





















Como el más imponente de los reyes, Tadej Pogacar pasó por la guillotina al revolucionario Paul Seixas y se coronó vencedor por tercer año consecutivo de la Lieja-Bastoña-Lieja, el monumento más antiguo del planeta, recorrido desde el siglo XIX. El ... príncipe francés con sangre galaica había marcado en rojo los desniveles belgas para desafiar al todopoderoso balcánico, y no eran pocos los seguidores que soñaban con una victoria del ciclista del Decathlon, un pequeño rayo de sol en un borrascoso horizonte dominado con puño de hierro por el esloveno. Sin embargo, la tarde acabó como casi siempre, con todos los presentes rendidos al genio, al campeón de campeones.
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