Máximo Bistrot —un restaurante de la Ciudad de México que cuenta con una estrella Michelin— ha visto pasar un sinfín de historias por sus mesas, pero una de las más recordadas es la que protagonizó Andrea Benítez.
La joven, quien era hija de Humberto Benítez Treviño, entonces titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, se molestó con el establecimiento luego de que no le dieron una mesa de forma inmediata y, poco después, el restaurante Michelin fue suspendido por elementos de la institución.
“Fue muy duro para nosotros”, comentó Eduardo García, chef y cofundador de Máximo Bistrot, al recordar la situación que ocurrió hace 13 años, en una conversación con el podcast Como Comí.
¿Cuál es la historia detrás de Máximo Bistrot?
La historia de Máximo Bistrot comenzó el 30 de noviembre de 2011, solo dos años antes de la polémica provocada por Andrea Benítez. La idea fue de Eduardo García y Gabriela López, una pareja que se conoció en Pujol.
Eduardo García —quien fue migrante en Estados Unidos y estuvo en prisión— llegó a México luego de ser deportado por segunda ocasión, y fue ahí cuando conoció al chef Enrique Olvera, quien le dio trabajo y oportunidades de crecimiento.
Él llegó a ser jefe de cocina y en este trabajo conoció a Gabriela López, con quien se casó e inició un restaurante en la colonia Roma: “Queríamos un lugarcito muy de la colonia, muy del vecino”, comentó.
Máximo Bistrot seguía una línea más apegada a la gastronomía parisina en sus inicios, sin ser ostentoso, lo que le dio fama: “Pero sucedió otra cosa, empezó a venir gente de Las Lomas y de Polanco al restaurante (...) la gente nos pedía más”, aseguró.
Los cambios en el menú se vieron reflejados poco después con la llegada de turistas, quienes deseaban probar comida mexicana. En ese momento comenzó la fusión, ya que se incluyeron platillos de diferentes regiones del país.
¿El resultado? Platillos de cocina mexicana con influencia francesa e internacional que se sirven a la carta o mediante menú degustación, lo que llevó al restaurante a convertirse en uno de moda para 2013.
¿Por qué ‘Lady Profeco’ se molestó con Máximo Bistrot?
Hasta ese momento, Máximo Bistrot no había tenido una polémica; sin embargo, el 26 de abril de 2013 recibieron la visita de Andrea Benítez, hija del titular de la Procuraduría Federal del Consumidor.
El restaurante estaba lleno, por lo que tuvo que esperar hasta que una mesa se desocupara; sin embargo, no se la dieron a ella, sino a la persona que había llegado antes, lo que la molestó, de acuerdo con un reporte de El País.
Eduardo García explicó para Como Comí que ellos no le dieron preferencia a la joven, ya que tanto él como Gabriela tenían claro que no querían permitir ningún tipo de abuso.
“Yo no quiero ser el restaurante que es servidumbre, yo quiero ser un restaurante de servicio (...) Nosotros no estábamos dispuestos a ser sobornados”, afirmó el chef en la conversación.
Dada la situación, Andrea Benítez recurrió a su cuenta de X, en aquel momento Twitter, para denunciar el presunto mal servicio que había recibido en Máximo Bistrot de la colonia Roma.
“Pésimo servicio, qué mala educación, no volvería nunca”, escribió la joven. Poco después compartió que había acudido a las oficinas de la Profeco a poner una denuncia por lo sucedido.
La situación se salió de control cuando horas más tarde elementos de la procuraduría acudieron a Máximo Bistrot y suspendieron las actividades del restaurante. Una situación polémica que desató críticas hacia las autoridades y le valió el apodo de ‘Lady Profeco’ a Andrea.
“Fue duro para nosotros, pero también fue una lección”, explicó el chef sobre la situación que afrontaron, ya que el restaurante permaneció cerrado durante varios días tras la polémica.
Disculpas públicas y destituciones: ¿Qué pasó tras la polémica con ‘Lady Profeco’?
La situación escaló a tal grado que dos días después, Humberto Benítez Treviño se disculpó públicamente a través de X por el comportamiento de su hija: “Mi sincera disculpa por la conducta inapropiada de mi hija y la sobrerreacción de verificadores de Profeco. Privilegio solo para la ley”, escribió.
Además, la propia Andrea usó sus redes sociales para pedir perdón: “Quiero ofrecer disculpas a quienes fueron incomodados el pasado viernes en Máximo Bistrot, me siento muy apenada por lo que pasó”. Nada de esto frenó las críticas.
El restaurante Máximo Bistrot volvió a abrir hasta el 3 de mayo y Gabriela comentó para el periódico Reforma que solo deseaban dejar toda esta situación atrás: “Que nos dejen trabajar en paz”, comentó.
El 9 de mayo, Humberto Benítez ofreció una conferencia de prensa, en la cual aseguró que él no estuvo vinculado con las acciones realizadas en el restaurante al que acudió su hija, ya que se estaba recuperando de una cirugía.
“Me encontraba lamentablemente convaleciente de una cirugía de cadera a la que fui sometido”, comentó. Humberto explicó que cuando le informaron que el operativo se había dado tras la denuncia de su hija, pidió detener las acciones.
“Repruebo toda conducta fuera del marco jurídico o ético, si fuera el caso”, comentó. Además, aseguró que el restaurante no fue clausurado, sino suspendido por irregularidades en el sistema de asignación y reserva de mesas.
Días después se suspendió a cuatro funcionarios:
- Subprocurador de Verificación
- Director General de Verificación y Vigilancia
- Director de Procedimientos y Sanciones
- Jefe del Departamento de Verificación de Normas Oficiales Mexicanas de la Profeco
A pesar de ello, el 15 de mayo Miguel Ángel Osorio, entonces secretario de Gobernación, informó la destitución de Humberto Benítez por órdenes de Enrique Peña Nieto.
“El presidente, al considerar que este caso [Benítez Treviño] ha dañado la imagen y prestigio de la Profeco, ha ordenado su remoción”, afirmó Osorio en una conferencia de prensa, poniendo fin a la polémica.
¿Cuánto cuesta comer en Máximo Bistrot y dónde está?
Con el tiempo, Máximo Bistrot se convirtió en uno de los restaurantes más famosos de la Ciudad de México e incluso recibió una estrella de la prestigiosa Guía Michelin, reconocimiento que conserva actualmente.
El negocio cuenta con una carta del día en la que se incluyen platillos que fusionan la gastronomía mexicana con la internacional, dando como resultado preparaciones como el pork belly confitado con estofado de lentejas o la lengua de res wagyu braseada en cerveza acompañada de mole hecho en casa.
Los precios del menú del día de Maximo Bistrot van de los 290 pesos, por el parfait de hígado de pollo orgánico con toast y mermelada de cebolla; a los mil 290 pesos por el flat iron de res Wagyu Cross a la brasa, jus de cebolla y ternera, y puré de papa.
Además, hay un menú degustación de siete tiempos donde se pueden probar platos como el ceviche de pulpo, el flat iron y el sorbete de pepino con manzana verde por un precio de 3 mil 200 pesos o 4 mil 870 pesos con maridaje.
Máximo Bistrot se encuentra en avenida Álvaro Obregón número 65 Bis, colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México.




















