惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Y
Y Combinator Blog
有赞技术团队
有赞技术团队
J
Java Code Geeks
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
美团技术团队
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
人人都是产品经理
人人都是产品经理
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
C
Check Point Blog
博客园 - 【当耐特】
The GitHub Blog
The GitHub Blog
Recent Announcements
Recent Announcements
The Cloudflare Blog
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
腾讯CDC
Vercel News
Vercel News
IT之家
IT之家
MyScale Blog
MyScale Blog
博客园_首页
Martin Fowler
Martin Fowler
WordPress大学
WordPress大学
罗磊的独立博客

teleSUR

Nueva York prohíbe operaciones de ICE en escuelas e iglesias sin orden judicial - teleSUR Organismos advierten agotamiento récord de reservas petroleras por bloqueo en Ormuz - teleSUR Deyna Castellanos lidera convocatoria de Venezuela para enfrentar a Uruguay - teleSUR Presidenta Sheinbaum ratifica que la oposición no volverá a gobernar México Rusia convoca a su embajador en Armenia tras tensiones por acercamiento del gobierno armenio a la UE - teleSUR Hamás condena silencio internacional ante planes de expansión israelí en Gaza - teleSUR Agencias de Estados Unidos aplicarán leyes migratorias durante el Mundial - teleSUR Liverpool destituye al entrenador Arne Slot tras dos temporadas - teleSUR Canadá presenta lista de convocados para la Copa del Mundo - teleSUR EE.UU. mantiene bloqueo naval contra Irán pese a anuncio de Trump - teleSUR Carlo Ancelotti ratifica a Neymar en la convocatoria de la selección brasileña - teleSUR Comando Sur ejecuta nuevo ataque letal contra embarcación en el Pacífico - teleSUR Cuba valora liderazgo internacional del Papa León XIV en defensa de la paz mundial - teleSUR México y EE.UU. concluyen ronda de conversaciones para revisar el T-MEC - teleSUR Colombia activa el mayor despliegue de observación internacional para elecciones - teleSUR Artistas abandonan festival por independencia de EE.UU. impulsado por Trump - teleSUR Denuncian abierta interferencia de Noboa en proceso electoral colombiano - teleSUR Ataques de EE.UU. e Israel contra Irán generan crisis en sector científico https://www.telesurtv.net/332896-2 ONU denuncia a Israel por abuso sexual y tortura contra palestinos - teleSUR Rusia declara inaceptable traslado de bases de EE.UU. hacia centro y este de Europa - teleSUR México, Canadá y EE.UU. refuerzan controles sanitarios por ébola de cara al Mundial 2026 - teleSUR Irán a Trump: "Nos despedimos del lenguaje del 'debe' hace 47 años" - teleSUR Movimientos sociales de Bolivia denuncian espionaje ilegal de EE.UU. - teleSUR Milei sigue acumulando viajes al exterior mientras recortes sociales golpean a argentinos - teleSUR Justicia de Bolivia anula aprehensión contra líderes obreros tras 29 días de protestas - teleSUR Presidente Petro llama a votar y a decidir "el futuro real de Colombia" - teleSUR Cuba: sostienen reunión jefes del Estado Mayor de las FAR y del Comando Sur de EE.UU. - teleSUR Presidenta (E) Delcy Rodríguez inaugura hub de datos para desarrollo soberano de industria petrolera - teleSUR Organizaciones sociales denuncian tortura y violencia sexual en cárceles de Ecuador - teleSUR
Las coordenadas de José
Daniel Ruiz · 2026-06-28 · via teleSUR

Setenta y dos horas después del doble terremoto que sacudió a Venezuela, el rescate de un niño de once años en La Guaira cuenta dos cosas a la vez, cuánto perdió el país en el balance que dio este sábado el jefe del Parlamento y cómo respondieron las brigadas convertidas en un solo equipo.

portada27 1

José, de once años, sale con vida de los escombros de un edificio de once pisos en Los Corales. Los rescatistas del USAR-1 Colombia tardaron más de dos horas en llegar hasta él, guiados por las coordenadas que el propio niño les daba desde el hueco donde quedó atrapado. La Guaira, 27 de junio de 2026. Foto de teleSUR / Ricardo Malik.



Los rescatistas del USAR-1 Colombia llevaban más de dos horas escarbando en Los Corales, cubiertos del polvo gris que deja el concreto al pulverizarse, cuando alguien pidió silencio. Las máquinas callaron. El edificio, once pisos, se había venido abajo entero; las vigas cedieron y un departamento quedó sobre otro. Arriba, entre los restos, había señales de vida. Bajo el calor pegajoso de la costa, la gente contuvo la respiración. Y en ese silencio, una voz pequeña empezó a guiar a sus rescatistas desde adentro.

Era José, once años, atrapado en un hueco del tamaño de su cuerpo. Desde la oscuridad, el niño les daba las coordenadas exactas, dónde estaba, por dónde podían entrar sin que todo se viniera encima. Los hombres trabajaron con cincel y paletas metálicas, centímetro a centímetro, atentos al chirrido del metal contra la piedra para no equivocarse. Cuando por fin lo sacaron, cubierto de polvo, tenían las manos sucias y los ojos húmedos. Lo alzaron en vilo y lo recibieron entre aplausos de colombianos y venezolanos.

