惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
Hacker News - Newest:
Hacker News - Newest: "LLM"
S
Security Affairs
PCI Perspectives
PCI Perspectives
Google Online Security Blog
Google Online Security Blog
W
WeLiveSecurity
www.infosecurity-magazine.com
www.infosecurity-magazine.com
Recent Commits to openclaw:main
Recent Commits to openclaw:main
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
S
Security @ Cisco Blogs
Security Archives - TechRepublic
Security Archives - TechRepublic
Cyberwarzone
Cyberwarzone
L
Lohrmann on Cybersecurity
TaoSecurity Blog
TaoSecurity Blog
V
Visual Studio Blog
博客园 - 聂微东
Scott Helme
Scott Helme
博客园 - 【当耐特】
K
Kaspersky official blog
Security Latest
Security Latest
K
KPMG report finds enterprise disconnect between AI and its ROI | CIO
MyScale Blog
MyScale Blog
Schneier on Security
Schneier on Security
WordPress大学
WordPress大学
博客园 - 叶小钗
C
Check Point Blog
V2EX - 技术
V2EX - 技术
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
博客园 - Franky
T
Tor Project blog
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
腾讯CDC
雷峰网
雷峰网
博客园_首页
美团技术团队
Y
Y Combinator Blog
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
AWS News Blog
AWS News Blog
月光博客
月光博客
N
Netflix TechBlog - Medium
Last Week in AI
Last Week in AI
Recent Announcements
Recent Announcements
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Help Net Security
Help Net Security
P
Proofpoint News Feed
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
C
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency CISA

Gastro // elmundo

El Mundo No me llames 'foodie': los secretos de los críticos gastronómicos en la era de Instagram El último tabú gastronómico: así se cuelan ya los insectos en nuestra dieta El secreto de la ginebra milenaria que destilan unos monjes de Navarra: "El alcohol no nos da de beber, pero nos da de comer" El español que vende cruasanes a los franceses y dónuts a los estadounidenses: "Hoy estamos haciendo el mejor pan de la Historia" Menú degustación en el restaurante más cutre de España (según TripAdvisor): "No vayáis, os han avisado" Dando vueltas en el Carrusel de cócteles del Hotel Monteleone El bar burbuja del Hotel Raffles en Singapur: una atmósfera atemporal donde tomar un sling King Cole bar, punto de encuentro de la 'nobleza' neoyorquina Los secretos del bar del Palace: de Hemingway a la Generación del 27 Por qué el pollo frito es la nueva hamburguesa: "El filete empanado es un plato que habla del hogar y es universal" El chocolate más caro de la historia: "Las cosas van a ir a peor, se venderán productos con 'sabor a cacao' y ahí se acabó" El nuevo 'oro verde' que revoluciona la gastronomía y la agricultura en España: "Se ve como algo especial, casi de lujo" Que no nos toquen los huevos: cómo la subida de precios ha desatado la fiebre de consumo en todo el mundo Los secretos del Eleven Madison Park, el restaurante que inspiró The Bear: "Queríamos ser los Beatles de la gastronomía, eternos" Fernando Point: el suculento legado de Víctor de la Serna Colline Emiliane, embajada romana de lasaña y 'tortellini' Via Veneto, puro clasicismo en versión barcelonesa Una codiciada mesa en el mejor chiringuito de España: "Tenemos una lista de espera mayor que la de El Bulli" Hotel Sacher, Rote Bar: ¡el Imperio austrohúngaro vive! Desnudo y famoso, así es el cóctel carísimo que tiene todo aquello que no abunda El doble filo del Penicillin, el cóctel que te hace daño y te cura a la vez Cómo son por dentro las bodas más exclusivas de España: "Lo que pasa aquí no sucede en ninguna parte del mundo" Keens, el templo del cordero único en el mundo que se venera en Nueva York El cóctel que se resiste al paladar español La estrella del porno que puso de acuerdo a Oasis y Blur El cóctel que cambió las fiestas de Manhattan del siglo XXI Tommy's Margarita, el cóctel que nos brindó la segunda edad dorada del bebercio La Tour d'Argent: leyenda, grandeza y decadencia del comedor emblema del Barrio Latino de París Así se ha convertido España en la nueva potencia mundial de la coctelería: "Es una locura ir a un bar de Tokio y que te saquen jereces" El revolucionario del helado artesano que fascina a los mejores chefs: "Me decían que gastar tanto en pistacho era como echar flores a los cerdos" Lhardy colocó Madrid en el mapa gastronómico... y ahí sigue Ni el gimnasio ni la dieta: este psiquiatra explica por qué la clave para la 'operación bikini' es reducir tu ansiedad El extraño caso de Madrí, la cerveza inglesa que se hace pasar por española... y arrasa En el rincón de España con más estrellas Michelin: "Para que luego digan que aquí no hay ná" Así se gestaron las 'tres estrellas' de Disfrutar: "Al principio nos preguntábamos en qué lío nos habíamos metido" Etxebarri, ese modesto cénit de las brasas Hispania, 70 años de pura tradición catalana Marisco a paladas y carne hasta reventar por sólo 50 euros en el paraíso de la ordinariez sin complejos Chapulines, hamburguesa de quinoa y algas: el menú que comeremos en 2030 La revolución del sake llega a España: "Es el nuevo sushi" El desafío inmortal de comerse una hamburguesa gigante: "Mastico como un cuatrero de western que masca tabaco" A qué sabe el exclusivo y delicioso café... de mierda Un menú degustación en el restaurante chino más mugriento de España La experiencia mística de enchilarse con un picante más potente que el espray de pimienta Elías, la cumbre del arroz serrano está en Xinorlet Casa Cofiño, el templo mundial del cocido montañés El Capricho, la meca mundial de la carne roja
Les Armures, 'fondue' de queso con guerras de religión al fondo
Víctor de la Serna · 2024-07-25 · via Gastro // elmundo

