ÚLTIMO MOMENTO: El 26 de mayo de 2026, Estados Unidos lanzó un nuevo ataque en el Pacífico oriental que dejó un muerto de forma inmediata y dos sobrevivientes cuyo paradero se desconoce. Solo en mayo, el Ejército estadounidense ha llevado a cabo cuatro ataques con un saldo de 11 muertos. Desde que comenzaron los bombardeos en septiembre de 2025, un total de 59 ataques han dejado 197 personas muertas.

Última actualización: 26 de mayo de 2026.
Los ataques de Estados Unidos contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico han estado marcados por la opacidad desde el inicio del despliegue militar en septiembre de 2025.
El Comando Sur de Estados Unidos (US Southern Command, Southcom), encargado de la campaña contra embarcaciones que, según afirma, transportan drogas, suele proporcionar poca información sobre la ubicación de los ataques, limitándose a indicar que ocurrieron en el Caribe o en el Pacífico oriental, a lo largo de “rutas conocidas de narcotráfico”. En ciertos casos no ha ofrecido descripción alguna más allá de “aguas internacionales”.
Mapa de ataques contra supuestas embarcaciones de narcotráfico y embarcaciones destruidas
Los mapas anteriores muestran la ubicación aproximada de los ataques y el número de personas fallecidas en cada uno. También ilustran cómo ha variado la frecuencia de los ataques desde el inicio de estas operaciones.
Para mapear los ataques, InSight Crime utilizó información del Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (Armed Conflict Location & Event Data Project, ACLED) y de consultas directas al Comando Sur y reportes de medios. Sin embargo, la falta de información sobre los ataques implica que, en la mayoría de los casos, solo se conoce el área general donde ocurrió la operación y no la ubicación exacta. Para mantener la precisión, la mayoría de los ataques se mapearon utilizando las categorías generales de “Caribe” o “Pacífico oriental”.
Los ataques iniciales de septiembre de 2025 ocurrieron en el Caribe. Una proporción significativa de las drogas que pasan por el Caribe tiene como destino final Europa y no Estados Unidos, lo que debilita la afirmación del presidente estadounidense Donald Trump de que cada embarcación destruida salvó “25.000 vidas estadounidenses”. A partir de finales de octubre, los ataques se expandieron hacia el Pacífico oriental, donde se ha concentrado la mayoría desde entonces.






























