Los gobiernos de México y Estados Unidos iniciarán formalmente hoy en la Ciudad de México la fase de negociación bilateral del T-MEC, como parte del proceso de revisión conjunta programado para el 1 de julio.
Durante las reuniones oficiales de negociación, que concluirán el viernes 29 de mayo, el gobierno mexicano buscará convencer al estadounidense de preservar y extender el T-MEC, lo que no será nada fácil.
La postura de la Casa Blanca a través de su representante comercial (USTR) es que el presidente Donald Trump no ratificará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá con el marco actual, más allá de su vigencia inicial de 16 años hasta el 2036.
Su intención es “fortalecer” las reglas de origen en la región, que son las que permiten a un producto recibir el tratamiento arancelario preferencial en el T-MEC.
Si alguna de las partes decide no aceptar la extensión del Tratado por otros 16 años, será necesario realizar revisiones anuales, lo que podría afectar la relación trilateral y causar incertidumbre a la inversión privada.
Por lo pronto, la certidumbre a inversionistas del exterior y las oportunidades generadas por el T-MEC, incluida la integración económica y productiva en la región, están contribuyendo a atraer a México una mayor inversión extranjera.
El lunes, la Secretaría de Economía anunció que en el primer trimestre del año se registró el ingreso de 23 mil 591 millones de dólares por concepto de inversión extranjera directa (IED), un monto máximo desde que se tiene registro, con cifras originalmente publicadas.
Como ocurre cada trimestre, el dato se actualizará cuando haya nuevos informes y modificaciones de las operaciones registradas entre enero y marzo de 2026, así como en periodos anteriores.
El flujo trimestral de inicios del año representa un incremento de 10.4 por ciento respecto a los datos preliminares publicados para el mismo lapso de 2025.
Pese a que en el periodo reportado la economía mexicana mostró una marcada debilidad al contraerse 0.6 por ciento trimestral, los 23 mil 591 millones de dólares son la inversión más grande jamás captada en un primer trimestre.
Esta entrada se sustentó en reinversiones de utilidades por 22 mil 222 millones de dólares, que representan 94.2 por ciento de la IED recibida en el periodo.
Las reinversiones tuvieron un incremento de 33.5 por ciento contra los primeros tres meses de 2025, lo que refleja que las empresas extranjeras ya establecidas en el país están ampliando operaciones en territorio nacional.
“Es una buena señal, porque quiere decir que (los inversionistas extranjeros) están reinvirtiendo en México”, destacó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante la presentación de los resultados trimestrales de la IED.
Las reinversiones son una muestra de la confianza depositada por las empresas globales para mantener y ampliar sus operaciones en México, en lugar de enviarlas al país de origen.
“Una empresa sólo reinvierte si considera que el país sigue siendo competitivo y atractivo para producir, exportar y abastecer mercados”, me dice María Solís, analista de datos en el observatorio económico México, ¿cómo vamos?
Sin embargo, de la IED reportada en los primeros tres meses de 2026, sólo 7.2 por ciento corresponde a nuevas inversiones de empresas con participación extranjera.
El monto proveniente de nuevas inversiones fue de mil 705 millones de dólares, que es 7.5 por ciento superior al de enero-marzo de 2025 sobre la base de cifras originalmente publicadas.
Esto nos dice que las empresas extranjeras están procediendo con mayor cautela para realizar nuevas inversiones en un entorno global e interno incierto.
Desde cualquier perspectiva, las nuevas inversiones de capital están en niveles muy bajos.
Cerca de la mitad de la IED registrada entre enero y marzo provino de los socios del T-MEC, con empresas de Estados Unidos invirtiendo 10 mil 210 millones de dólares y de Canadá, 894 millones.
Por mucho, Estados Unidos reafirmó su liderazgo al concentrar 43.3 por ciento de los flujos totales.
Estados Unidos se mantiene como el principal país inversionista en México, lo que, en opinión de Ebrard, “evidencia la certidumbre en la relación comercial de largo plazo bajo el tratado que tenemos”.
Si se logra la aprobación de una extensión del T-MEC de 16 años, México tendría que enviar una señal de que está comprometido en generar un ambiente de certidumbre y confianza en la economía nacional y de que busca promover mayor inversión tanto nacional como extranjera.

















