“A una muerte por indolencia han condenado a La Ceiba de Pariata, un árbol con más de ciento cincuenta años y que forma parte del acervo histórico natural de nuestro estado”, expresó Manuel Guacarán, vocero de Proyecto Ambiental Vargas.
Resaltó que sus ramas más altas fueron consumidas por el Guatepajarito, observándose una disminución considerable de su tamaño.
El parásito, después de secar sus ramas, ahora va por sus tallos y raíces, “lo hace mediante una escalada que comienza con el bloqueo de los rayos solares para obstruir la fotosíntesis y así succionar su savia”.
Recordó que esta Ceiba fue declarada Patrimonio Histórico Natural Protegido del municipio Vargas en mayo de 1992.
Su muerte se puede evitar con la intervención urgente del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y del alcalde José Manuel Suárez, quienes como regalo a la población de Vargas, previo al Día del Árbol que se celebrará el 31 de mayo, deberían realizar una poda fitosanitaria al árbol centenario. /BR/jd



















