Especialista en moda y lujo, en sus vídeos recopila pistas y claves de la pompa y el boato real. En 'Reyes que vivieron como reyes' (La Esfera de los Libros), el burgalés recompone con humor la historia de Europa a través de los objetos y fastos que la materializaron

JAVIER BARBANCHO
Actualizado
- ¿Cómo vamos a explicarnos siglos de Historia si los reyes ya no invierten como antes en objetos y patrimonio? ¿Queda sólo en manos del pueblo?
- Las monarquías se actualizaron y todo se aburguesó tremendamente. Desde el siglo XX se quieren presentar más como una clase media que como una burguesía. Allá quedaron esos tiempos en los que eran motor de la moda y el buen gusto.
- No pasean ya nuestras reinas pertrechadas de oros y diamantes.
- Máxima de Holanda se presenta como una reinona cuajada de diamantes porque tienen el joyero de los Orange, que es bastante abultado. En España se optó tras la restitución monárquica por una falsa austeridad: la reina Sofía probablemente sea una de las más importantes coleccionistas de costura de Valentino, pero sólo ahora se están identificando las piezas. Las monarquías hoy no se pueden presentar como Leopoldo I en un ballet ecuestre, pero desde luego generan más interés cuando lejos de parecer un acto de una empresa del Ibex 35 representan ceremonias del pasado. No tienen que ser anacrónicas, sino actualizarse. Los monarcas del pasado se presentaban así porque eran el reflejo de la magnificencia de sus reinos y, por ende, los nuestros deberían presentarse como tierra de flores y de artesanía. Letizia ahora ha dado apoyo a la Alianza por la lana. Deberían ser los primeros en mostrar las riquezas del país.
- Sólo se toleraría sin ostentación.
- El lujo silencioso es una gran mentira. Pero mientras los reyes hoy tienen influencia, el poder real lo tienen los millonarios.
- ¿Son ellos, como antes los reyes, quienes dictan el buen gusto?
- Nuestra idea del buen gusto procede de la moda del siglo XIX. Decir, por ejemplo, que el estilo de los raperos, comparado con Dior, es horroroso y sería estar desactualizado. Nosotros vemos más elegante el traje español, sobrio, o a Luis XIV vestido con casaca y calzón que con ringrave, que nos parece repolludo y hortera, y nos resultaría conectado con la imagen del nuevo rico actual. Quienes se preparaban para un retrato lo hacían como la mujer a la que le gusta el estilo lencero pero para su boda se decanta por algo más clásico para que parezca atemporal.
"Cuando veo a los segundones de las casas reales tirarse de los pelos... ¡si tienes todas las ventajas sin la obligación de tragarte las chapas de los actos institucionales!"
- ¿Hemos sustituido las liturgias suntuarias del trono, que demostraban poder, por las de los sobresueldos y adjudicaciones a dedo? ¿Se ha desplazado así el despilfarro del dinero público?
- En el pasado se usaba el dinero de una manera que ahora es inconcebible. Bárbara de Braganza apostó por los conciertos fluviales en el Tajo, pero ella pagaba un sobresueldo a los músicos. El rey apostaba por la guerra y allá que se iba, una decisión que ahora queda supeditada a los gobiernos. Qué maravilla que Isabel de Farnesio invirtiera tantísimo en arte, pero ahora tampoco sabemos en qué se gastan la mayoría de los reyes el dinero privado. Si somos sinceros, de los Orange, por ejemplo, solo sabemos que tienen un casoplón en Grecia. De los reyes no sabemos dónde pasan sus vacaciones privadas. Sólo está al tanto el Gobierno. Pero ¿en 2026 te cambiarías por un rey? Probablemente, no. Cuando veo a los segundones tirarse de los pelos... ¡si tienes todas las ventajas sin la obligación de tragarte las chapas de los actos institucionales! Yo me cambiaría solo por un segundón.
- Escribe que la peluquería es política. ¿Dónde hay más intención: en los rizos alisados de Esther Muñoz, en los rizos al aire de María Jesús Montero o en el flequillo arquitectónico de Pilar Alegría?
- En ninguna de las tres: en el cardado de Violeta Martínez Pindado, la exdirectora general de Asistencia Sanitaria de Castilla y León. Es un vivo ejemplo capilar de la aspiración de un tipo de matrimonio concreto.
- ¿Qué ve en esa melena?
- A mucha votante que considera que tiene que optar por un partido concreto porque tiene en casa un cuarto de baño más que la vecina.
- María Antonieta se quejaba a su madre de que desde el mediodía estaba rodeada de un público que observaba cada una de sus actividades y gestos, desde ir al cuarto de baño a comer o parir. Como en Instagram.
- En parte, sí. Luis XIV, el tatarabuelo de su marido, venía de una revuelta de la nobleza a la que devuelve el sentido del deber con respecto a la Monarquía llevándola a vivir con él. Mientras se pelearan por estar presentes en una ceremonia, no estaban conchabándose contra él.
- ¿Qué buscamos nosotros cuando lo imitamos en nuestro reino de internet?
- Ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro. Ser protagonista de una vida espectacularizada, que es algo muy barroco.
- Isabel I se embadurnaba la cara con plomo y azufre para mejorar su aspecto. ¿Han cambiado mucho las cosas?
- Cuando la gente se echa las manos a la cabeza porque entonces se untaban albayalde o cerusa y no se escandalizan cuando alguien mezcla mercromina con Nivea para ponerse morena, no sé de qué se están riendo.
- También intentó emular la silueta masculina con su ropa. ¿Se minusvalora aún a la mujer que en su vida profesional tiende al vestido o al lazo en lugar del traje de chaqueta?
- Absolutamente. Isabel I convirtió las mangas de jamón en una copia de los ampulosos de los hombres. También el cinturoncito imitaba su silueta. La reina Victoria, por ejemplo, hizo lo contrario. Se presentó hiperfemenina porque quiso ser la esposa de su reino en un contexto agitado. Ella era el lugar al que volver. Si hoy quieres presentarte como una mujer a la altura de la inteligencia de un hombre, se sigue valorando más el traje de chaqueta.
- Pero con tacón.
- Supongo que en el mundo empresarial el tacón es un fetiche sexual.
- Si mañana le ofrecieran el presupuesto del Estado para gastárselo como un rey, ¿en qué invertiría para que la historia no lo juzgara como a sus protagonistas?
- Favorecería una política de mejor retribución de la riqueza, empezando por mí y luego por mis compañeros millonarios. Para que la pongan, claro, no para que se la queden. También invertiría en la creación de un centro de recuperación de los oficios artesanos




















