Para 10
0.45€/pers.
410kcal/100g
Ingredientes
- 270 g de harina de trigo de respostería
- 100 g de azúcar
- 170 g de huevo, unos 3 huevos medianos
- 50 g de aceite de oliva suave o aceite de girasol
- 20 ml de anís dulce
- 1/2 cucharadita de anís en grano o matalauva
- Ralladura de 1/2 limón
- 1 pizca de sal
- 1 huevo batido para pintar
- 60 g de almendra granillo o almendra picada
- 25 g de azúcar glas para terminar
Las rosquillas francesas son de esas piezas sencillas de obrador que parecen poca cosa hasta que muerdes la primera: masa firme, aroma de anís, borde dorado y ese crujiente de almendra por encima que les da el punto elegante sin convertirlas en un pastel recargado.
Forman parte de la familia de las rosquillas de San Isidro, junto a las tontas, las listas y las de Santa Clara. La base es muy parecida, pero aquí el remate cambia la película: no van bañadas en glaseado ni cubiertas de merengue seco, sino pintadas, cubiertas con almendra y espolvoreadas al final con azúcar glas.
Si os gustan estos dulces de masa tradicional, también os van a encajar las rosquillas dulces caseras con la receta tradicional y las rosquillas fritas roceñas, tres primas cercanas para seguir tirando del hilo rosquillero. La clave está en no empeñarse en dejar una masa seca como una piedra. Tiene que quedar manejable, sí, pero algo tierna. Si nos pasamos de harina, las rosquillas salen duras y pierden esa gracia de dulce castizo que pide café, vaso de leche o chocolate caliente sin hacer preguntas.

Preparación paso a paso
- En un bol amplio ponemos los huevos, el azúcar, la pizca de sal, el anís dulce y la ralladura fina de limón. Batimos con varillas durante unos minutos, hasta que la mezcla gane un poco de volumen y se vea más clara.
- Añadimos el aceite poco a poco, sin dejar de mezclar, para que se integre bien con los huevos. Incorporamos también el anís en grano. Si queremos un aroma más fino, podemos machacarlo ligeramente en un mortero antes de echarlo.
- Agregamos la harina en varias tandas. Mezclamos primero con una espátula y, cuando la masa empiece a tomar cuerpo, seguimos con las manos. No conviene amasar con fuerza como si estuviéramos haciendo pan; solo buscamos unir bien los ingredientes.
- Cuando tengamos una masa blanda y ligeramente pegajosa, la tapamos con film o con un paño limpio y la dejamos reposar 30 minutos. Este descanso ayuda a que la harina se hidrate y luego sea mucho más fácil formar las rosquillas.
- Precalentamos el horno a 190 ºC, con calor arriba y abajo. Forramos una bandeja con papel de horno y nos untamos las manos con una gota de aceite para trabajar la masa sin añadir harina de más.
- Dividimos la masa en porciones de unos 45 g. Hacemos una bola con cada porción, metemos el dedo en el centro y abrimos el agujero con cuidado, dejando forma de rosquilla. No las hagáis demasiado cerradas, porque crecen en el horno.
- Colocamos las rosquillas en la bandeja, separadas entre sí. Las pintamos con huevo batido y repartimos por encima la almendra picada, presionando muy suavemente para que quede bien pegada.
- Horneamos durante 18 o 20 minutos, hasta que estén doradas. No hace falta tostarlas en exceso; tienen que quedar hechas por dentro, pero sin secarse más de la cuenta.
- Las sacamos del horno y las dejamos templar sobre una rejilla. Cuando ya no quemen, espolvoreamos con azúcar glas. Estas rosquillas francesas de San Isidro están más ricas cuando han reposado un rato y la miga se asienta.










Consejos para unas rosquillas francesas de rechupete
- No añadáis harina sin control. La masa puede parecer algo pegajosa al principio, pero tras el reposo se trabaja mejor. Un exceso de harina deja unas rosquillas duras.
- La almendra granillo es la más cómoda para esta receta. La laminada también sirve, aunque se cae con más facilidad si no la apretamos un poco sobre el huevo batido.
- El anís en grano da un sabor más tradicional. Si no os gusta encontrarlo, machacadlo antes o reducid la cantidad, pero no lo quitéis del todo porque es parte de la personalidad de estas rosquillas.
- El azúcar glas se pone al final, cuando las rosquillas ya están templadas o frías. Si lo echamos en caliente, se humedece y desaparece.
- Se conservan bien 3 o 4 días en una lata o recipiente hermético. No son rosquillas fritas y jugosas, sino de horno, así que agradecen una bebida al lado.

Curiosidades de rechupete
Las rosquillas francesas no son “francesas” porque vengan de una merienda parisina, sino por la tradición que las vincula a un repostero francés de la corte. La historia popular las relaciona con Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, que habría pedido una versión menos desnuda que las rosquillas tontas.
Dentro de las fiestas de San Isidro, las rosquillas forman casi una pequeña familia con apellidos propios. Las tontas van sin cobertura, las listas llevan glaseado, las de Santa Clara se reconocen por su capa blanca y las francesas presumen de almendra. La masa cambia poco; lo que manda es el acabado.
También tienen ese punto de dulce antiguo que no busca ser blandito a toda costa. Su textura es más compacta que la de una rosquilla frita, por eso funcionan tan bien con café, leche o chocolate caliente. Son de mojar sin vergüenza.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
Al preparar la masa es normal preguntarse si hay que añadir más harina cuando se pega un poco. Mejor esperar al reposo antes de decidir. Si después de 30 minutos sigue imposible de manejar, añadimos una cucharada más, pero sin convertir la masa en un mazacote.
En el horno puede surgir la duda de cuándo están realmente hechas por dentro. La pista más fiable es el color: deben verse doradas por fuera y firmes al tocarlas. Si las dejamos pálidas, pueden quedar algo crudas; si nos pasamos, se secan demasiado.
También me habéis preguntado alguna vez si se pueden hacer sin licor de anís. Sí, se puede sustituir por la misma cantidad de leche o incluso por zumo de naranja, aunque el sabor se aleja un poco de la rosquilla madrileña clásica. Para mantener el toque tradicional, dejad al menos el anís en grano.
Última revisión: 11 mayo 2026
Hemos trabajado 3 horas y 05 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
75 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
5/53 votos
Categorías: Recetario de cocina Recetas de dulces tradicionales Recetas de postres y dulces Recetas de rosquillas y donuts Recetas por ocasión Recetas tradicionales
Etiquetas: almendra anís azúcar cocina española cocina madrileña harina de trigo huevos limón

























