El Caribe ha sido durante mucho tiempo un punto clave en el comercio global de drogas, actuando como punto de tránsito para la cocaína suramericana destinada a consumidores en Europa y Estados Unidos.
Desde septiembre de 2025, la región ha estado en el centro de operaciones militares de alto perfil de Estados Unidos dirigidas contra pequeñas embarcaciones que supuestamente transportan drogas frente a las costas de Venezuela y Colombia.
Decenas de ataques aéreos en aguas del Caribe han dejado al menos 61 muertos en una ofensiva que Washington ha enmarcado como un esfuerzo para combatir a “narcoterroristas” que están “envenenando al pueblo estadounidense” con drogas.

*El equipo de InSight Crime ha contribuido a una investigación exhaustiva sobre las dinámicas del tráfico de drogas en el Caribe, coordinada por el Programa de Asistencia contra el Crimen Transnacional Organizado (EL PAcCTO) entre Europa y América Latina. Acceda al informe completo aquí.
Pero el enfoque de EE. UU. en el Caribe puede haber pasado por alto una imagen más amplia, ya que una gran proporción de la cocaína que se mueve por la región ahora se dirige a Europa en lugar de Estados Unidos.
Además, la geografía del Caribe —que cuenta con cientos de islas y territorios esparcidos a través de un vasto espacio marítimo— ofrece a los traficantes una amplia variedad de rutas y métodos de transporte. Atacar un solo corredor probablemente no detendrá el flujo de drogas.
Así se mueve la cocaína por la región:
1. Panorama de las rutas
La ruta del Caribe surgió a principios de la década de 1980, cuando los traficantes suramericanos comenzaron a utilizar las islas de la región como puntos de reabastecimiento para vuelos que llevaban cocaína a Estados Unidos. La presión de las fuerzas del orden más tarde empujó gran parte de este tráfico hacia Centroamérica, pero el Caribe nunca desapareció del mapa del narcotráfico, sino que su papel fue fluctuando ya que los contrabandistas suelen reactivar las rutas cuando la presión aumenta en otros lugares. En la última década, la creciente demanda de cocaína en Europa ha impulsado un renovado auge del tráfico a través de la región.

2. Zonas de producción y transbordo en Venezuela
La cadena de suministro de cocaína comienza en las zonas de producción suramericanas, principalmente en Colombia. Parte de este producto se despacha directamente desde Colombia hacia Centroamérica y México, desde donde continúa hacia el norte rumbo a Estados Unidos. Pero gran parte se mueve a través de Venezuela, aprovechando su larga y porosa frontera con Colombia y su extensa franja costera. Una vez dentro de Venezuela, algunos cargamentos se transportan hacia el este, a Guyana y Surinam, o hacia el sur, a Brasil. Sin embargo, la mayoría se desplaza hacia los puntos de salida costeros a través del transporte fluvial, terrestre o aéreo. Desde estos centros de transbordo, las cargas inician su siguiente tramo hacia las islas del Caribe.

3. De Venezuela a las Islas ABC
Las Islas ABC —Aruba, Bonaire y Curaçao— están justo frente a la costa del estado Falcón en Venezuela, lo que las convierte en una parada clave para los envíos de cocaína que salen de esa región. Desde estas islas, los traficantes llevan cargamentos más pequeños hacia el norte a través del Caribe en embarcaciones pequeñas —como lanchas rápidas y botes de pesca— o los envían directamente a Europa a bordo de buques portacontenedores y yates privados.

4. De Venezuela a Trinidad y Tobago
Más hacia el este, Trinidad y Tobago se encuentra a solo unas millas de la costa venezolana, una cercanía que las convierte en un punto clave para el tránsito de cocaína desde Venezuela. Los traficantes utilizan pequeñas embarcaciones para mover drogas hacia las islas desde los estados Sucre y Delta Amacuro. Una vez allí, las redes locales trasladan las cargas a instalaciones de almacenamiento. Desde esos puntos, los envíos se mueven hacia el norte, ya sea hacia Estados Unidos haciendo escalas entre otras islas del Caribe, o directamente hacia Europa a bordo de barcos de carga y yates privados.

5. De Venezuela a República Dominicana
Los traficantes suelen trasladar la cocaína por la costa sur de República Dominicana, donde descargan los envíos de botes o embarcaciones pequeñas. Su extensa costa, con poca presencia policial, y la cercanía con Suramérica la convierten en un área ideal para estas operaciones. Los grupos criminales también explotan la porosa frontera con la vecina Haití para introducir cocaína en República Dominicana por carreteras y senderos. Una vez dentro del país, la droga se traslada hacia el interior, hasta puertos importantes como Santo Domingo y Caucedo, donde puede ser ocultada en contenedores de carga antes de cruzar el Atlántico hacia Europa o dirigirse a Norteamérica.

6. Interrupciones en las rutas
En septiembre de 2025, Estados Unidos apuntó a lanchas rápidas y pequeñas embarcaciones con ataques aéreos letales y desplegó una flotilla de activos militares en el sur del Caribe. Estas operaciones interrumpieron los canales marítimos entre Venezuela y las Islas ABC, así como las rutas hacia Trinidad y Tobago. Algunos traficantes pausaron sus operaciones o abandonaron zonas fuertemente patrulladas. Pero la campaña solo interrumpió algunos de los corredores de tráfico en el Caribe, dejando otros abiertos. También hay indicios de que redes criminales desviaron rutas hacia el este, en dirección a Guyana, Surinam y Brasil, para evitar las fuerzas estadounidenses.

*Sara García, Henry Shuldiner, Sean Doherty, Beatriz Vicent, Cassia Jefferson y Mark Bassant contribuyeron a la investigación de este informe.


























