


















España parece haber empezado a reconciliarse con la empresa, aunque todavía no del todo con el empresario. La imagen social de quienes crean, financian o dirigen compañías atraviesa un momento de transición: se reconoce cada vez más su papel en la generación de empleo, inversión, ... innovación y crecimiento económico, pero persisten recelos culturales, brechas generacionales y una cierta sospecha hacia el éxito empresarial. El debate ya no gira solo en torno a cuánto aportan las empresas, sino también a cómo lideran, cómo reparten valor y qué vínculo construyen con la sociedad.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。