Para 4
0.95€/pers.
68kcal/100g
Ingredientes
- 400 ml de vino manzanilla
- 800 ml de refresco de lima-limón ( Seven UP o Sprite a ser posible)
- 8-10 hojas de hierbabuena
- Hielo
- 1 rodaja fina de limón o lima por vaso, opcional
Pocas bebidas tienen tanta capacidad para meterse en una fiesta sin pedir permiso como el rebujito. Entra fresco, ligero, con burbuja, con ese aroma de hierbabuena que parece hecho para tardes largas y con una mezcla tan sencilla que casi da rabia no prepararla más a menudo. No necesita coctelera, ni botellas raras, ni medir con cara de barman serio. Aquí mandan una buena manzanilla, refresco de lima-limón, hielo de verdad y poco más.
La Feria de Abril de Sevilla tiene mucho que ver con que el rebujito se haya convertido en una de esas bebidas que ya parecen inseparables del albero, las casetas y las jarras compartidas. Allí no se bebe como una rareza de coctelería, sino como bebida de batalla festiva: fría, ligera y pensada para aguantar horas de charla, baile y tapeo. Para hacerse una idea del tirón que tiene, en una caseta con mucho movimiento pueden salir en un solo día entre 300 y 400 litros de rebujito, además de unos 20 o 30 kilos de montaditos. Vamos, que no hablamos de una moda de cuatro vasos, sino de una costumbre muy metida en la forma de vivir la feria.
El rebujito vive pegado a las ferias andaluzas, a los vasos fríos, al picoteo y a las conversaciones que empiezan a mediodía y se estiran sin mirar demasiado el reloj. Tiene algo del tinto de verano, porque demuestra que un vino bien rebajado y servido muy frío puede ser una alegría tremenda. También se cruza con el mojito cubano en esa frescura de la hierbabuena, aunque aquí no machacamos nada ni buscamos un trago intenso. Y si pensamos en jarra, hielo y bebida para compartir, la sangría casera aparece enseguida como prima de verano, más frutal y más reposada.
La clave está en no complicarlo. Un rebujito con manzanilla debe salir limpio, frío y chispeante. Si nos pasamos con el vino, pesa demasiado. Si escatimamos hielo, se calienta antes de que llegue al segundo vaso. Y si machacamos la hierbabuena como si no hubiera un mañana, acaba amargando. Bien hecho, es justo lo contrario: una bebida rápida, amable y peligrosa de lo fácil que entra.
Receta casera de rebujito

Preparación paso a paso
- Enfriamos antes de empezar el vino manzanilla, el refresco de lima-limón y, si podemos, también la jarra. Este detalle parece menor, pero marca bastante la diferencia porque el rebujito se aguará menos.
- Lavamos la hierbabuena con cuidado y la secamos un poco con papel de cocina. No hace falta machacarla. Como mucho, damos unas palmaditas suaves a las hojas entre las manos para que suelten aroma sin romperse demasiado.
- Llenamos una jarra amplia con hielo abundante. Mejor cubitos grandes que hielo pequeño, porque tardan más en derretirse y mantienen la bebida fría sin convertirla en agua a los cinco minutos.
- Vertemos los 400 ml de manzanilla fría sobre el hielo. Si preferimos un rebujito algo más suave, podemos bajar a 300 ml de manzanilla y mantener los 800 ml de refresco.
- Añadimos las hojas de hierbabuena a la jarra. Las dejamos repartidas entre el hielo para que perfumen la mezcla, pero sin apretarlas contra el fondo.
- Incorporamos el refresco de lima-limón poco a poco, resbalándolo por la pared de la jarra para conservar mejor la burbuja. No lo echamos de golpe ni removemos con fuerza.
- Mezclamos una sola vez con una cuchara larga, con movimiento lento de abajo arriba. La idea es unir el vino y el refresco, no dejar la jarra sin gas.
- Servimos enseguida en vasos con hielo. Si queremos, terminamos cada vaso con una rodaja fina de lima o limón y una hojita de hierbabuena fresca.



Consejos para un rebujito de rechupete
- La proporción 1 parte de vino manzanilla por 2 partes de refresco deja un rebujito equilibrado, fresco y con sabor. Para una versión más suave, podemos usar 1 parte de vino por 3 de refresco.
- No hace falta usar la manzanilla más cara de la bodega, pero sí una que esté buena. El refresco no arregla un vino pasado, oxidado o con mal sabor.
- El refresco debe estar muy frío y recién abierto. La gracia del rebujito andaluz está en la burbuja, así que conviene prepararlo justo antes de beberlo.
- La hierbabuena aromatiza, pero no debe dominar. Si la machacamos demasiado, puede soltar un punto vegetal amargo poco agradable.
- Si usamos fino en lugar de manzanilla, también tendremos un rebujito estupendo, algo menos salino y con otro perfil. Con amontillado cambia bastante el carácter y queda más potente.
- Prepararlo en jarra es lo más práctico, pero no conviene dejarlo hecho durante horas. El hielo se derrite, la burbuja se va y la hierbabuena pierde frescura.
Curiosidades de rechupete
La manzanilla tiene una personalidad muy concreta porque está ligada a Sanlúcar de Barrameda. Su punto seco, salino y ligero encaja de maravilla con el refresco de lima-limón, de ahí que sea una de las bases más habituales del rebujito.
Sobre su origen moderno se suele contar la historia de una caseta granadina, La Rebotica, en la Feria del Corpus de 1985. Según esa versión, unos amigos mezclaron vino amontillado con Seven Up para hacerlo más bebible y la cosa gustó tanto que acabó corriendo de vaso en vaso.
Mucho antes de esa anécdota ya existían combinados con vino de Jerez, hielo, azúcar y cítricos. El Sherry Cobbler, famoso en el siglo XIX, se considera a menudo un pariente lejano del rebujito, aunque no sea exactamente la misma bebida ni tenga la misma forma de servirse.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
Podemos cambiar la base sin cargarnos la idea, porque si no tengo manzanilla, puedo hacer rebujito con fino y seguirá funcionando muy bien. El sabor será algo distinto, quizá menos salino, pero mantendrá ese punto seco que pide el refresco.
La jarra agradece rapidez, así que cuánto aguanta hecho el rebujito tiene una respuesta bastante clara: lo justo para servirlo y repetir mientras sigue frío. Pasados 20 o 30 minutos, empieza a perder burbuja y el hielo ya habrá hecho de las suyas.
Con la hierbabuena hay que tener poca fuerza y algo de cariño, porque no conviene machacarla como en un mojito. En el rebujito buscamos aroma fresco, no una infusión verde flotando entre cubitos.
Última revisión: 24 abril 2026
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Etiquetas: cocina española hierbabuena


























