























La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, emitió una nueva licencia general que flexibiliza de forma significativa el régimen de sanciones sobre el sistema financiero venezolano, al autorizar determinadas operaciones con el Banco Central de Venezuela (BCV) y varias entidades bancarias públicas.
La decisión marca un cambio relevante en la política de presión financiera que Washington ha mantenido sobre Venezuela desde 2019, cuando impuso restricciones severas que aislaron a la banca estatal del sistema financiero internacional.
La licencia General Nº 57 de la OFAC establece una definición amplia de “servicios financieros”, lo que habilita un conjunto extenso de operaciones dentro del sistema bancario. En concreto, quedan permitidas:

La autorización abarca al Banco Central de Venezuela como eje principal del sistema, así como a varias instituciones financieras estatales que concentran buena parte de las operaciones internas del país. Entre ellas destacan el Banco de Venezuela, Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro
Estas entidades han operado durante años con fuertes limitaciones para realizar transacciones internacionales.
El alcance de esta flexibilización podría ser significativo en términos operativos. La posibilidad de reconectar parcialmente a la banca pública con el sistema financiero internacional abre varias vías de mejora:
1. Mayor fluidez en pagos internacionales: empresas venezolanas podrían recuperar canales más directos para pagar importaciones, servicios y proveedores en el exterior, reduciendo costos y tiempos asociados al uso de intermediarios informales.
2. Reactivación de corresponsalías bancarias: bancos extranjeros podrían retomar relaciones con instituciones venezolanas, lo que facilitaría operaciones en divisas y ampliaría la oferta de servicios financieros.
3. Impulso a las remesas. la autorización de plataformas de pago y transferencias podría hacer más eficientes los envíos de dinero desde el exterior, un flujo clave para millones de hogares venezolanos.
4. Mayor estabilidad operativa interna: el BCV podría tener más margen para gestionar pagos, reservas y operaciones en moneda extranjera, lo que incidiría en el funcionamiento general del sistema financiero.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。