Noticia
Enrique Fraga, director general de Sistemas espaciales EST (Observación de la Tierra, Exploración, Ciencia, Seguridad Espacial, Telecomunicaciones y Transporte Espacial) en GMV, cree que España se encuentra en “un momento dulce” en el ámbito espacial, pero tiene claro que “hay que definir una estrategia de país que nos permita abrir las cerraduras del futuro del espacio”.
Licenciado en Ciencias Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid y con un programa de Dirección General en el IESE, Fraga considera que en Europa hay un problema de "segmentación y fragmentación". Hablamos con él sobre la industria espacial española y europea y el futuro del sector.
¿En qué situación se encuentra el sector espacial español?
España está en un momento dulce, de lograr posicionarnos realmente como el cuarto jugador europeo. Hemos llegado a ser el cuarto contribuyente de la Agencia Espacial Europea, lo cual nos posiciona en la liga de los mayores. Estamos ya jugando en primera, aunque acabamos de entrar en esa liga. Eso nos obliga a ciertos movimientos de coordinación entre nosotros, entre la industria, y a potenciar el liderazgo de la industria espacial española en programas europeos.
Y tenemos que ver cómo eso se estructura y cómo nos organizamos para maximizar ese dinero, que es un dinero público que estamos invirtiendo. Yo hago mucho énfasis siempre en la competitividad, y creo que España ha demostrado durante los 40 años de historia de la industria espacial europea que somos muy competitivos, muy buenos y hemos logrado estar por encima del presupuesto que se ha invertido en nosotros justo por eso, por esa búsqueda de ser competitivos, de esa capacidad de exportar.
¿Y el sector espacial europeo?
Pero luego tenemos el problema en Europa de la segmentación y la fragmentación. Europa ahora mismo está ante una disyuntiva donde se va a producir una concentración de los tres grandes primes, Thales, Airbus y Leonardo, y eso tiene que reconfigurar el ecosistema. La concentración es buena, pero tenemos que seguir fomentando la competitividad, seguir potenciando que se pueda competir de una manera justa en toda la cadena de suministro para tener los mejores sistemas futuros europeos. Y no solo algo que permita verticalizar a un gran conglomerado.
Pasa igual en con la ambición que tiene España con Indra de tener un campeón nacional para nosotros colaborar con Indra y potenciar que España tenga más capacidades es algo que, por supuesto, estamos a favor, pero tiene que permitirse esa competencia sana y esa colaboración para tener un sistema mejor.
¿Y si lo comparamos con China y EEUU?
Si esto lo comparamos con Estados Unidos y con China, vemos que son tres maneras de actuar. Por eso yo creo que Europa tiene que definir su manera de actuar. No podemos competir verticalizando como SpaceX, porque SpaceX es una anomalía, y tampoco vamos a poder competir como hace China, donde hay un mandato nacional, una estrategia nacional que se implementa a pies juntillas sin ningún tipo de duda y con una agresividad comercial y un apoyo institucional de fondos muy grandes.
Europa tiene que ser capaz de especializarse, de potenciar esa federación donde mantengamos una soberanía las naciones, pero colaboremos en un sistema soberano europeo, donde logremos generar una autonomía mayor gracias a la especialización y a la mejora de cada uno de los países con sus jugadores industriales aportando ese granito de arena a la foto completa.
Si Europa logra cambiar el chip y no competir entre nosotros y duplicar o triplicar capacidades, sino tener una estrategia europea que permita maximizar, lograr un ecosistema sano, competitivo y potente y, efectivamente, con cierta concentración, vamos a tener un futuro muy prometedor en el en el sector.
¿Qué lugar ocupa GMV?
Nosotros hemos sido capaces de tener el liderazgo mundial en segmento terreno comercial por encima de los americanos, hemos sido capaces de exportar con Lockheed Martin en Australia y Nueva Zelanda un sistema de navegación terrestre, una especie del EGNOS, que es el sistema de potenciamiento de señal de navegación para aeropuertos, que es un gran contrato de cientos de millones.
Y también en Europa, nosotros hemos sido capaces de liderar un programa como LEO-PNT, que es uno de los dos contratos que se ha dado dentro de la Agencia Espacial Europea para lo que va a ser un futuro pilar europeo de posicionamiento y timing, como tipo GPS y Galileo, pero en órbita baja, que va a ser mucho más resiliente y mucho más seguro para todos los ciudadanos. GMV lidera también un programa como GOVSATCOM Hub, el Hub de comunicaciones seguras de toda Europa, apoyado por Indra en este caso.
