�a aglutinando en los anteriores comicios auton�micos, y que le hac�a so�ar sin techo. Aunque, cuatro a�os despu�s, el partido no logra dejar atr�s el modesto resultado que cosech� Macarena Olona -que le cost� la salida-. Pese a todo ello, la formaci�n ayer celebr�. "Vox ha logrado m�s votos, m�s porcentaje y m�s esca�os en Andaluc�a", dijo Abascal, que habl� de una "noche de alegr�a" y festej� volver a ser "decisivo".
Ese crecimiento que describi� el l�der de Vox, sin embargo, fue m�nimo. De tan solo unas d�cimas. El partido de Abascal, con Manuel Gavira como candidato en Andaluc�a, reuni� ayer el 13,8% de las papeletas, tres d�cimas m�s que el 13,5% que aglutin� en 2022. El alza se tradujo en un r�dito mayor a nivel de representaci�n, pues concedi� a Vox un esca�o m�s en el Parlamento andaluz -15 tendr�, 14 ten�a-, pero en todo caso la marca queda muy lejos de la senda que el partido ven�a caminando en los �ltimos meses: en la cresta de la ola demosc�pica a nivel nacional, Abascal hizo real esta tendencia en Extremadura (16,9% del voto), Arag�n (17,8%) y Castilla y Le�n (18,9%). Andaluc�a sigue ejerciendo resistencia a Vox, que pone rumbo a un a�o decisivo con un resultado que cuestiona su potencial de crecimiento.
En el partido m�s a la derecha arrancaron la carrera a las urnas conscientes de que Andaluc�a no brindar�a a Abascal un resultado del que presumir especialmente. Por ello, y con la lecci�n aprendida de Castilla y Le�n sobre la gesti�n de expectativas, en las filas de Vox rebajaron sus pron�sticos a una meta que no depend�a estrictamente de ellos: que Juanma Moreno no obtuviera la absoluta -lo que no lograron en 2022, pero s� en 2018-. "D�nde est� la mayor�a, la mayor�a d�nde est�", corearon ayer en el restaurante a la orilla del Guadalquivir desde el que Vox sigui� la noche electoral y Gavira, que apenas hizo referencia a su resultado, insisti� en este sentido. "El pr�ximo gobierno de Andaluc�a tendr� mucho m�s sentido com�n", afirm�, y de inmediato traslad� al PP su lectura de las urnas: que los andaluces "quieren prioridad nacional".
La consigna, eje de campa�a de Vox, son� en boca de Gavira, de Abascal, e incluso en formato canci�n, para dejar claro que ser� el elemento que el partido buscar� introducir en las pol�ticas de la Junta, que ahora podr� condicionar. Que no habr� apoyo gratis a Moreno ya lo dejaron claro durante la campa�a, pero ayer nadie aclar� hasta donde Vox har� valer los dos votos en su poder que el PP necesitar�.
Haber dibujado una meta baja permiti� ayer a Abascal tildar de "�xito sin precedentes" su desempe�o en las urnas, aunque su alza fue muy comedida en t�rminos porcentuales y los m�s de 75.000 electores extra que cosech� deben leerse en el contexto de una participaci�n disparada -votaron casi medio mill�n de personas m�s que en 2022-. Adem�s, en n�mero de electores, Vox qued� ayer m�s lejos del PP que hace cuatro a�os y se vio rebasado por la suma de las izquierdas alternativas -Adelante Andaluc�a y Por Andaluc�a, en conjunto, superaron a los de Abascal en t�rminos absolutos y relativos-. En las provincias de Sevilla y C�diz, donde Vox retrocedi� en porcentaje de voto -tambi�n en Granada-, Adelante super� a la formaci�n de derecha dura, que qued� relegada al cuarto puesto.
Esa fue la cara B que ni Abascal ni Gavira valoraron en sus comparecencias de ayer -desde Madrid y Sevilla, respectivamente-. S� destac� el l�der de la formaci�n, por contra, que mientras PP y PSOE retrocedieron en porcentaje de voto, Vox creci� -como tambi�n Adelante-. El partido mejor� su marca de 2022 en cinco de las ocho circunscripciones, aunque solo en Huelva materializ� ese alza en forma de un esca�o m�s.
Y, si bien Vox no rompi� la barrera de ser segunda fuerza en ninguna capital de provincia -s� lo logr�, en este ciclo electoral, en Badajoz y Teruel-, la formaci�n marc� ayer un nuevo hito en su historia: el sorpaso al PSOE en la circunscripci�n de Almer�a, que lo convierte en el segundo partido m�s votado en una provincia por primera vez en unas auton�micas. Aglutin� all� Abascal el 23,2% de las papeletas, frente al 21,5% de los socialistas. A estos datos se aferrar� el partido, aunque lo har� consciente de que el mar de los invernaderos no es extrapolable a toda la geograf�a. Y ahora tocan las generales.
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