






















Nubes de polvo se alzan a medida que funcionarios y funcionarias van recogiendo los escombros del edificio San Judas Tadeo, ubicado en la avenida Las Fuentes de El Paríso, en Caracas. La estructura colapsó la tarde de este miércoles 24 de junio tras los fuertes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que se registraron en Venezuela. Ante la mirada angustiada y desconcertada de los vecinos de la zona, las autoridades emplean todos los recursos disponibles para el rescate de nueve (9) personas desaparecidas.
Juan Sojo, habitante de la Residencia Las Fuentes, ubicada justo al frente del edificio siniestrado, relató a Diario VEA cómo vivieron los hechos. Comentó que de los escombros solo ha sido rescatada una adolescente a la que le llegó una alerta sísmica a través del teléfono, lo que la hizo subir corriendo al techo. «Es la única que han podido sacar con vida, fue trasladada al hospital y la están operando», relató.
Sobre el estado de la joven, se pudo conocer que presentó una perforación en un pulmón, sin embargo fue trasladada a un centro de salud, siendo intervenida quirúrgicamente de inmediato y se encuentra a salvo.
Sojo compartió que en medio del terremoto decidió bajar, porque vive en el piso 15. «A medida que bajaba, fui ayudando a algunas personas en cada piso, hasta que un vecino me dice que teníamos que bajar urgentemente a ayudar. Yo no entendía lo que me estaba diciendo, hasta que desde su apartamento, que da hacia este lado de la calle, vi el edificio derribado. Fue impresionante».
En medio de la angustia y el miedo que embarga al país, llamó a «intentar mantener calma». Resaltó que «no todos tuvimos la misma suerte, pero quienes estamos bien debemos intentar ayudar en lo que podamos».

El edificio siniestrado tenía siete (7) pisos más la planta baja, con un total de 19 habitantes. De ellos, 10 resultaron ilesos, de acuerdo a información reflejada en una pizarra fijada en el puesto de atención instalado por Protección Civil ante la zona del desastre. El desplome del San Judas Tadeo afectó la parte lateral del Edificio Miranda, en el que hacen vida 35 personas, todas ellas lograron evacuar la infraestructura.
La misma pizarra aporta detalles del personal desplegado en el espacio, entre ellos 36 funcionarias y funcionarios de los Bomberos de Caracas, 50 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), 50 de la Guardia del Pueblo, 35 de la Guardia Territorial, 70 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), 31 del Ejército Bolivariano, 12 Bomberos Universitarios, 35 de Protección Civil del Distrito Capital, dos (2) representantes del Viceministerio de Gestión de Riesgo y 12 voluntarios.
También fue instalado un toldo de las Brigadas de la Esperanza, adscrita al Viceministerio para la Protección Social, donde las y los funcionarios pusieron a disposición de los habitantes del sector una serie de insumos médicos para su atención, así como un tensiómetro para monitorear la presión arterial de los presentes.
Durante un recorrido por el lugar, Diario VEA conoció extraoficialmente que los equipos de rescate decidieron abrir un hueco en medio de los escombros, ayudados por diversas herramientas y maquinaria pesada, para avanzar de manera más rápida en la localización de las personas desaparecidas. Consideraron que, retirar capa por capa, sería más riesgoso y más lento.
Omar Hernández trabaja en Isglovi Market, un comercio ubicado diagonal al edificio San Judas Tadeo, relató que, al momento de la tragedia, los empleados abandonaron el edificio para ponerse a salvo. «Cuando volteamos, vimos cómo ese edificio se desplomó por completo y de ahí para acá ha sido una pesadilla, no sabemos si hay personas tapiadas ahí, pero es lo que se presume», comentó.
Relató que los organismos públicos se presentaron en el lugar la misma noche de este 24 de junio para hacer un diagnóstico y han estado trabajando en el retiro de los escombros. Ante la situación, que calificó de «horrible», envió un mensaje a las venezolanas y venezolanos: «Busquemos a Dios de corazón, dejemos atrás los odios y el egoísmo. Hay que unirnos más allá de la religión y de las ideologías».

En el Edificio San Judas Tadeo vivía la hermana de Cruz Suárez, con sus dos (2) hijas y su nieta. Solo una (1) de ellas se encuentra a salvo, porque no se encontraba en el domicilio al momento del evento telúrico. Bajo los escombros permanecen una mujer de 61 años, una con alrededor de 30, y una joven de 14 años. Cruz manifestó que teme lo peor, pero no pierde la esperanza de que puedan ser encontradas con vida.
En conversación con el equipo de VEA, indicó que en el espacio los funcionarios encontraron objetos pertenecientes al núcleo familiar, entre ellos, unos documentos identificados por los familiares.
Cruz es habitante de Ruíz Pineda, parroquia Caricuao y llegó a la avenida Las Fuentes alrededor de las 10 de la noche del 24 de junio, luego de que su sobrina le informara sobre la situación. Pasó toda la noche en el lugar, esperando noticias.
Aunque reconoce la magnitud de las consecuencias del movimiento telúrico, hizo un llamado a las autoridades sobre el manejo de la información y la celeridad del proceso de rescate. «Es necesario mejorar los rescates de este tipo y usar las herramientas indicadas para que el proceso de recuperación pueda ser más rápido», señaló.
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