Actualizado

Para el viajero actual, ninguna ciudad representa más ni mejor a Suiza que Ginebra, con su lago, su chorro de agua a los pies de los Alpes y su fama como sede europea de las Naciones Unidas, como lo fue antaño de la Sociedad de Naciones. No se para el viajero de hoy a recordar que Ginebra es suiza desde hace poco más de dos siglos, que antes vivía su vida independiente y que pudo acabar absorbida por su vecino, el poderoso ducado de Saboya, y formar finalmente parte de la Italia creada en el siglo XIX por el rey Víctor Manuel.

Podemos pensar en todo ello mientras llegamos a Les Armures, Las Armaduras, el templo de los legendarios platos suizos de queso fundido, la fondue y la raclette, que en realidad no son muy ginebrinos sino más bien de las altas zonas alpinas de Valais o Friburgo, porque aquellos ginebrinos que no querían caer en manos del duque de Saboya se alimentaban más bien de pececillos del lago Leman. Y el caso es que la historia y la cocina se unen sin cesar en torno a Les Armures, que está en lo alto de la Ciudad Vieja de Ginebra, a apenas unos metros de la muralla que dos millares de soldados saboyanos intentaban superar aquella noche de noviembre de 1602 en que la Ginebra autónoma estuvo a punto de acabar como una vasalla más de Turín.

El pequeño edificio donde está Les Armures, antaño posada a la que luego se añadió un café, es algo posterior a aquellos hechos históricos, construido en el siglo XVII, pero todo su entorno, con la catedral de San Pedro a unos metros de distancia, más la Maison Tavel, del siglo XII, y el antiguo Arsenal, forma el epicentro de la Escalade, aquella noche, en plenas guerras de religión de la Europa renacentista, en que se decidió la historia de Ginebra.

