Te apetece alguna de las tantas recetas de cocina asiática que hay, pero te surge un gran dilema: ¿china, japonesa, tailandesa, coreana…? ¿Qué receta elijo que sea sencilla, sabrosa y que me transporte a Asia sin necesidad de viajar?
La cocina asiática es un universo amplio, variado y lleno de matices. Bajo esta etiqueta conviven tradiciones culinarias muy distintas, desde la precisión japonesa hasta los sabores intensos del sudeste asiático o la riqueza de la cocina china. Lo que todas tienen en común es una forma muy clara de entender la cocina: equilibrio, contraste y respeto por el ingrediente. Platos que combinan lo dulce, lo salado, lo ácido o lo picante con naturalidad, y que consiguen resultados muy completos sin necesidad de complicaciones innecesarias.
A pesar de lo que pueda parecer, muchas recetas asiáticas se pueden preparar en casa sin dificultad. No hace falta tener una despensa infinita ni utensilios profesionales: con unos cuantos ingredientes básicos y entendiendo bien las combinaciones, es posible reproducir platos muy reconocibles con bastante fidelidad. Arroces salteados, noodles, salteados rápidos o elaboraciones al vapor son solo una muestra de una cocina que apuesta por técnicas ágiles y resultados directos.
En este recopilatorio encontrarás recetas de cocina asiática fáciles, pensadas para el día a día y adaptadas a la cocina doméstica. Hay opciones rápidas para resolver una comida entre semana y otras algo más completas para cuando apetece dedicarle un poco más de tiempo. Platos que funcionan, con sabores bien definidos y con ese punto diferente que hace que no resulten repetitivos. Desde un buen pollo agridulce hasta unos noodles salteados, son ejemplos claros de cómo esta cocina puede formar parte de tu rutina sin complicaciones.
La comida asiática casera tiene además una gran ventaja: permite variar mucho con pocos cambios. Ajustar salsas, cambiar proteínas o incorporar más verduras transforma completamente un plato sin necesidad de aprender técnicas nuevas. Es una cocina dinámica, práctica y muy agradecida cuando se le pierde el miedo inicial.
Este especial está pensado para acercar la gastronomía asiática a la cocina de casa, con recetas claras y bien explicadas que permiten disfrutar de sabores diferentes sin salir de lo sencillo. Una forma de ampliar el recetario habitual con platos que aportan variedad y que encajan perfectamente en el día a día. Y todo ello sin necesidad de viajar, sin moverte de casa.
Hoy te proponemos nuestra humilde selección de algunas de las recetas de cocina asiática sencillas de preparar, con ingredientes de andar por casa, pero con un resultado que te sorprenderá.

Caldo dashi
Cualquiera que ame la cocina japonesa conoce y aprecia el dashi. Elaborado a partir de copos de bonito, kombu y agua, este caldo añade un sabor y un aroma característicos a cualquier receta, realzando los ingredientes a la perfección.

Tortilla tailandesa
En Tailandia, las tortillas no se parecen demasiado a las nuestras y suelen encontrarse en puestos callejeros, recién hechas y bien doradas. Allí se conocen como khai jiao y se caracterizan por quedar infladas y crujientes por fuera, algo que se consigue usando aceite bien caliente y huevos muy batidos.

Carne mongoliana
Se atribuye su creación a chefs en Taiwán durante la década de 1950, quienes buscaban adaptar sabores del norte de China (la famosa barbacoa mongola) utilizando ingredientes locales y técnicas de salteado al wok. Así, aunque su procedencia no está muy clara, lo que sí sabemos es que es una receta muy fácil de hacer y el resultado es un plato estilo chino digno de un restaurante.

Pechugas de pollo glaseadas con salsa teriyaki y piña
La mezcla funciona porque combina sabores que encajan solos: el umami de la teriyaki, la frescura del jengibre, el aroma del ajo y la dulzura ligera de la miel. Cuando todo reduce, crea una capa densa y pegajosa que convierte un simple pollo en un plato que pide pan o un cuenco de arroz.

Cerdo con salsa agridulce paso a paso
¿Hay algo más chino que el cerdo con salsa agridulce? Vale, sí, los rollitos de primavera, y el arroz tres delicias y el arroz chino y… Vale, hay un montón de recetas que nadie se resiste a pedir al sentarse a la mesa de un chino, pero sin duda el cerdo con salsa agridulce ocupa uno de los primeros puestos de la lista.

Pollo agridulce
Hoy os proponemos el pollo agridulce, receta tradicional china cuyo origen se remonta al siglo XVIII y que hoy cuenta con múltiples versiones en todo el mundo. La base es un pollo marinado con vino de arroz, que tiene un toque dulzón maravilloso, y que después rebozamos en maicena lo que le da un crocante muy especial y leve.

