El olvido de las zonas pocas pobladas de los países occidentales está relacionado con la pérdida de recursos de los medios generalistas y la paulatina desaparición de los medios locales

Protesta y bloqueo de carreteras españolas por los tractores.EUROPA PRESS
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¿Por qué el campo se alza en protestas, en España como en Francia y otros países europeos? Por la crisis agrícola actual, nacida del parón económico, de la inflación y de las dificultades climáticas, pero todo ello viene de mucho más atrás, del olvido de las zonas poco pobladas de los países occidentales, de lo que aquí llamamos "la España vaciada". Y ese olvido tiene una relación directa con la crisis de los medios informativos, con la pérdida de recursos de los de cobertura nacional y la paulatina desaparición de los medios locales que antes se publicaban en ciudades menos grandes.
Es significativo que nuevos datos y reflexiones sobre el problema nos estén llegando, no ya de Europa, sino de Estados Unidos, y con motivo del reciente despido -del que se informó ampliamente en nuestras páginas- de 115 redactores del Los Angeles Times, un 20% de su plantilla. El columnista de la Columbia Journalism Review Cameron Joseph, que fue el último corresponsal en Washington del New York Daily News, aporta un dato significativo tras esos despidos: quedan sólo siete corresponsales de medios de California, un Estado con 39 millones de habitantes, para informar a sus paisanos sobre lo que acontece en la capital del país. Y, ya generalizando, el cuerpo de corresponsales nacionales en Washington es reducidísimo hoy.
¿Cuál es el paralelismo? Con menos medios y menos informadores, en los países más avanzados está cayendo la cobertura de los temas de interés local o regional, muchos de ellos dependientes de lo que se decida en el Gobierno y el Parlamento central de cada país. Y sólo se cubre lo más llamativo, más sonoro, más escandaloso. No, por ejemplo, las negociaciones sobre medidas ayudar a los agricultores.
Cita Joseph a otro experiodista del Daily News, Michael McAuliff, que subraya: "Hay menos reporteros que se ocupan hoy de lo que hacen sus representantes políticos en la capital para atender, bien o mal, sus problemas locales, asuntos a menudo menos vistosos pero con verdadera importancia. La mayor parte de los medios se dedica a seguir a los políticos más chillones y polémicos".
Eso significa, agrega Joseph, que hoy toda la política es nacional y de trazo grueso, polémico y divisivo. Los populistas lo entendieron y lo explotaron en todas partes. Menos información sobre lo importante y a veces escondido, y más sobre insultos y provocaciones, y los Sánchez y Trump de este mundo imponen su estruendo. Y eso, a la larga, nos puede traer el fin de la democracia. La información libre y completa es imprescindible para su supervivencia. Y aún se puede cambiar el marco legal, fiscal y de subvenciones para salvar la información.


























