























La respuesta internacional ante la tragedia que sacude a Venezuela comienza a materializarse en el terreno. Alrededor de 16 países han despachado misiones de búsqueda y salvamento, sumando un total de 25 equipos que despliegan a más de un millar de rescatistas en las zonas más afectadas por los devastadores terremotos del pasado miércoles.
Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), detalló este viernes que de ese contingente, 17 corresponden a equipos especializados en búsqueda y rescate urbano (USAR). Las delegaciones provienen de Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Catar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, El Salvador y México.
Hasta la mañana de este viernes, los equipos de rescate y personal médico de Suiza, Estados Unidos, Italia, Colombia, El Salvador, México y Chile ya se encontraban en el país, iniciando labores de inmediato. El resto de las delegaciones internacionales tiene previsto arribar en el transcurso del día y las próximas horas.
Como parte del soporte financiero inmediato, OCHA anunció la liberación de 15 millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de Naciones Unidas para atender la catástrofe.
El impacto de los sismos, que oficialmente ya registran un balance preliminar de 188 fallecidos y 1.520 heridos, amenaza con profundizar la crisis de los sectores más vulnerables. Desde Ginebra, el portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Matthew Saltmarsh, recordó que el país alberga a unos 200.000 refugiados e hizo especial énfasis en la situación de quienes regresaron recientemente.
«Nos preocupa especialmente el impacto sobre las personas retornadas, que ya afrontaban numerosas dificultades para reintegrarse incluso antes de este desastre», señaló Saltmarsh.
La preocupación institucional tiene un correlato trágico en el litoral central: las autoridades del estado La Guaira informaron sobre el derrumbe de un centro de alojamiento temporal. La estructura albergaba a unos 140 ciudadanos venezolanos que habían retornado recientemente al territorio nacional en un vuelo procedente de los Estados Unidos.
Antes de este evento sísmico, Acnur ya había solicitado a la comunidad internacional un fondo de 45 millones de dólares para programas de asistencia, de los cuales solo se había recaudado el 11%. «Ahora más que nunca se requiere apoyo urgente, oportuno y flexible», urgió la agencia.
De manera paralela, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) lanzó un llamamiento de emergencia por 61 millones de dólares con el objetivo de brindar asistencia directa a unas 300.000 personas afectadas de gravedad. El plan de contingencia priorizará la atención en el Gran Caracas y el estado La Guaira, las regiones que reportan los mayores niveles de destrucción estructural.
«Un desastre de esta magnitud no puede recaer únicamente sobre los hombros locales», manifestó Jagan Chapagain, secretario general de la IFRC, al tiempo que anunció la liberación inmediata de 2,47 millones de dólares de su fondo interno de respuesta rápida.
Como parte de este despliegue, este viernes partieron desde el centro logístico regional de la Cruz Roja en Panamá las primeras 17 toneladas de asistencia humanitaria. El cargamento incluye insumos esenciales como kits de higiene y cocina, mosquiteros y otros artículos de primera necesidad para la población damnificada.
Información de agencias
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