Para 4
1.6€/pers.
220kcal/100g
Ingredientes
- 1 cebolla pequeña
- 2 orejas de cerdo frescas
- 4 patatas medianas para cocer, mejor gallegas
- 2 hojas de laurel
- 6 granos de pimienta negra
- Agua abundante
- Sal gruesa
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de pimentón picante, opcional
- Sal en escamas o sal gruesa para terminar
A la oreja le pasa una cosa curiosa: mucha gente la pide en el bar, pero en casa le da un poco de respeto. Pues no tiene más misterio que limpiarla bien, cocerla hasta que quede tierna y aliñarla en caliente con aceite de oliva virgen extra, pimentón y sal. Eso es una buena oreja a la gallega, sin líos raros.
La gracia está en el punto. Si queda dura, no hay quien la disfrute. Si nos pasamos y se deshace, pierde esa textura tan suya, blandita por fuera y con el cartílago agradable al morder. Por eso conviene cocer sin prisas, pinchar y comprobar, como se ha hecho toda la vida con la casquería.
Ni que decir tiene que la gastronomía que nos brinda Galicia es inmensa. Por eso hemos preparado esta selección de las mejores recetas de la cocina gallega.
Esta receta va con cachelos, porque le van de maravilla y hacen el plato más completo. Si os gusta este estilo de cocina gallega sencilla y de producto, la familia está clara: pulpo a la gallega con patatas, lacón con grelos y cocido gallego. Tres platos distintos, pero todos con ese punto de cocción, patata, pimentón o cerdo que aquí encajan muy bien.

Preparación paso a paso
- Revisamos bien las orejas. Si tienen algún pelillo, lo quemamos con un soplete de cocina o las repasamos con una cuchilla. Después las lavamos bajo el grifo y las frotamos bien. Este paso es importante, porque una oreja de cerdo bien limpia cambia por completo el resultado.
- Ponemos las orejas en una cazuela amplia y las cubrimos con agua fría. Añadimos la cebolla pelada, las hojas de laurel, los granos de pimienta y una pizca de sal. Llevamos a ebullición y, cuando empiece a hervir, bajamos a fuego medio.
- Cocemos la oreja durante unos 70-80 minutos, dependiendo del tamaño. Vamos pinchando con un cuchillo o una brocheta: tiene que entrar sin esfuerzo, pero la oreja no debe romperse sola. Si usamos olla rápida, la tendremos lista en unos 25-30 minutos desde que suba la válvula.
- Mientras se cuece la oreja, pelamos las patatas y las cortamos en trozos grandes e irregulares. No hace falta dejarlas perfectas. Lo suyo es que queden como cachelos, con ese corte más casero que luego agarra muy bien el aceite y el pimentón.
- Cuando a la oreja le queden unos 20 minutos, añadimos las patatas a la cazuela. Si preferimos controlar mejor el punto, podemos cocerlas aparte con agua, sal y una hoja de laurel. Tienen que quedar tiernas, pero enteras.
- Sacamos las orejas cocidas y las dejamos templar solo lo justo para poder cortarlas sin quemarnos. Las troceamos con tijeras o con cuchillo en piezas de bocado. No conviene hacer trozos demasiado grandes, porque esta receta se come mejor en porciones pequeñas.
- Escurrimos las patatas y las colocamos en una fuente o plato amplio. Encima repartimos la oreja caliente. Añadimos sal gruesa o sal en escamas, espolvoreamos el pimentón dulce y, si nos gusta, un poco de pimentón picante.
- Terminamos con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Servimos la oreja a la gallega al momento, bien caliente o templada, con pan cerca porque el aliño que queda en el plato pide mojar.





Consejos para una oreja a la gallega con cachelos de rechupete
- Si compráis oreja salada, ponedla a remojo en agua fría durante 10-12 horas y cambiad el agua una o dos veces. En ese caso, cuidado con la sal de la cocción.
- La oreja debe quedar tierna, pero no pasada. El punto bueno es cuando se corta fácil y conserva un poco de mordida en el cartílago.
- No pongáis el pimentón en una sartén con aceite muy caliente para esta receta. Aquí se espolvorea directamente sobre la oreja y las patatas, así no se quema ni amarga.
- La mezcla de pimentón dulce y pimentón picante funciona muy bien. Solo picante puede tapar el sabor de la oreja, así que mejor medirlo con cabeza.
- Si la cocéis el día anterior, guardadla entera y cortadla justo antes de servir. Para calentarla, unos minutos al vapor o en un poco del caldo de cocción van mejor que el microondas.
- Las patatas pueden cocerse en el mismo agua de la oreja. Cogen más sabor, aunque también algo más de grasa. Si buscáis un resultado más limpio, cocedlas aparte.
Curiosidades de rechupete
La oreja preparada de esta manera también se conoce como orella á feira, porque toma prestada la misma forma de aliñar que el pulpo: sal, pimentón y aceite. Es una receta muy de tapa, de ración para compartir y de plato sencillo que no necesita una salsa complicada para funcionar.
En Galicia se ha usado mucho la oreja salada, igual que otras partes del cerdo que se conservaban tras la matanza. Hoy es fácil encontrar oreja fresca o ya cocida, pero la salada sigue teniendo mucho sabor. Solo hay que acordarse del remojo, porque si no, el plato queda fuerte de sal.
Los cachelos no son una guarnición puesta sin más. La patata cocida ayuda a equilibrar la grasa de la oreja y recoge el aliño del plato. Por eso esta receta gana bastante cuando se sirve con una buena base de patata caliente.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
La primera decisión está en comprar oreja fresca o salada. Con oreja fresca la receta es más rápida y fácil de controlar. Con oreja salada conseguimos un sabor más marcado, pero necesitamos desalarla antes y ajustar mucho mejor la sal final.
Una cosa que conviene mirar es cuándo está cocida la oreja. No hay que fiarse solo del reloj, porque cada pieza cambia bastante. Si al pincharla sigue ofreciendo resistencia, le falta tiempo. Si se rompe al moverla, nos hemos pasado un poco.
El corte también tiene su punto, porque la oreja se corta mejor templada. Recién sacada de la olla quema y se maneja peor. Si esperamos demasiado y se enfría del todo, la gelatina se endurece y cuesta más dejar trozos limpios.
Sobre los cachelos, no hace falta complicarse: las patatas deben quedar tiernas pero enteras. Si se rompen un poco no pasa nada, pero si se deshacen del todo, el plato pierde presencia y el aliño se vuelve una pasta.
Última revisión: 21 mayo 2026
Hemos trabajado 3 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
90 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
0/50 votos
Categorías: Recetario de cocina Recetas con cerdo Recetas con patatas Recetas de carnes y aves Recetas de verduras y hortalizas
Etiquetas: aceite de oliva virgen extra cebolla cocina española cocina gallega laurel oreja de cerdo patatas pimentón dulce pimentón picante pimienta negra sal























