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La supuesta pausa en las hostilidades que Vladimir Putin solicit� a Donald Trump para conmemorar el D�a de la Victoria en la Plaza Roja ha tenido un desenlace sangriento. Lo que Kiev tem�a se ha confirmado: el Kremlin utiliz� ese breve respiro para rearmarse y lanzar una ofensiva de una magnitud sin precedentes desde el inicio de la invasi�n. En un intervalo de apenas 30 horas, el ej�rcito ruso ha castigado el territorio ucraniano con m�s de 1.500 drones de largo alcance y 56 misiles bal�sticos y de crucero.
El ensa�amiento contra la poblaci�n civil ha alcanzado su punto m�s cr�tico en la capital. Un misil ruso impact� directamente contra un edificio residencial de nueve plantas en Kiev, provocando su derrumbe parcial. Hasta el momento, los equipos de rescate han recuperado siete cad�veres y atendido a 39 heridos, aunque se teme que la cifra de v�ctimas aumente, ya que todav�a hay personas desaparecidas bajo los escombros, entre ellas varios ni�os.
Este giro en la estrategia de Mosc� coincide con un momento de debilidad en el frente de batalla. El pasado mes de marzo fue el primero en casi un a�o en el que las tropas rusas perdieron m�s terreno del que lograron ganar, mientras que Ucrania ha conseguido igualar la capacidad tecnol�gica de Rusia en el despliegue de drones de combate. Ante estos reveses, el Kremlin parece haber optado nuevamente por el castigo sistem�tico a las infraestructuras energ�ticas y los n�cleos urbanos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, no ha tardado en reaccionar ante lo que considera una "t�ctica terrorista deliberada". A trav�s de sus canales oficiales, el mandatario explic� la sofisticaci�n del ataque: "Los rusos acumularon drones y misiles durante un per�odo de tiempo e intencionalmente calcularon el golpe para que su escala fuera significativa, creando las mayores dificultades posibles para nuestra defensa a�rea. En total, durante las oleadas de ataques del 13 y 14 de mayo, utilizaron 1.567 drones y 56 misiles. Nuestra tasa de intercepci�n de drones alcanz� el 94% y la de misiles, el 73%".
Pese a que durante el desfile en Mosc� Putin afirm� que "quedaba muy poco para el fin de la guerra", los analistas advierten que sus palabras ocultaban una condici�n inaceptable para Kiev: la rendici�n total de Ucrania bajo los t�rminos del Kremlin. Actualmente, no existen indicios de que Rusia busque una paz negociada de buena fe, ignorando incluso el deterioro progresivo de su propia econom�a.
En paralelo a la tragedia humanitaria, Ucrania enfrenta sus propios desaf�os internos. Este mismo jueves, Andriy Yermak, quien fuera jefe de gabinete de Zelenski y su asesor de seguridad m�s influyente, ha sido detenido por el Tribunal Independiente Anticorrupci�n con una fianza de 3,2 millones de d�lares. El caso pone de relieve que la corrupci�n ha alcanzado el c�rculo �ntimo de la presidencia, pero tambi�n demuestra la independencia del sistema judicial ucraniano, algo impensable en la Rusia actual.
























