

























Lunes 15 de junio, seis y cuarto de la tarde. Un joven de 24 años se presenta con las manos ensangrentadas en la comisaría de la Policía Nacional de Burjassot para confesar haber matado al logopeda de su hijo tras sorprenderlo, presuntamente, abusando del ... niño. «Estaba con los pantalones bajados y sin pañal», narró el progenitor. Lo que ocurrió en la Clínica Diálogo, en el barrio valenciano de Marxalenes una hora antes, sigue siendo, para la investigación, un relato incompleto. En ese breve espacio de tiempo se concentran todas las preguntas sin resolver: qué vio, qué estaba sucediendo y si hubo algún indicio objetivo que explique la violenta reacción que terminó en sangre derramada.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。