

























A sus 85 años y, después de una sesión de maquillaje, Andrea no podía dejar de mirarse al espejo. «Nunca me había visto tan guapa», decía admirando el resultado. Su fascinación era casi conmovedora. Se detenía en cada detalle de un rostro que ha visto ... pasar casi un siglo de historia. Otro grupo de mujeres esperaban su turno entre risas y conversaciones. Para muchas fue una experiencia nueva. Para todas, una oportunidad de sentirse protagonistas por un día: «Me siento como una reina, nadie me había maquillado antes».
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。