




















Hay actores cuya vida parece prepararlos, sin saberlo, para aquello que más tarde definirá su obra y su manera de mirar el mundo. Jamie Bell nunca encajó del todo en la idea tradicional de masculinidad que durante mucho tiempo dictó qué podía hacer un hombre ... sin ser señalado. Lo vimos siendo apenas un niño, siendo Billy Elliot, defendiendo el deseo de bailar en un entorno que entendía el arte como una desviación de lo masculino. Bell se convirtió en tabla de salvación para toda una generación, especialmente para muchos chicos que querían bailar cuando todavía no estaba bien visto. Él mismo creció experimentando en primera persona lo que significa existir fuera de los clichés.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。