Vivimos tiempos muy interesantes para la industria del bienestar y el acondicionamiento físico en México y en el mundo. Nuestra industria crece globalmente a un ritmo superior al del resto de la economía, lo que se explica por una mayor conciencia de la salud, el cambio de hábitos de la población, una oferta creciente y diversa de productos y servicios, avances recientes en medicina y tecnología e, inclusive, la necesidad de las empresas de posicionarse como empleador de elección a través de una oferta de servicios de salud y bienestar para sus colaboradores.
A seis años del inicio de la pandemia Covid-19, sabemos que la verdadera epidemia es un estilo de vida caracterizado por el sedentarismo y la obesidad. La salud dejó de ser un gasto discrecional para convertirse en una prioridad, impactando los hábitos de millones de personas en todo el mundo, generando nuevas oportunidades para las empresas en este ecosistema, como lo muestran las macrotendencias globales recientes.
A nivel mundial, la industria del bienestar se estima que generó 6.8 billones de dólares durante 2024, y que alcanzará cerca de 10.0 billones en 2029, un crecimiento promedio anual cercano al 8 por ciento. Entre los segmentos más relevantes destacan el cuidado personal (1.7 billones proyectados para 2029) y la alimentación saludable (1.5 billones), mientras que la actividad física crecerá de 1.1 a 1.5 billones, con una tasa anual promedio de 7 por ciento. Los rubros con mayor dinamismo serán los inmuebles wellness, con un crecimiento anual de 16 por ciento, y la salud mental, con 10.2 por ciento, reflejando una tendencia global hacia estilos de vida más saludables e integrales, según GWI Economy Monitor 2025.
México no es ajeno a esta tendencia. Cada vez más personas buscan opciones para mantenerse activas, mejorar su salud física y mental y adoptar estilos de vida más equilibrados. El tamaño de la oportunidad en México se ilustra a través del número de personas que asisten a un gimnasio o centro deportivo, que es aún muy bajo comparado con otros países, incluso con aquellos que presentan un nivel de desarrollo similar al nuestro.
Según el Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF), elaborado por el INEGI y el Health and Fitness Association de Estados Unidos, mientras que en el país el 4.3 por ciento de la población adulta asiste a un gimnasio, en Argentina este número es superior al 6 por ciento, en Brasil es casi el doble (8 por ciento) y en España, casi el triple (11.7 por ciento). En Estados Unidos, Canadá y Alemania, uno de cada cinco o seis habitantes asiste a un gimnasio, y en México es solo uno de cada veinticinco.
La buena noticia es que el número de personas que asisten a un gimnasio en nuestro país se ha duplicado en los últimos años. Este creciente número de consumidores demanda programas personalizados, acompañamiento profesional, herramientas digitales y servicios integrales que trasciendan el entrenamiento tradicional. Ya no se trata únicamente de acceder a instalaciones deportivas, sino de recibir soluciones que acompañen a las personas en su bienestar cotidiano y a largo plazo. La experiencia del usuario, la innovación y la profesionalización operativa han pasado de ser ventajas competitivas para convertirse en requisitos necesarios para operar exitosamente en este mercado.
En Sport City, fuimos líderes en la introducción del concepto de club deportivo de alta gama hace más de 30 años, y desde entonces hemos evolucionado permanentemente, conforme lo han hecho el país y el mercado. Hoy, tenemos una convicción clara: el bienestar se ha convertido en uno de los mercados con mayor potencial de desarrollo a nivel global para ello es necesario continuar invirtiendo en tecnología, educación e infraestructura física.
Bajo esta visión en Sport City anunciamos recientemente un programa de inversión de hasta mil 500 millones de pesos para los próximos cinco años, una apuesta estratégica basada en la confianza que tenemos en el futuro de la economía del bienestar y en el rol protagónico que seguiremos desempeñando en ella.
Nuestra estrategia se concentra en cuatro frentes: modernización y expansión de nuestra cadena de clubes; renovación de equipo deportivo; fortalecimiento tecnológico; y mejora continua de la experiencia de nuestros socios.
Asimismo, contempla la capacitación permanente de nuestro talento, en particular de entrenadores y especialistas deportivos, a través de Sport City University. Este esfuerzo es fundamental para responder a tendencias cada vez más relevantes, como la longevidad saludable, el rendimiento físico y el bienestar integral.
Todo esto debe hacerse en el marco de un propósito superior: construir una operación más eficiente y sostenible con el uso responsable de recursos, la adopción de nuevas tecnologías y la generación de valor para las comunidades donde tenemos estamos. Desde hace 4 años hemos recibido el distintivo de “Empresa Socialmente Responsable”, adhiriéndonos a lineamientos y estándares internacionales en materia de Responsabilidad Social y Sostenibilidad, volviéndolo ya parte de nuestro ADN Empresarial.
Estamos convencidos de que los periodos de transformación suelen ser también los de mayor oportunidad. Creemos firmemente, como lo ha reiterado el Presidente de nuestro Consejo, Don Alfredo Harp Helu, que la mejor inversión siempre está en México.


