¿Qué necesita la industria espacial española?
Responder a esto ahora no es fácil, pero efectivamente se necesita una ordenación. Pero sobre todo estamos ante un hito, estamos en un momento dulce, y eso hay que mantenerlo en el tiempo, lo cual va a ser difícil. Porque realmente la sostenibilidad de las inversiones que se hagan ahora es el secreto o la llave del futuro. Si ahora mismo como cuarto inversor de la Agencia Espacial Europea no logramos tomar las decisiones correctas y potenciar las áreas correctas dentro del ecosistema español, dentro de cuatro años, tendremos otro presupuesto que será mayor o menor, ojalá sea mayor, que puede cambiar completamente cuáles son los intereses de la Agencia Espacial Europea, y entonces habremos invertido regular.
Esto es lo que ahora mismo yo creo que es más importante, tener esa visión, no a corto plazo, porque tenemos dinero tanto de la de la Agencia Espacial Española como de Defensa, sino ponerlo todo junto, y definir una visión, una estrategia de país que nos permita abrir las cerraduras del futuro del espacio.
¿Qué vamos a ver en el sector espacial en un futuro a medio plazo?
Es verdad que estamos en un momento muy disruptivo en el sector espacial y saber dónde va a estar el sector espacial dentro de 15 años es una gran incógnita. Se ha visto una dominancia gigante de SpaceX y Starlink y, ahora, entra el nuevo jugador Amazon en la parte de telecomunicaciones, donde España tenía dos de los mejores operadores en cuanto a eficacia y en cuanto a tecnología, como Hispasat y Hisdesat. Ahora España tiene unos grandes competidores que tenemos que ver cómo nos posicionamos. Estamos bien posicionados en Iris Square, que ese era uno de los pilares y eso sí va a ser a 15 años vista. Hispasat está muy bien posicionado y GMV espera jugar un papel muy relevante en Iris Square.
Pero luego está el tema exploración y Europa. El director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher, comenta que tenemos que decidir si somos pilotos o pasajeros, y Europa tiene que ser piloto y España tiene que ir en la cabina. No puede ser que España solo ponga componentes que tengan poco valor añadido, porque la exploración, sin duda, va a tener un futuro dentro de los próximos 15 años.
¿Y a nivel tecnológico?
En el espacio, a mí me gusta decir que la tecnología presente es importante, forma parte del valor de toda la sociedad, tanto la navegación, como las comunicaciones, el cuidado por el planeta, el estudio del clima, etcétera, pero vivimos un poco siempre en el futuro porque estamos desarrollando tecnologías que no dejan de ser tecnologías futuristas, pero es que además estamos viviendo un momento disruptivo en la tecnología que vamos a necesitar.
Los cohetes reusables eran inconcebibles hace un tiempo. Lanzar 12.000 satélites era imposible, o sea, todo el mundo hubiera dicho que no tenía sentido, y ahora es el mainstream que tenemos sobre la mesa. Qué va a pasar después no lo sé. Lo que sí es importante es estar preparados tanto a nivel de productos, tecnología, como de visión y liderazgo, porque si estamos preparados sabremos pivotar y reaccionar a tiempo.
¿Y en qué áreas hay que centrarse?
Hay áreas que ya sabemos que son importantes como telecomunicaciones u observación de la tierra, donde España tiene mucho peso, pero también im-orbit servicing, es decir, todo lo que tenga que ver con protección con actividades en órbita, fabricación en órbita o refueling de satélites.
En el futuro va a haber mucha robótica espacial, mucha necesidad de fabricación en el espacio y, por ejemplo, en la Luna. La NASA canceló Gateway, que era una estación orbitando la Luna para hacer landing, es decir, hacer una base lunar, y ahí España tiene que jugar un papel. Tenemos la tecnología y ahora hay que tener voluntad política, coordinación estratégica dentro de las industrias, visión y energía, y con eso yo creo que estaremos en lo que definirá el futuro.

Rodrigo Isasi Arce
Redactor de Business Insider España
Rodrigo Isasi Arce es redactor en BUSINESS INSIDER ESPAÑA desde el año 2026, donde escribe sobre Defensa y Espacio, con el foco puesto en la industria de Defensa y las Fuerzas Armadas.