Lo que hoy manda en la calle del Puits-Saint Pierre es sin duda la gastronomía, y aquí llegan turistas ilusionados y adinerados de todo el mundo en busca de una fondue deliciosa en un entorno de decoración alpina refinadamente rústico. No siempre existió este imán culinario: sí, dicen los historiadores que Les Armures es el más antiguo de los cafés de Ginebra, pero sólo hace algo menos de 70 años que sus propietarios decidieron ampliar su sala, instalar una cocina y empezar a servir comida sólida, que pronto se hizo famosa. Y qué decir -cómo ha cambiado, cómo se ha enriquecido esta capital de la política y de la banca internacionales- de la transformación, en los pisos de arriba, de aquella centenaria posada en hotel de cinco estrellas y gran lujo, con habitaciones a 400 euros la noche. Por fortuna, el restaurante sigue siendo asequible para el común de los mortales, si vigilan un poco los precios en la carta de vinos.

Para saber más

El tradicional cocido del restaurante Lhardy.

Permitirán ustedes a este Gastronómada explicar algo más de aquella noche que cambió la Historia e hizo posible este Les Armures actual, con su queso fundido. Hace cuatro siglos, Ginebra era una ciudad-estado como otras de la tradición europea (Montecarlo, Liechtenstein), en este caso debido a que unos años antes había caído bajo el control de Juan Calvino y se había convertido en uno de los grandes centros de la revolución protestante contra la Iglesia de Roma. Y en 1602 Carlos Manuel de Saboya ansiaba hacerse con ella y convertirla en su segunda capital, ya al norte de los Alpes, marcando así un hito en la lucha contra los calvinistas, con el apoyo del papa Clemente VIII.

La noche del 11 de diciembre de 1602 los mercenarios saboyanos llegaron a la llanura de Plainpalais -ahí sigue, y ahí sigue la muralla que protegía la ciudad- y se ponen a escalarla: de ahí eso de L'Escalade. Un centinela los ve de madrugada y dispara un arcabuz; la campana de San Pedro, La Clémence, rompe a tañer; una ciudadana hoy mítica, la Madre Royaume, ve a uno de los trepadores desde su ventana en la misma muralla y le echa encima una marmita de sopa hirviendo. Y, sobre todo, el ciudadano Isaac Mercier llega a la Puerta Nueva, que los invasores pretendían volar para entrar en la ciudad, y hace caer la barrera metálica que la protegía. Eso impidió la entrada del grueso de las fuerzas, que dejaron tras de sí a 54 muertos, de los que habían superado la muralla, y se retiraron.

Un año más tarde el tratado de Saint-Julien trajo la paz, apoyada por las monarquías europeas.

Ya saben, pues, todo el poso histórico que rodea su mesa en el carnotzet (cabaña alpina) que es uno de los comedores, o, ahora que el tiempo es más cálido, en la misma calle. Desde sus primeros años con los quesos, la carta se ha enriquecido mucho, siempre con los clásicos suizos y ginebrinos: filetes de percas del lago, salchichas Schübling, salteado de patatas crujientes rösti,guiso de ternera, patatas y cebollas en salsa de mantequilla a la manera de Zúrich. Pero el cliente que viene de lejos busca ese queso fundido, y con razón.

Hay dos formatos clásicos. El ligero, o raclette, en que se acerca a una fuente eléctrica de calor una loncha de queso, que se funde y se pasa al plato para disfrutarla con pepinillos y cebollitas, y tradicionalmente se va pidiendo loncha a loncha hasta que el cuerpo aguante. El otro es el clásico, en que se funde el queso en un caquelon o cazuela de terracota y se va recogiendo con trozos de paz. En Les Armures sirven la clásica versión mitad-mitad, hecha con una mitad de queso Gruyère y otra de Vacherin, con variantes que agregan setas o tocino ahumado. No las hay mejores.

Los vinos blancos -sí, blancos- de Ginebra, Vaud o Valais son los que mejor acompañan estos rústicos manjares. Y los clientes locales no resisten la tentación de terminar con un Colonel, un sorbete de limón con vodka. Ya saben: las tradiciones son, a menudo, curiosas.