El jefe de operaciones aún temblaba cuando habló. Ya había vivido algo así en Ecuador, contó, y la emoción no se le gastaba. «Bienvenido a la vida, José», alcanzó a decir antes de que se le quebrara la voz. Trasladaron al niño a un hospital de campaña montado en la parroquia de Macuto, donde lo revisan por las contusiones. En ese edificio vivía con su madre y su hermana pequeña.

Mientras un niño volvía a la vida, el país seguía contando a sus muertos. Esa misma tarde, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó 1.430 fallecidos y 3.238 heridos.

Detrás de cada número hay un nombre, una casa, una rutina partida la tarde del miércoles. Otras 3.142 familias quedaron sin techo y duermen en refugios del Estado, a la espera de que alguien venga por ellas, como vinieron por José.

La tierra, además, no ha parado. Desde el miércoles se han registrado 432 movimientos, los dos terremotos mayores —de magnitud 7.2 y 7.5— y otras 430 réplicas que no dejan dormir a nadie. Tanta energía liberada de golpe por las placas explica por qué cayeron edificios enteros, como el de José, sin dar tiempo a nada.

LEA TAMBIÉN:

Gobierno de Venezuela reporta 1.430 fallecidos tras doblete sísmico

Frente a esa fuerza, Venezuela respondió con otra. Más de 30.000 efectivos nacionales trabajan entre los escombros, junto a 21 delegaciones internacionales que suman 2.242 rescatistas de más de diez países. En el terreno, con el aire cargado de cemento y diésel, se mezclan los acentos y la cifra deja de ser estadística. Se vuelve una sola cuadrilla.

Lo entendió bien un voluntario llegado desde Barinas, en el sur, que dejó su estado para responder al llamado nacional. Su brigada es un mosaico de médicos, paramédicos, bomberos y rescatistas, y trae sus propias herramientas, aunque sigue los protocolos internacionales de búsqueda y salvamento. La fuerza, sin embargo, está en lo que comparten todos. Vio a los rescatistas brasileños usar un escáner que ayuda a ubicar a las personas bajo los escombros; alrededor, cámaras portátiles y los perros K9, que él considera de vital importancia.

brigada1
brigada5
brigada4
brigada3
brigada2

Brigadistas venezolanos y extranjeros trabajan juntos sobre los escombros en La Guaira. Más de 30.000 efectivos nacionales y 2.242 rescatistas de más de diez países se reparten la tarea y los equipos, como el escáner que ayuda a ubicar a quien sigue bajo el concreto. Foto de teleSUR / Ricardo Malik.

Su cuenta personal mezcla alivio y duelo. El primer día sacaron a una persona viva; después recuperaron seis cuerpos. Esta mañana marcaron cuatro posibles víctimas y ahora remueven escombros para alcanzarlas. También buscan a un joven de unos veinticuatro años, ubicado por las señas que dio su familia. Es una tarea titánica, admite, y mancomunada. Los de afuera y los suyos trabajan como uno solo, con «un solo objetivo», rescatar con vida a cuantos se pueda.

Quienes esperan afuera viven cada rescate como propio. Adianis llevaba horas frente a uno de los edificios, con lágrimas en los ojos, esperando que su ser querido saliera con vida. Vio salir a José y aplaudió con todos. «Es una vida que están rescatando después de toda esta tragedia», dijo, agradecida con los países que llegaron cuando más falta hacían. Y dejó una frase que se oye en cada esquina golpeada, que aquí todos son iguales.

Esa certeza no se queda en la frase. Mientras las brigadas cavan en La Guaira, Caracas se volvió un gran centro de acopio. Se amontonan ropa, calzado, alimentos, agua, medicinas y artículos de higiene en pilas que crecen toda la tarde, todo donado por gente que tiene poco y entrega lo que tiene. Voluntarios clasifican cada bolsa para que llegue pronto a las familias refugiadas en la capital y en La Guaira, el estado costero que cargó con la peor parte.

La ayuda, además, dejó de caber en los galpones oficiales. En las comunas y los barrios populares, cada vecino abrió lo suyo. Algunos ofrecieron hasta su propia casa para recibir donaciones, convencidos de que un pasillo lleno de cajas vale más que una sala vacía. Esos sectores, que en las estadísticas suelen pesar por sus carencias, esta vez pesaron por lo que entregaron. Es una respuesta que muchos países mejor equipados no alcanzan a improvisar.

En la escuela La Carlota, también en Caracas, los maestros y los padres encendieron las cocinas, y el olor a comida caliente se cuela hasta la calle. Preparan raciones para los refugios y, antes de cerrar cada envase, escriben en la tapa lo que no cabe adentro. «Te quiero, puedes con esto y más», dice una. «Unidos somos más fuertes», «Estamos rezando por ti y tu familia», «Todos estamos esperando tu regreso», dicen otras. Quien abra ese envase en La Guaira recibirá algo más que el almuerzo.

José se recupera ahora en Macuto, con once años recién devueltos. Su rescate no borra los 1.430 nombres que Venezuela llora ni detiene la tierra, que sigue temblando. Cuenta otra cosa, también cierta, la manera en que un país herido cuidó a los suyos. teleSUR seguirá esta historia mientras dure, porque en medio de tanta adversidad todavía caben buenas noticias. La de hoy se llama José.

Autor: teleSUR: Daniel Ruiz Bracamonte

EN ESTA NOTA: