























Dicen, y es verdad, que conocemos mejor la superficie de la Luna que el fondo de nuestros propios océanos. Y es que 'ahí abajo', donde reina la oscuridad más absoluta y las presiones son aplastantes, la vida se abre camino adoptando formas que, a menudo, ... desafían toda lógica. Cada vez que enviamos nuestros robots a las llanuras abisales, el mar nos regala sorpresas inesperadas: desde 'caminos de baldosas amarillas' o calamares con brazos interminables que parecen sacados de otra dimensión, hasta ecosistemas enteros bullendo de vida a km de profundidad, alrededor de chimeneas tóxicas, fuentes hidrotermales que escupen al agua los residuos y el calor interno de la Tierra.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。