Pan bao casero
El significado de bao es envolver, por eso de su forma. Se trata de un delicado pan cocinado al vapor en el que se envuelven múltiples ingredientes. El original y tradicional bocadillo taiwanés, está hecho a base de panceta estofada acompañada de pepinillos, cilantro, salsa Hoisin y cacahuetes tostados y troceados.

Fideos chinos o noodles con cerdo y verduras
Además de muy sabroso (la soja siempre consigue darle a los platos ese toque tan gustoso), es un plato bastante sano y una buena manera de comer verduras de manera más apetitosa. Tampoco es un plato que requiera mucho tiempo de preparado, lo cual lo hace ideal para el tupper entre semana o para una comida más relajada el sábado.

Tallarines salteados con verduras y bacon
En la España árabe hay referencias escritas de los fideos (aletría) desde el siglo XII. Varias leyendas dicen que Marco Polo llegó a Italia de sus viajes en Oriente con esta pasta, pero se ha comprobado que no es verdad y hay pruebas de que era conocida en Grecia e Italia desde la antigüedad. Pero hace unos años se descubrió el fideo más viejo del mundo en Lajia (China) en la zona del río amarillo en Qinghai, lo que era una manera de cocinar más sencilla y rápida.

Salteado de avena cocida con verduras
La avena es un cereal de fácil digestión, bajo en carbohidratos y rico en vitaminas (K y del grupo B), minerales (zinc, magnesio, potasio), proteínas y aminoácidos. En el blog podemos encontrar la humilde avena en un montón de recetas dulces, como galletas, unas gachas, tortitas o incluso pan.

Salteado de pollo con verduras
El salteado de pollo con verduras es una receta originaria de la cocina china. Allí, esta técnica del salteado es muy utilizada. El objetivo es conservar el sabor y la textura original de los alimentos cocinándolos a fuego alto y con poco aceite. Desde China, rápidamente se ha extendido por todo el mundo, convirtiéndose en una receta que podemos encontrarnos por casi cualquier país.

Wok vegetariano de arroz con tofu
El wok es un recipiente redondo y profundo con un fondo cóncavo y lados inclinados. Su forma única permite una distribución uniforme del calor y un rápido salteado de los ingredientes. Esta técnica de cocción rápida y a alta temperatura es característica de la cocina asiática y más propiamente de todo tipo de woks.

Poke bowl de salmón
El poke es originariamente una receta hawaiana en la que converge una gran fusión cultural. Hawai, como puerto de escala para navegantes de polinesia, Portugal, Japón, Filipinas y China, acabó convirtiéndose en un cruce de influencias y costumbres, da ahí el nacimiento de esta receta saludable, equilibrada y muy sabrosa.

Cerdo teriyaki con arroz basmati
El teriyaki se trata de un método de cocinado propio de la gastronomía japonesa en el cual los alimentos se asan ya sea a la parrilla o al horno en una especie de adobo con un sabor dulce. Esta palabra procede de la palabra “teri”, que hace referencia al brillo que otorga la salsa al alimento, y “yaki”, que explica el método en que se cocina el mismo, mediante el asado.

Tofu al curry
Para preparar tofu al curry, necesitaremos algunos ingredientes básicos como tofu firme, curry rojo (nosotros utilizaremos curry en polvo pero también podemos hacerla con pasta de curry), caldo de verduras, leche de coco, y verduras de nuestra elección.

Tofu marinado con soja y miel
En contra de alguna creencia popular, os tenemos que decir que el tofu se puede cocinar de muchas maneras y dando lugar a sabores increíbles. Desde clásicas hamburguesas vegetarianas hasta unas creativas quesadillas veganas, el tofu es un comodín de proteína en recetas sin carne maravilloso.

Guiso de pollo con piña, jengibre y cilantro
Este es uno de los guisos preferidos en casa y espero que también lo sea de todos vosotros. Los que habéis probado recetas que mezclan sabores estoy seguro que os atreveréis con esta, éxito asegurado.

Fideos japoneses con pollo al curry
El udon es un tipo de fideo grueso hecho de harina, popular en la comida japonesa. Fue importado a Japón desde China en el siglo VI. Este udon original tenía de 2 a 3 cm. de diámetro y era una plana tortilla en forma de «fideo» añadido a la sopa de miso.
Después de todas estas recetas de cocina asiática, queda claro que incorporar estos sabores al día a día es más sencillo de lo que parece. Con unos pocos ingredientes clave y entendiendo bien las combinaciones, puedes preparar platos variados, rápidos y con mucho carácter. Tener varias de estas recetas asiáticas fáciles a mano es una buena forma de salir de la rutina y dar un aire diferente a tus comidas sin complicarte en exceso. ¿Qué te ha parecido el viaje?
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Categorías: Recetario de cocina
Etiquetas: cocina asiática



























